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Perfiles

Guillermo Marijuan: el fiscal que no le tiene miedo al poder

Enfoques

Considerado uno de los mejores representantes del fuero federal, con fama de honesto, valiente e implacable, el fiscal Guillermo Marijuan, que hoy tiene a su cargo la investigación del dinero hallado en el baño de la ministra Miceli, ya se ha enfrentado antes con causas difíciles que le valieron amenazas y dificultades. El Gobierno tiene razones para preocuparse, dicen quienes lo conocen bien

Todos lo llaman "El enano" y él mismo bromea seguido con su estatura.

Guillermo Marijuan mide 1,60, pero su altura no le impidió meter un golazo de cabeza de mitad de cancha en un partido que ex empleados de la Cámara Federal porteña aún recuerdan, aunque ocurrió hace más de 15 años.

Tampoco el féretro en miniatura, con un esqueleto, su foto y una amenaza -que le llegó por encomienda a la Fiscalía el 18 de julio de 2001- evitó que avanzara con la investigación de las jubilaciones truchas en La Rioja, que involucró directamente al ex procurador general de la Nación Angel Agüero Iturbe, al masajista del ex presidente Carlos Menem y al profesor de tenis de su hija Zulemita, entre otros curiosos personajes. "Los que tienen que tener miedo son ellos, no yo", es una frase que suele escuchársele a este tozudo fiscal federal. Por estos días complica al Gobierno con su investigación contra la ministra de Economía, Felisa Miceli, quien -por ahora inexplicablemente- dejó una bolsa con mucha plata en el placard del baño de su despacho.

Un día antes de allanar el Palacio de Hacienda, el viernes de la semana última, Marijuan recibió la visita de Carlos Cruz, el abogado de la ministra. Dos fuentes que presenciaron el encuentro revelaron el contenido de la charla. El letrado llevaba un mensaje y un pedido para el fiscal. El primero tenía que ver con que no descartara que el hallazgo del dinero que hizo un policía federal fuera parte de una interna del Gobierno. El segundo era un llamado para que evaluara la gravedad institucional de investigar a la mismísima ministra de Economía en una causa de corrupción.

La respuesta del fiscal fue simple: "Dígale a la ministra que se quede tranquila, que en esta fiscalía va a ser tratada como cualquier ciudadano".

Tres jueces, dos fiscales federales porteños y cuatro abogados penalistas de estudios de primer nivel que casi siempre tienen algo para objetar sobre el desempeño de los funcionarios judiciales, coincidieron en que el Gobierno tiene razones para preocuparse. "Es uno de los mejores fiscales del fuero. Va para adelante, pero con criterios razonables. No es obcecado, tiene un excelente equipo y conoce el Derecho", dijo un letrado. "Es muy serio laburando, está agradecido del lugar que ocupa, es humilde y muy valiente", agregó un magistrado.

"No le tiene miedo a nada, aunque no es estúpido ni se cree Don Quijote", señaló otro. "Es malo como las arañas, pero 'malo con los malos'", indicó un tercero. "Si encuentra pruebas contra Miceli, va a pedir su indagatoria y su procesamiento, porque no le importa avanzar cuando los funcionarios aún tienen su estrella, lo que no ocurre con todos los fiscales", vaticinó otro de los consultados.

Es cierto que los cargos que ocupan los investigados no lo amedrentan: Marijuan pidió el año pasado la declaración, como sospechoso, del ex secretario de Agricultura Miguel Campos, que se convirtió poco después en el primer funcionario procesado del gobierno de Néstor Kirchner.

Un alumno estudioso

Marijuan tiene 41 años y lleva más de la mitad de su vida en la Justicia federal porteña. "Hizo Derecho Penal conmigo en un curso de verano de 1985 y se sacó 10, entonces le ofrecí entrar a Tribunales como meritorio y ahí empezó su carrera. Como es muy inteligente y estudioso, fue pasando rápido de cargo en cargo y, en 1993, fue designado fiscal con sólo 27 años", cuenta Carlos Beraldi, entonces fiscal federal y ahora socio del estudio fundado por el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian. "Yo estoy muy orgulloso, porque además de ser de los mejores fiscales, es una persona honesta, decente, trabajadora, de bien, y con un sentido del humor extraordinario", agregó.

Marijuan ingresó como meritorio en el Juzgado Federal N° 4, a cargo de Amelia Berraz de Vidal, que tenía una vacante ese verano, y luego de algunos meses fue designado con el cargo más bajo del escalafón en la Fiscalía Federal N° 4, a cargo de Beraldi.

Más adelante llegó a ser secretario de la Cámara Federal gracias a que ganó un concurso en el que lo inscribió una compañera, dado que él no se animaba porque se había recibido hacía poco, según contó un allegado. Trabajó entonces con los camaristas Juan Carlos Rodríguez Basabilvaso y Raúl Vigliani. Finalmente, en 1993 fue nombrado fiscal federal adjunto en la Fiscalía Federal N° 12, cuyotitular es Oscar Amirante, y, con la llegada del procurador general de la Nación Esteban Righi y las vacantes producidas por las renuncias de los fiscales a cargo de la causa AMIA, asumió como titular en la Fiscalía Federal N° 9.

Hijo de una maestra y del dueño de una óptica, Marijuan fue a la primaria en la Escuela N° 42 de Avellaneda y luego cursó el secundario en el Instituto Santa Catalina de Don Bosco, que pertenece a los salesianos y queda en San Telmo.

Dicen sus amigos que siempre le gustó investigar y desde chico decía que quería ser abogado. Estudió en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se graduó a los 23 años, y enseñó durante un tiempo en la Universidad de Belgrano. Está separado y tiene dos hijas: la mayor, de 14 años, es estrella del equipo de hockey de GEBA, y la menor, de 11, adora la fotografía y planea ser periodista.

Fánatico de Racing, como el presidente Kirchner y el hermano de Felisa Miceli -quien, según el relato de la ministra, le habría prestado la plata de la bolsa -, cuando el club de sus amores estuvo en quiebra, fue uno de los miles de hinchas que exorcizaron la cancha durante una ceremonia pagana y, más aún, en su anterior despacho, en la Fiscalía Federal N° 12, tenía las paredes pintadas de celeste y blanco y no faltaba algún póster del plantel que salió campeón en 2001. Tal es su devoción por la Academia que, en una oportunidad en que el equipo goleó a Boca por seis a cero, terminó con el pantalón roto con un Tramontina porque su jefe de entonces, el fiscal Oscar Ciruzzi, lo atacó tras perder los estribos por las múltiples cargadas.

Otra anécdota curiosa vinculada con el fútbol lo tuvo como protagonista cuando la selección argentina disputaba las eliminatorias del Mundial de Corea y Japón y la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) no parecía garantizar que el partido que se jugaba en River se transmitiera en vivo por al menos un canal de aire, como manda la ley.

Desconfiado, aunque Julio Grondona, titular de la AFA, le informó que finalmente Telefé transmitiría el partido en directo, el fiscal fue a la cancha para corroborar que la transmisión no estuviera diferida, ni siquiera unos minutos. Vestido con jeans y con un par de policías de civil, pretendió ingresar en el estadio por una puerta enrejada que suelen utilizar las ambulancias.

Un empleado del club, que no le creía que fuera fiscal federal, le dijo con una mano en la cara: "Pibe, esta puerta sólo la abre Grondona". Marijuan ordenó que detuvieran al empleado y lo dejaran esposado a la puerta durante el operativo. Al salir, el fiscal se despidió con la siguiente frase: "Decile a Grondona que él solo no tiene la llave de todo", relataron dos fuentes que conocieron la anécdota de primera mano.

Marijuan está acostumbrado a las investigaciones complejas y, generalmente, no se contenta con pedir las pruebas con exhortos y esperar a que lleguen algún día las respuestas.

"Sabe investigar porque tiene mucha experiencia y conoce cómo funcionan los negocios dentro del Estado", contó alguien que trabajó varios años con él. Además de la causa por las 747 jubilaciones irregulares de bancarios riojanos, que finalmente la Corte Suprema en su anterior composición le arrebató y envió a La Rioja -donde jamás pasó nada-, el fiscal investigó con éxito, hace ya una década, a miembros de la Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP), un grupo que colocaba bombas caseras y extorsionaba a cadenas de supermercados. Esa investigación la hizo junto con la jueza federal María Servini de Cubría, que ahora le delegó la causa contra Miceli y que, según fuentes judiciales, avanzará con los pedidos del fiscal. "María sabía que la ministra está muy complicada, porque el hallazgo de la plata en efectivo es muy fuerte para la sociedad y difícil de explicar judicialmente.

Como sabe que Marijuan trabaja bien, decidió darle la causa para no pagar ella el costo político de voltear a un funcionario de peso", especuló un juez federal que pidió el anonimato.

Como titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones de la Seguridad Social (Ufises), el organismo creado durante el gobierno de Eduardo Duhalde para investigar las estafas con planes sociales y jubilaciones, Marijuan abrió 4500 investigaciones e hizo 2500 presentaciones en la justicia federal de todo el país por irregularidades. "El Plan Jefes y Jefas nació sin un organismo específico de control y dejando en poder de las intendencias y, a veces, de los punteros políticos la posibilidad de inscribir a los postulantes. Era sabido que iba a haber muchos inconvenientes", declaró Marijuan a LA NACION en diciembre de 2005.

En los primeros cuatro años de trabajo, el fiscal trabajó con la Anses y logró que unos 13.200 subsidios irregulares fueran dados de baja.

Estos planes fueron pagados de manera indebida durante un promedio de seis meses y el perjuicio estimado que Marijuan y su equipo lograron que el Estado ahorrara fue de 18 millones de pesos, según datos de la Ufises. Son curiosas las vueltas de la Justicia.

En 2004, Marijuan denunció por calumnias e injurias al líder piquetero Raúl Castells, porque dijo en dos programas televisivos que el fiscal era un "enano fascista, con perdón de los enanos" y un "delincuente financiado por el Gobierno" para perseguirlo judicialmente con sus denuncias sobre el presunto manejo irregular de planes sociales.

Marijuan contestó que era hora de "desenmascarar el negocio que se hace con los pobres". Castells se rectificó, le pidió disculpas formalmente y la causa se cerró.

Quién es

Trayectoria judicial

Hijo de una maestra y del dueño de una óptica, Marijuan tiene 41 años y lleva más de dos décadas en la justicia federal porteña. A su cargo tiene la Fiscalía Federal N° 9.

Estudios y familia

Cursó la escuela secundaria en el Instituto Santa Catalina de Don Bosco, en San Telmo, y luego estudió Derecho en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Está separado y tiene dos hijas, de 14 y 11 años. Es hincha de Racing. .

Por Laura Zommer
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