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Quieren revertir la lentitud de la Justicia

Política

Los mismos jueces anuncian medidas

SALTA.- Es un reclamo que parece eterno: la Justicia es demasiado lenta. En esta ciudad, donde se reunieron casi 600 magistrados, todos admitieron el problema, y ayer, en el cierre del Segundo Congreso Nacional de Jueces, anunciaron que tomarán medidas para revertirlo.

Desarrollar soluciones alternativas a los juicios y hacer una fuerte inversión en tecnología fueron los objetivos que se plantearon para empezar a resolverlo.

"Las encuestas muestran que el 85 por ciento de la población tiene desconfianza en la Justicia y eso se relaciona con que hay un consenso absoluto en que existe una importante demora. Es tarea nuestra revertirla", dijo la vicepresidenta de la Corte Suprema, Elena Highton, a un auditorio con jueces de todo el país. Sus interlocutores compartían el diagnóstico. LA NACION consultó a 20 magistrados de las distintas provincias y todos coincidieron en que es imperioso acelerar los juicios.

Las estadísticas son contundentes. Un proceso penal "de baja complejidad" demora en promedio cinco años en pasar por todas las etapas de un juicio, incluidos los recursos que prevé la ley ante la Cámara de Casación y la Corte Suprema. Si no incluye instancias de apelación, ese plazo se reduce a un año y medio, según los datos de la Procuración General de la Nación.

Si en cambio se trata de un caso de corrupción, el plazo se triplica: es de un promedio de 14 años, de acuerdo con un estudio del Centro de Investigación y Prevención sobre la Criminalidad Económica (Cipce).

Un juez federal porteño que tiene a su cargo varios casos famosos de corrupción dijo a LA NACION que estas causas son especialmente lentas porque la Justicia no cuenta con gente capacitada en delitos económicos porque los acusados tienen los abogados más importantes, expertos en dilatar juicios, y porque el Código Procesal es obsoleto.

"En todos lados tenemos el mismo problema", dijo, contundente, el juez penal de Tierra del Fuego, Federico Carniel. "Las causas políticas no se mueven y parecemos dedicados a perseguir ladrones de gallinas."

Para quienes creen que el problema está en las leyes procesales hay una noticia alentadora. Un grupo de juristas está terminando un proyecto de nuevo Código Procesal Penal de la Nación en el Ministerio de Justicia. "Espero que el nuevo código nos ayude. La estructura creada en 1992 se derrumbó -dijo el juez porteño Claudio de la Cárcova-. Yo tengo 130 presos esperando el juicio. Nos estamos inmolando."

Y el problema de las demoras no es sólo penal. De acuerdo con un informe de la organización civil Unidos por la Justicia, un juicio en el fuero comercial demora, en promedio, unos cinco años; en el de familia, cinco y medio; uno civil patrimonial, más de seis; uno laboral, un año, y uno contencioso administrativo federal, más de diez.

"La gente se queja, y claro que tiene razón", dijo a LA NACION Carlos Chiara Díaz, juez del Tribunal Superior de Entre Ríos, que sostuvo: "Los estándares de calidad de las sentencias son muy buenos, tal vez demasiado, si hasta parecen monografías, pero los procesos son anacrónicos. Yo tengo un juicio por indemnización, por una moto atropelló a mi hijo y el juicio civil lleva 5 años". Los jueces consideran que también agravan la situación la falta de recursos para modernizar la Justicia y la lentitud en la designación de nuevos jueces.

Pero hacen, además, su autocrítica. La Comisión de Independencia Judicial, que estuvo a cargo de la jueza de la Corte, Carmen Argibay, incluyó en su declaración final una recomendación para que "el Poder Judicial realice, en lo interno, una profunda evaluación crítica y un sincero reconocimiento de sus falencias frente al reclamo social de solución oportuna y eficaz de los conflictos". Esto ayudaría a reforzar "la legitimidad de los jueces", dijeron.

En esta línea, Hilda Kogan, miembro de la corte bonaerense, dijo a LA NACION que "no toda la responsabilidad, pero sí buena parte", es de los magistrados. "Hasta que no se cambie la mentalidad de los jueces, no se va a solucionar. Por suerte, ahora hay tecnología que nos puede ayudar."

Promesas

Los jueces nacionales que viajaron a Salta se llevaron una promesa: el anuncio de una gran modernización informática. El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, les comunicó que se van a informatizar todos los tribunales. Se destinarán para eso 500 millones de pesos que estaban frenados por un conflicto con el Consejo de la Magistratura.

Otra de las propuestas presentadas ayer para que los tribunales trabajen más rápido es "adoptar un criterio de control de calidad". El juez tucumano Carlos Coutade dijo haber comprobado los resultados de someterse a las reglas ISO 9001. "Con la misma estructura y el mismo personal en mi juzgado redujimos en un año la duración de los juicios ejecutivos de 745 días a 54."

Durante la conferencia que terminó ayer, los jueces pidieron, además, la colaboración de los abogados. "Es como si les metiéramos la mano en el bolsillo cuando les hablamos de resolver los temas rápido -dijo Highton-. Pero quienes lo han experimentado cobraron casi lo mismo, en meses." .

Por Paz Rodríguez Niell Enviada especial
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