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Televisión de autores

Los guionistas de dos de las ficciones más vistas de la TV discuten sobre el presente y el futuro del género en la pantalla chica

Jueves 13 de septiembre de 2007
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LA NACION
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Los reality shows y los concursos en los que un grupo de famosos demuestra sus habilidades, o la falta de ellas, en bailes y patinadas prometen a los espectadores la posibilidad de espiar la vida de los otros tan iguales y tan distintos a ellos. Pero antes de que una casa contuviera un laboratorio sociológico algo perverso para disfrute de las cámaras, hubo otras posibilidades de espiar, ver, compartir y emocionarse con la experiencia de los demás. Esa maravillosa ventana era la ficción, que este año parece no cumplir con las exigencias de la competencia de los canales y por eso fue desterrada al lugar de la prima feúcha a la que sólo se recuerda por lo que le falta y no por lo que tiene. Sin embargo, dos ciclos de Pol-ka obligan a ampliar la mirada porque, contra viento y marea, no sólo se mantienen en pantalla sino que son de sus programas más vistos. Son de Fierro y Mujeres de nadie defienden la coronade la vapuleada ficción y demuestran que las historias todavía importan y mucho.

"Estamos contentos de ser una ficción más, una que se parece a los programas que yo veía cuando era chico. Mujeres de nadie se parece a los buenos programas argentinos, también tiene alguna influencia de las sitcoms, de ER , de Los Sopranos, de Los Simpson y de todos los buenos programas que vemos. Del buen cine y el buen teatro argentino. Pero este programa no es una rareza. La ficción está viva, como siempre", dice Ernesto Korovsky que, junto a Sebastián Parrotta y su equipo, escribe Mujeres de nadie, la telenovela que le devolvió la vida a las tardes de Canal 13. La tarea no fue sencilla pero este relato de enfermeras abnegadas en su trabajo y tan caóticas en su vida conectó con un público que, según los escritores, ve a los personajes como "personas hablando en un idioma que todos entendemos y conocemos".

Algo muy similar sucede con los Fierro. La creación de Ricardo Rodríguez y Marcela Guerty logró un nivel de empatía tal con los televidentes que cuando dieron un volantazo y viraron de la comedia familiar al drama se quedaron allí, e invitaron a más gente, para ver qué sucedía con una familia como la suya.

"Me parece que la gente se identificó muy fuerte con un aspecto de la tira que, para nosotros, estaba planeado desde el principio. Cuando arrancó la comedia sabíamos que en algún momento llegaría la separación de Fierro (Osvaldo Laport) y Lucía (María Valenzuela). Y nos fuimos por el lado de la comedia dramática para contar qué sucede cuando se rompe un matrimonio de tantos años", explica Guerty. Para ella y Rodríguez, si a veces parece que en la TV actual la ficción marcha detrás de los reality shows, no se trata de otra cosa más que de un ciclo que pasará, como han pasado otros. Les resulta evidente que hay clientes para lo que ellos proponen: un producto argumental con una trama que se animó a mostrar, entre otras cosas, qué sucedía cuando una mujer le era infiel a su marido.

"Ese es un tema bastante nuevo que tiene que ver con los cambios en las expectativas y temáticas de una comedia de las 21. En otros momentos hubiera sido muy difícil plantear que una mujer fuera la infiel, que la protagonista se enamorara de otro hombre", describe Rodríguez, al tiempo que se enreda en una amable discusión con Guerty respecto de Lucía y su "traición", algo similar a lo que sucede todas las noches en la casas de quienes siguen Son de Fierro desde los primeros días de enero.

Mujeres de todos

Si hay algo que los autores de Mujeres de nadie no aceptan bajo ningún concepto es que se les pregunte sobre la crisis de la ficción. Para ellos, que dedican sus días a crear mundos y personajes "que están un poquito por arriba del piso y no demasiado cerca del realismo", a la gente le interesa la ficción. Y punto. "La pregunta sobre qué está pasando con la ficción se responde fácil: la ficción está muy bien, está muy sana. Se vende a todo el mundo, a la gente le gusta lo que se produce en la Argentina; hay buenos actores, se ilumina bien, los libros se venden a Rusia, Rumania, Israel y muchos lugares más. Es una gran industria y, sinceramente, me cuesta encontrar la crisis", sentencia Korovsky, un verdadero experto en crear éxitos para Pol-ka, para la que escribió los libros de Gasoleros, Son amores y Sos mi vida , entre otros.

Por otro lado, para los responsables de los guiones de Son de Fierro, el innegable atractivo que ejercen los reality shows y ciclos similarestiene mucho que ver con la ficción aunque en un primer momento no lo parezca.

"La verdad es que la gente no está mirando programas políticos o el noticiero. La gente está viendo los reality que no dejan de ser, de alguna manera, estructuras dramáticas. Lo importante es si la gente te cree o no, más allá del género. Muchos miran Gran Hermano , como si estuvieran espiando por una ventana. Y no podemos olvidar que el éxito de ese tipo de programas se alimenta con la constante atención que reciben del resto de los ciclos televisivos. Eso la ficción ya no lo tiene", dicen casi a dúo Guerty y Rodríguez. Y tienen razón. El alcance de los ciclos de televisión verdad no se limita a sus horarios de emisión. Toda la TV está empeñada en volverlo su único tema para que hasta el espectador ocasional sepa qué sucedió en la casa o en la pista de baile/patinaje la noche anterior. Algo que afecta directamente al alcance de las tiras diarias. Uno de los bienes más escasos de la pantalla chica modelo 2007. Claro que escaso no significa ausente ni falto de interés. "La gente ama la ficción, la adora. Tal vez lo que sucede hoy es que en la TV no hay lugar para ficciones tibias. Hay que jugarse", terminan Korovsky y Parrotta. Y está claro que, si se trata de historias atrevidas e interesantes, Mujeres de nadie y Son de Fierro son los mejores ejemplos.

Son de Fierro

Estreno: su primera emisión fue el 8 de enero y consiguió 24,8 puntos de rating.

La mejor cifra: el 9 de agosto, cuando Lucía fue operada de un tumor, el rating se fue a las nubes, con un promedio 26 puntos y un pico de 32,7.

Promedio actual: en lo que va del mes, la tira familiar ya suma un promedio de 23,2 puntos de rating.

Mujeres de nadie

Estreno: la telenovela de la tarde comenzó el 10 de mayo con 14,7 puntos de rating.

La mejor cifra: el 23 de julio la tira logró sumar un promedio de 17 puntos y consiguió un pico de 18,2.

Promedio actual: en lo que va de septiembre, el primer melodrama que produce Pol-ka ya lleva un promedio de 13,1 puntos.

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