Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La conspiración del tomate

Viernes 05 de octubre de 2007
SEGUIR
LA NACION

"Los Kirchner ya perdieron; si después de crecer cinco años a más del ocho por ciento, bajar el desempleo y la pobreza, regalar más de un millón de jubilaciones y aumentar el gasto a un ritmo del 60% anual no tienen el 65% de los votos, eso es una derrota; si hay segunda vuelta, perdieron, y si Cristina es presidenta, también perdieron, porque van a tener que enfrentar los desequilibrios y desajustes colosales que generaron", se sincera un empresario.

Nadie hará semejante diagnóstico en público. "Están paranoicos", dice un consultor. "Ven conspiraciones por todos lados: si el tomate aumenta, hay unos desestabilizadores detrás, llaman y aprietan a todo el mundo que produce estadísticas; Moreno es el peor, pero no el único que llama", agrega. Los datos que dicen que hay problemas en la economía son, según el Gobierno, producidos por "traidores que están operando para Elisa Carrió, Roberto Lavagna o Ricardo López Murphy". ¿Los hombres de negocios tienen miedo? "Yo no estoy atemorizado, estoy avergonzado de lo que pasa; hay funcionarios que llaman para decir que se debe dejar de contratar a determinados consultores o economistas porque en sus informes se muestran preocupados por la inflación; están decididos a perseguir a cualquiera que tenga la osadía de no repetir el discurso oficial." Sin embargo, hay empresarios que lo repiten encantados, como si estuvieran convencidos de que la inflación acumulada en el año no llega al 6 por ciento y como si la industria creciera a pesar de que le corten la energía.

Mientras tanto, la economía acumula niveles intolerables de inflación que escandalizan a los votantes. La situación energética volverá a ser grave en cuanto comience el calor, y el Gobierno ya llegó tarde para la contratación de barcos generadores que se fondeen en puertos bonaerenses para proveer fluido y evitar un apagón general en la costa en enero y febrero. "La intervención de la estatal Enarsa es un desastre; pretenden tenerlo listo para el verano, pero en realidad ni siquiera hay tiempo de hacer un estudio razonable para saber cómo hacerlo y para llamar a una licitación. No hay condiciones ni siquiera para atar las cosas con alambre", dijo un conocedor de los sistemas energéticos.

¿Cuál es el plan? La situación no es buena porque en el sur de Brasil y en Uruguay no habría disponibilidad energética para exportar a la Argentina. Eso fue lo que permitió salvar, con altísimo costo, el bache de julio. "Necesitamos otro milagro, que no haga calor y la gente no prenda los acondicionadores de aire", dice otra fuente.

¿Qué hará Cristina de Kirchner si sucede a su marido? "Hará lo que ha dicho con todas las letras que hará: un congelamiento general de precios, tarifas y salarios; de eso habla cuando usa el eufemismo de «pacto social»: primero, unas recomposiciones pactadas, y luego, congelamiento por un año, ése es el plan", dijo un empresario.

Te puede interesar