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La situación de las FF.AA.: propuesta del Gobierno

Los militares retirados serán equiparados con los jubilados

Política

Quitan el "enganche" salarial con los oficiales en actividad

Por   | LA NACION

El Gobierno tomó la decisión de equiparar a los militares retirados con los jubilados civiles. El primer paso fue separar los salarios de los efectivos en actividad de aquellos que están en situación de retiro, así se lo hizo saber el presidente Néstor Kirchner a los jefes de las Fuerzas Armadas. "Los retirados recibirán un aumento sólo cuando también lo consigan los jubilados", fue la explicación presidencial, según relataron importantes oficiales y confirmaron en el Ministerio de Defensa.

Unas 170.000 personas forman parte del universo de militares y efectivos de seguridad en situación de retiro. Hoy dependen más de los reclamos del jefe de la CGT, Hugo Moyano, que de los pedidos de las fuerzas para conseguir aumentos.

Para terminar de resolver esta situación, el Gobierno espera modificar la ley del personal militar para derivar a los retirados a los fondos de jubilación civiles. La ventaja que será exhibida a los militares es que de esa manera dejarán de aportar el 11 por ciento de su haber de retiro, como lo hacen ahora para sustentar su propio sistema de reparto en el Instituto de Ayuda Financiera (IAF).

En la cena de camaradería realizada el 5 de julio, Kirchner anunció el incremento salarial de 16,5 por ciento para los militares en actividad. Pero se usó entonces, al igual que el año último, una fórmula utilizada en los años 90 por Domingo Felipe Cavallo: los suplementos no remunerativos. Así, los militares que hoy pasan a retiro pierden de manera automática el 65 por ciento de su salario.

Las diferencias

La ley de personal militar fija las pautas de "enganche salarial" entre los hombres en actividad y los retirados; los suplementos no remunerativos son la forma ideada por el Estado para vulnerar esa norma. En 1984 los retirados cobraban el 88 por ciento del salario del personal activo, mientras que en 1991 bajó al 72 por ciento y hoy está establecido en el 35 por ciento.

Además de los hombres que dejaron las fuerzas hace algunos años, los más preocupados por esta situación son los generales y coroneles -con sus pares de la Armada y de la Fuerza Aérea- que están cerca del retiro. El máximo grado militar tiene hoy un haber de retiro de unos 3000 pesos.

Pero hacia abajo en la escala empiezan los problemas. Más de 2000 suboficiales de una fuerza de seguridad cobran por debajo de la jubilación mínima, reconocen oficiales que reciben todos los días reclamos en las oficinas de personal.

En el Ministerio de Defensa se esperaba poder dar un aumento tanto a los militares en actividad como a los retirados, pero la Casa Rosada decidió la separación entre unos y otros.

Los aumentos sobre suplementos no remunerativos fueron en el pasado motivo de más de 45.000 juicios al Estado, que tuvo que pagar finalmente 1750 millones de pesos a los retirados que se presentaron en los tribunales. La situación actual es peor, ya que el Gobierno decidió tres aumentos a los militares en actividad que dejó de lado a los retirados. El 8 de septiembre de 2005 se incrementaron un 23 por ciento los suplementos no remunerativos; el 23 de agosto de 2006, el 19 por ciento, mientras que este mes se incrementaron un 16,5 por ciento. Entre esas variaciones salariales, los retirados recibieron un 11 por ciento de aumento en diciembre último.

Los suplementos no remunerativos provocaron también fuertes diferencias entre militares del mismo grado y similares responsabilidades. Todos apuntan su mirada al pago adicional por vivienda. Un oficial intermedio que tenga casa -ya sea suya o alquilada- recibe una bonificación de 1500 pesos luego del último aumento. Alguien que vive en un barrio militar no sólo deja de percibir ese suplemento, sino que además debe pagar al Estado unos 300 pesos de alquiler y expensas. Los militares empezaron así una migración importante de los edificios propios a departamentos alquilados para aumentar sus ingresos. .

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