Para el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, la posibilidad de que las comunidades españolas se independicen del país no sólo va en contra del sentido en que avanza el mundo: es directamente imposible y no prosperará.
Socialista y amigo del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, el funcionario gallego se encuentra en Buenos Aires para fundar la primera delegación de la Xunta en el extranjero. La visita se produce dos años después de que Pérez Touriño destronara al conservador Manuel Fraga tras vencerlo en los comicios regionales. En aquella oportunidad, los votos de los más de 100.000 residentes gallegos en la Argentina tuvieron una influencia decisiva en el resultado electoral.
Durante su visita a Buenos Aires, Pérez Touriño habló sin medias tintas con LA NACION sobre algunas de las tensiones que aquejan hoy al gobierno y a la monarquía de la península ibérica: la consulta popular convocada para 2008 por el lehendakari del País Vasco, Juan José Ibarretxe, sobre la autonomía de esa región; la quema de imágenes del rey Juan Carlos en Barcelona y otras ciudades de Cataluña; y la incógnita sobre el rol de la corona en el escenario político español.
-¿Qué opina acerca del plan de Ibarretxe de realizar un referéndum para ver cuál será la relación futura entre España y el País Vasco?
-En este punto concuerdo con el punto de vista de Zapatero, quien dijo que Ibarretxe se confunde de país, de continente y de siglo. En la España de hoy, no tiene el más mínimo sentido ni posibilidad de prosperar y por cierto, está fuera de la Constitución un planteo de autonomía. Es una propuesta carente de viabilidad que responde a los intereses políticos y personales de Ibarretxe. No se va a realizar nunca.
-Sin embargo, el Partido Nacionalista Gallego, que forma parte de su coalición, consideró "absolutamente normal y razonable" la propuesta de Ibarretxe.
-Lo del PNG no es más que una muestra de solidaridad para no dejar solo a Ibarretxe. Nosotros trabajamos dentro de la Constitución, con respeto por la pluralidad. Galicia es una comunidad que está encantada de ser gallega y española al mismo tiempo. Ser gallegos es, de hecho, una forma de ser españoles. En la Europa de hoy, que una pequeña región aspire a segregarse va en contra del progreso. Hoy estamos cediendo la moneda y el ejército a la Unión Europea. Dentro de este marco, el planteamiento soberanista es un planteo que está fuera de lugar.
-Las quemas de fotos y muñecos con la figura del rey Juan Carlos han generado todo tipo de interpretaciones. ¿Cuál es la suya?
-Creo que hay una contradicción enorme en estos pequeños focos independentistas. Nunca se generó tanto empleo ni se invirtió tanto en España. Y nunca se crearon tantos derechos sociales, de libertad ciudadana. Sin embargo, esta gente mete bulla siempre con lo mismo: que España se rompe, que estamos en riesgo, que el terrorismo ataca.
-¿Cree, como Zapatero, que estas tensiones son "pura espuma"?
-Sí. Es pura espuma preelectoral.
-¿Cuál es el rol actual de la monarquía española?
-Bueno, es el rol que se ha ganado. En los momentos de la transición a la democracia, el papel de Juan Carlos fue decisivo. El simboliza la cohesión y la estabilidad. Por eso no tiene asidero esto que se está queriendo emplear contra él. Al rey lo defienden la Constitución y su propio trabajo.
-Siendo el propósito de su visita abrir una delegación de la Xunta en Buenos Aires, ¿cuáles son las funciones que cumplirá?
En esta ciudad viven 116.000 residentes gallegos. Es como una quinta provincia gallega, pero hasta el momento no contaba con una oficina que atendiera a los gallegos que viven en Buenos Aires. Buscaremos también promover nuestra lengua, nuestra cultura, y establecer puentes para aquellos empresarios argentinos que quieran iniciar relaciones comerciales con nuestra región.
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