Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Nace un centro virtual de nanotecnología único en el país

Vincula a más de cien investigadores y está apoyado por un grupo de empresas

Martes 14 de agosto de 2007
SEGUIR
LA NACION
0

Los tres polos científicos de más alto voltaje del país están a punto de emprender una aventura inédita en nuestro medio: unirán fuerzas para potenciar el impulso de proyectos y la formación de recursos humanos en nanotecnología, la disciplina que intenta domar las extrañas propiedades que tiene la materia en escalas infinitesimales de algunas millonésimas de milímetro.

El resultado de esta iniciativa será el primer Centro Interdisciplinario de Nanociencia y Nanotecnología, cuya aprobación definitiva por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica se espera para estos días.

"La idea de este proyecto es generar un centro virtual siguiendo el modelo de organizaciones que existen en otras partes del mundo, en donde se nuclea know-how de diferentes instituciones para llevar adelante un proyecto común, equiparse y formar gente con criterios interdisciplinarios", explica el doctor Carlos Balseiro, responsable administrativo.

El emprendimiento se nutrirá de la experiencia de grupos de las universidades de Buenos Aires y La Plata (UNLP), y en Bariloche, del Instituto Balseiro y el Centro Atómico. Fue propuesto el año último por científicos de esos centros de investigación, un grupo que ronda los 50 años (Carlos Balseiro, Roberto Salvarezza, Oscar Martínez y Ernesto Calvo, responsable del proyecto), y una "selección juvenil", cercana a los 30 (Galo Soler-Illia, Félix Fequejo, Federico Williams y Alex Fainstein, que en oportunidad de esta entrevista estuvo ausente... por parto).

Uno de los rasgos distintivos del nuevo instituto virtual, que incluye una red de más de 100 investigadores muchos de ellos reconocidos nacional e internacionalmente, es que contará con un comité asesor internacional, formado por personalidades que conocen bien el país y por argentinos residentes en el exterior. "Es lo que permitirá el control de calidad: un grupo independiente que año a año evalúa lo que se hace y propone líneas de acción", asegura Calvo.

Otro, el conjunto de empresas asociadas con desarrollos determinados, entre las que se cuenta Invap, Nanotec, Darmex, y ByW Implantes Dentales.

Pero tal vez lo más importante, subraya Soler-Illia, es que "surgió de una interacción que se mantiene desde hace cuatro o cinco años entre muchos equipos de las tres instituciones y está construido sobre una realidad que funciona".

De abajo hacia arriba

Para la puesta en marcha, los científicos esperan contar con cuatro subsidios para comprar equipamiento de gran porte por un total de dos millones cuatrocientos mil dólares. "Para la Argentina es un número importante, pero no lo es para Brasil o México", aclara Calvo.

"Se trata de equipos que, si bien no sustituyen totalmente los que hay en otros lugares, como Japón, Estados Unidos y Europa, nos permitirán dar un salto cualitativo importante -dice Félix Requejo, de la UNLP-. Por ejemplo, en La Plata, la idea de montar por primera vez en el país un equipamiento que permite hacer experimentos de absorción de rayos X. En el hemisferio sur sólo hay uno comparable en Brasil y otro en Australia. Esto nos permitirá, además, formar recursos humanos en áreas no tradicionales."

Los científicos también piensan adquirir un sistema antivibratorio para microscopios de barrido electrónico, equipos para caracterizar nanopartículas, un nanomanipulador y un equipo de espectroscopia.

"Lo bueno de crear este centro es que tenemos todas las «patas» que necesita la nanociencia -dice Soler- Illia-, que exige contar con gente de muchas disciplinas."

Con visión de largo plazo, el grupo tiene previsto otorgar 60 becas doctorales, 20 a cada uno de los polos. "Es decir que en cuatro años la Argentina tendrá 60 nuevos doctores capacitados para hacer sus propias investigaciones, o incorporarse a empresas u organismos públicos -dice Calvo-. Tenemos que empezar a hacer lo que hace el resto del mundo: darle valor al conocimiento y basar su economía en desarrollos tecnológicos."

"Este centro nace no por voluntad de las autoridades, sino por iniciativa de los propios científicos -agrega Soler- Illia-. Es «autoensamblado» o, como suele decirse en nanotecnología, bottom up ."

Y enseguida concluye Martínez: "El país no cambiará sólo porque nosotros desarrollemos las capacidades. Hace falta una demanda de la sociedad hacia los científicos. Desde la industria, desde el Estado... Pídannos, que tenemos capacidad para dar."

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas