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Sábado 08 de septiembre de 2007 | Publicado en edición impresa

Tecnología

Cómo disfrutar de las fotos digitales sin una computadora

Por Ariel Torres | LA NACION

Twitter: @arieltorres    |   Ver perfil
 
 
 

En general, se debate si las cámaras tradicionales dan mejor calidad que las digitales. La respuesta es sí, la calidad es mejor. Por ahora.

Pero se olvida que las cámaras con rollos tienen otra ventaja importante sobre las digitales. No necesitan computadora. Uno antes podía sacar fotos en casamientos, bautismos y vacaciones sin invertir dinero en una PC ni tiempo en aprender a usarla.

La verdad es que la computadora es fundamental para sacar el máximo provecho de las nuevas cámaras, celulares y reproductores MP3. ¿Pero qué pasa si queremos simplemente sacar fotos y obtener copias en papel, como antes, sin tener una PC? En la actualidad, las cámaras y los servicios de impresión ofrecen opciones que permiten prescindir de la computadora.

En las cámaras de antes la película de acetato funcionaba a la vez como material sensible a la luz y como medio de almacenamiento. Hoy es diferente. Por un lado está el sensor CCD, un circuito que captura imágenes, y por otro, un chip de memoria, que almacena las fotos.

Así que no puede decirse que las modernas cámaras digitales no tengan rollo. Lo tienen, sólo que ahora se llama "tarjeta de memoria".

Consejo: las cámaras salen de fábrica con poca memoria, que alcanza sólo para tomar de siete a quince fotos. Por eso, siempre hay que comprar una tarjeta de memoria junto con la cámara. De paso, para mandar a imprimir, no tendremos que cargar con la cámara; sólo llevaremos la tarjeta (siempre en su estuche protector).

La PC tiene una ventaja que la hace única. Con ella puede hacerse cualquier tarea imaginable. Por ejemplo, mejorar una foto con Photoshop o cualquier otro programa de edición de imágenes. ¿Acaso nos quedaremos sin esa posibilidad si no tenemos una PC?

No es lo mismo, pero muchas nuevas cámaras (y algunos celulares) poseen un software para mejorar automáticamente la calidad de las fotos. También las impresoras domésticas para fotos (como las PictureMate de Epson o las Photosmart de HP) corrigen la foto para que la imagen impresa en papel resulte de la mejor calidad posible. Y lo logran.

Consejo: asegurarse de que la cámara tenga software para mejorar la calidad de las fotos antes de imprimirlas, así como funciones de recorte.

Albumes de antes

Al revés que los bits, el papel perdura. Por eso sigue resultándonos tan atractivo. Pero, ¿cómo pasar las fotos guardadas como bits en la tarjeta de memoria a papel fotográfico sin tener una PC conectada con Internet?

Sí, lo más cómodo sería mandar las imágenes a alguno de los muchos servicios de impresión en línea y listo. Pero el desafío es prescindir de la computadora personal. Allá vamos.

El camino más sencillo es llevar el rollo, es decir, la tarjeta de memoria, a un local de impresión, donde usarán un lector para pasar las fotos a su sistema y sacar las copias. La única diferencia con la vieja práctica es que nos llevaremos el rollo, es decir la tarjeta, de vuelta a casa.

Todo bien, pero la tarjeta está llena de imágenes. ¿Acaso borramos las fotos y nos quedamos sólo con las copias en papel, o compramos una tarjeta nueva? Nada de eso. Hay una solución mejor, y no se necesita una PC. Los nuevos laboratorios también ofrecen el servicio de copiar a CD el contenido de la tarjeta. La ventaja es que los CD se degradan menos que los negativos y se pueden copiar ilimitadamente sin perder ni un bit. Si un día compramos la PC, podremos ver las fotos del CD en la pantalla, enviarlas por mail y demás.

Si se está buscando replicar el querible mundo de las fotos de antes, los locales de impresión también venden hoy álbumes de papel con nuestras fotos.

Hoy prácticamente todos los laboratorios han migrado a la fotografía digital.

Las impresoras domésticas son una solución muy interesante, si sacamos muchas fotos. Simplemente, se enchufa la tarjeta o la cámara (por medio de un cable USB provisto) y el printer se encarga del resto. Tiene dos limitaciones. Los modelos más económicos sólo sacarán copias en un cierto tamaño (10x15 cm, en general) y, si imprimimos pocas fotos, el cartucho de toner podría vencerse por falta de uso. .

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