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Aprender a aprender, una habilidad clave

Las competencias, bajo la lupa

Domingo 08 de julio de 2007

La asociación norteamericana Partnership for 21st Century Skills , creada en 2002, tiene como meta generar consenso sobre las habilidades más relevantes para que empleados y empresas prosperen en el nuevo orden social y productivo. Reúne a destacados referentes de la educación, y cuenta con un fuerte compromiso de la comunidad empresarial. Forman parte de la iniciativa Apple, Ford, Intel, Cisco, Microsoft, Dell, Oracle y SAP, entre otras firmas.

En el último trabajo publicado, Are they really ready to work? (¿Están realmente preparados para trabajar?) , la asociación presenta un mapa de los conocimientos básicos y aplicados que deberían considerar los empleados para mejorar su inserción laboral. Unos 430 directivos de corporaciones norteamericanas, en representación de una fuerza laboral combinada de 2 millones de trabajadores, aportaron sus visiones y sugerencias, concluyendo que:

Las destrezas más demandadas corresponden a las habilidades aplicadas: profesionalismo y ética; trabajo en equipo y colaboración, comunicación oral; pensamiento crítico y resolución de problemas.

Las habilidades que cobrarán mayor relevancia también corresponden a la misma categoría: pensamiento crítico y resolución de problemas; aplicaciones de las tecnologías de la información; trabajo en equipo y colaboración; creatividad e innovación, y diversidad.

Dentro de la categoría de las habilidades básicas, el manejo de un segundo idioma será la de mayor crecimiento en los próximos 5 años.

La categoría de las habilidades aplicadas abarca tanto habilidades cognitivas como conductas individuales y sociales. En esta categoría, la principal complejidad que se plantea es la necesidad de integrar datos y razonamientos provenientes de diferentes áreas en un mismo eje de pensamiento. Diferente es el caso de las habilidades básicas, que incluyen "silos" de conocimiento, ya sean referidos al lenguaje (oral, escrito o leído) o a áreas temáticas claramente definidas (matemática, geografía, historia, gobierno, por ejemplo).

Obviando por un instante las diferencias entre Estados Unidos y la Argentina, galardona el trabajo la posibilidad de replicar algunas conclusiones útiles en estas latitudes:

Las organizaciones que han liderado la transformación de la sociedad, y que aún hoy están dando forma al mundo del siglo XXI, son tal vez las que están mejor calificadas para evaluar las habilidades esenciales requeridas por la fuerza laboral actual y futura.

La comparación entre la demanda de habilidades y competencias futuras y el stock de capacidades actuales es el mecanismo más efectivo de una sociedad para focalizar esfuerzos y concentrar recursos en las áreas donde las demandas sean mayores o las fallas más marcadas.

Cualquier política de Estado en materia de educación debe requerir esta información como un insumo de enorme trascendencia, en busca de un marco pedagógico y curricular alineado con las demandas reales y relevantes del mercado laboral.

En resumen, en la sociedad del conocimiento, los analfabetos no son quienes no saben leer o escribir, o no poseen la capacidad de navegar por la Web, sino aquellos que no poseen la capacidad de aprender a aprender, o de desechar aquello aprendido que ya no es útil.

El autor es director académico de EDDE, Escuela de Dirección de Empresas

Por Juan María Segura Para LA NACION

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