Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Ir del afuera a la conciencia profunda

Sábado 07 de julio de 2007

Una sesión alcanza para disipar los prejuicios. No hay hipnosis ni sugerencias subrepticias ni indicaciones de viva voz que lo trasladan a uno a un país exótico cinco siglos atrás. Tampoco aparecen las situaciones con que Hollywood sorprende en sus películas sobre psicoanalistas perversos que manipulan a sus pacientes. Uno siempre mantiene el control y lo extraordinario de la regresión es que la conciencia parece estar dividida en dos planos.

Por un lado, uno siente el propio cuerpo absolutamente relajado, como ocurre en estado de meditación, y por el otro, la conciencia se hace profunda y se ilumina con imágenes insospechadas, conmovedoras y elocuentes para la comprensión de algunos acontecimientos del presente.

La terapeuta advierte a esta cronista, antes de la sesión de regresión, que puede haber algún momento de miedo o de llanto, de acuerdo con los recuerdos emergentes del pasado. Pero que, desde su rol de "escucha expectante y de contención", ella contribuirá a sobrellevarlo sin trauma. Y así ocurre.

Durante las siguientes dos horas, la voz de Liliana Hollmann ( lh_salud@hotmail.com) acompañará el proceso de restauración de vivencias que uno no recuerda en absoluto o que constituyen hechos nuevos para la conciencia. Hasta pueden pronunciarse palabras en una lengua que no se domina.

Y al volver al aquí y ahora uno tiene la sensación de haber aprendido algo más de esa parte inasible que llamamos alma.

Te puede interesar