La pasión de contar historias

Acaban de editarse la ópera punk Time of Gypsies y la obra Welcome to the Voice

Sábado 13 de octubre de 2007

En tiempos de canciones que bajan directo de la Red a la PC; de escucha random en el iPod y de radios con infinidad de rankings hay un movimiento de resistencia. Y no sólo de aquellos que siguen sosteniendo el valor del álbum como obra íntegra, sino que, más allá aún, algunos músicos del rock intentan concebir obras conceptuales en las que la música y las letras están al servicio de contar una historia. ¿Opera? Sí: en varios de estos casos, son incluso así llamadas.

La historia del rock y la ópera, o de la ópera rock es ya larga. Desde los Who y su Tommy , el álbum que puso en órbita ese vocablo, y SF Sorrow de Pretty Things, en el camino se han armado obras como Joe Garage , de Frank Zappa y The Wall , de Pink Floyd (sin que necesariamente fueran llamadas así), hasta las recientes Southern Rock Opera , de Drive-By Truckes, Greendale de Neil Young & Crazy Horse y The Black Parade , de My Chemical Romance.

El intento de la "gran" obra no tiene fin y este año parece haber habido un nuevo rebrote de ese espíritu operístico en la música popular. Recientemente se editó en el país Time of the Gypsies , una ópera punk basada en la película de Emir Kusturica a cargo del grupo The No Smoking Orchestra (sí, claro, en el que el cineasta toca la guitarra). Aquí, la historia del gitano Perhan, en la ex Yugoslavia, y sus extraños talentos es convertida en pura letra y música, y en pura palabra gitana, con traducción al inglés para que el relato pueda seguirse más allá de que son muchos los que lo conocen gracias a la película. La No Smoking, capitaneada por el talentoso y divertido Nelle Karajic, encargado de las voces, suena como ya se lo conoce por aquí; una mezcla de aceleración muy siglo XXI con la actitud festiva del pueblo romaní, y en la que las guitarras, baterías, acordeones y saxofones están al servicio de un ritmo implacable. Y, cabe recordar, no es el primer grupo de origen balcánico que incursionó en estos terrenos; hace pocos años, Goran Bregovic trajo a un escenario de la calle Corrientes su versión gitana de la famosa ópera Carmen , de Bizet).

El otro disco que se editó casi en simultáneo es Welcome to the Voice . Su subtítulo explica bastante el asunto: "un trabajo sobre los improbables encuentros". Es que aquí, Steve Nieve (pianista, acompañante de Elvis Costello desde hace añares, pero que también ha colaborado con Mick Jagger, David Bowie y Paul McCartney, entre otros) elige acercar mundos, mezclar estilos e intentar un nuevo equilibrio jugando con los opuestos.

Para esta ópera, Nieve trabajó con Muriel Teodori, encargada de un libreto que justamente cuenta el encuentro entre un pobre inmigrante griego (Dionysos) que descubre el mundo de la ópera y desarrolla una loca pasión por una cantante de ópera. Para ello, utilizó un cuarteto de cuerdas (el Brodksy Quartet) que entra "en colisión" (según las palabras del mismo Nieve) con una formación de jazz. También las voces juegan el mismo juego de opuestos y atracción, con la participación de Sting (en el papel de Dionysos), Robert Wyatt y Elvis Costello por el lado de las voces profanas y Barbara Bonney, Sara Fulgoni, Nathalie Manfrino y Amanda Roocroft, por el de las sagradas.

Por último, y sin edición local, el enigmático Scott Walker concibió And Who Shall Go to the Ball? And What Shall Go to the Ball? un EP que editó 4AD, por encargo de un grupo inglés de danza con un elenco que combina bailarines "normales" con discapacitados.

A estos se suman otros que no han tenido intenciones, al menos por ahora, de convertirse en disco. Por un lado, Damon Albarn (el cantante de Blur, de Gorillaz y The Good, The Bad and the Queen, además de sus incursiones en las músicas de otras partes del mundo) presentó hace tres meses, en el Manchester Palace Theatre, Monkey: Journey to the West , obra que concibió junto a Jamie Hewlett y que el diario inglés The Guardian definió como una suerte de El señor de los anillos hecho por el Circo de China en el estilo del film La casa de las dagas voladoras .

Otro músico que transitó esos caminos es David Byrne que, tal como le contó a LA NACION en su última visita al país, escribió Here Loves Lies , una ópera sobre la vida de Imelda Marcos, o mejor dicho, sobre su fascinación con la música disco que se presentó a principios de año en el Carnegie Hall neoyorquino.

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