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Internet, tan necesaria y tan riesgosa

Hay muchos recursos, la mayoría gratuitos, para lograr que los chicos naveguen, se diviertan y aprendan sin quedar expuestos a peligro alguno

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LA NACION
Sábado 17 de noviembre de 2007

Si no dejamos que nuestros hijos pequeños salgan solos a la calle y cuando tienen edad de hacerlo les ofrecemos un nutrido manual de recomendaciones, no hay ningún motivo para creer que Internet debería recibir un trato diferente. A pesar de que algunos insisten en calificarla como medio de comunicación, la gran red se parece más a un espacio público que a la radio o la TV. Es virtual, sí. Pero, ¿acaso virtual significa menos traumático?

En absoluto. Un chico expuesto por Internet a escenas y trato inadecuado está siendo abusado, y en un grado mucho más grave que si ve una escena sexual o violenta en la televisión. La TV es una caja boba que sólo emite contenidos. En Internet, en cambio, el pedófilo busca convencer, engañar y violentar. Es un depredador. Por eso, la virtualidad puede ser tan traumática como la realidad, sobre todo para los menores.

Para los padres la Red constituye un desafío colosal, porque mientras que tenemos un profundo conocimiento del mundo real, sentimos que los chicos nos superan en el terreno informático. De algún modo, por haber dado los primeros pasos junto a computadoras y celulares, encuentran que navegar y chatear son actividades enteramente normales, carentes de misterio, carentes incluso de alguna novedad. ¿Acaso hubo un mundo antes del chat, la Web y los mensajes de texto?

Foto: Archivo

El primer paso para proteger a nuestros chicos es recuperar nuestra autoridad. Técnicamente, suele ser cierto que los chicos saben más que nosotros de computadoras, Internet y celulares. Pero la vida trasciende la tecnología. Como adultos, seguimos siendo los que más sabemos de los riesgos y peligros, de las asechanzas y los engaños. En el mundo real o en el virtual esto no es diferente.

Un menor creerá que la persona que le habla en el chat es también un niño, lo sea o no. El adulto estará dispuesto a dudar hasta tener alguna prueba razonable.

Un chico aceptará inocentemente encontrarse con otro que ha conocido en el chat; un padre jamás admitiría un encuentro de esta clase con una persona que no ha visto ni oído.

Un dato es muy significativo, en este sentido. Según el FBI, el 75% de los chicos ofrece en línea voluntaria o involuntariamente información personal (teléfono, dirección postal, colegio al que asiste). En 2005, en la misma encuesta del FBI, el 25% de los chicos manifestó haber recibido solicitudes sexuales en línea. A esto se suma la intimidación virtual (o cyberbullying); en Estados Unidos se estima que más del 34% de los niños han sufrido esta clase de acoso.

Las cifras demuestran que Internet debe ser tratada como una parte del mundo real, no como un exótico artilugio de hackers o como una televisión hipertrofiada. La pornografía infantil, que destruye miles de existencias cada año y que lesiona psíquicamente de por vida a otros tantos, no es un hobby perverso ni la actividad enfermiza de unos pocos marginales. Es un horrendo y gigantesco negocio.

Números que asustan

Anesvad, ONG española para el desarrollo social ( www.anesvad.org ), dice en su último informe sobre pornografía infantil que hay 4 millones de sitios con esta clase de material (eran 100.000 en 2001), que se crean 500 nuevos por día y que en total reciben 2000 millones de visitas al año.

Al menos 2,4 millones de estos sitios son comerciales –dice el informe de Anesvad–, y la cuota media de acceso es de unos 40 euros. En promedio, reciben unas 1000 visitas diarias. El informe de la ONG concluye que esta actividad origina 960 millones de euros al mes.

Estos datos deben ponernos en alerta sobre la necesidad de proteger a nuestros chicos no ya solamente de ver páginas con contenidos inadecuados, sino de los depredadores que alimentan esta nefasta industria.

El sitio del International Centre for Missing and Exploited Children ( www.icmec.org ) califica también a la pedofilia de negocio multimillonario e informa que el número de imágenes de pornografía infantil aumentó un 1500% desde 1997; asegura, además, que la edad de las víctimas es cada vez menor.

Cómo protegerlos

Si bien los programas de seguridad informática son una herramienta de mucha ayuda, constituyen sólo la segunda línea de defensa.

La primera es vieja como el mundo: la presencia de los padres. Si la TV fue calificada de chupete electrónico, Internet puede absorber mucho más a los chicos, y por más horas. Por eso, los expertos aconsejan antes que nada hablar con los hijos sobre este nuevo mundo virtual, explicarles los peligros e invitarlos a compartir sus experiencias. La mayoría de los chicos, por ejemplo, no reporta los abusos que sufre en Internet. Este es el paso para proteger a los chicos en Internet: nunca dejarlos solos en línea.

Una educación sólida y los años de compañía en el mundo virtual rendirán sus frutos a medida que empiecen a independizarse en el mundo real y en el virtual, al acercarse a la adolescencia.

Fuego contra fuego

Es la misma Internet, en su inmensidad polifacética, la que ofrece muchos recursos para proteger a los chicos. La mayoría de ellos son, además, gratis, y muy fáciles de entender.

El sitio de Microsoft NavegaProtegido ( www.navegaprotegido.org ) tiene una gran cantidad de consejos útiles al respecto, lo mismo que www.microsoft.com/latam/athome/security/children/default.mspx . Además, la empresa pone a disposición de sus usuarios el Windows Live Protección Infantil, que permite a los padres aprobar los contactos de sus hijos, ver el historial de páginas visitadas por ellos, cambiar permisos y filtrar las búsquedas en la Red.

Windows 2000, XP y Vista, así como cualquier Linux, permiten crear cuentas restringidas, de modo que los chicos no puedan ejecutar ciertos programas, como por ejemplo el chat. El Vista, además, tiene un potente sistema de control parental integrado que, incluso, da la posibilidad de fijar los horarios en los que se usará la computadora.

Los buscadores Web (Google, Yahoo! y MSN Search) pueden también filtrar de forma estricta los resultados, de modo que no aparezcan contenidos inadecuados. En Google, el filtro se llama Safe Search y se configura por medio del link Preferences (Preferencias).

El Internet Explorer posee la capacidad de bloquear todos los sitios salvo aquellos que se autoricen. Esto se configura desde Herramientas>Opciones>Contenido>Asesor de contenido.

Consejos útiles

Además de la presencia, los expertos en seguridad aconsejan estos principios para aumentar la seguridad de los menores en la Red:

Evitar que tengan una computadora para ellos en su cuarto. La máquina debe estar en un lugar común y a la vista de los mayores.

Tampoco deben tener su propia cuenta de correo electrónico, no sólo porque el spam suele contener material pornográfico o inadecuado para menores, sino porque los pedófilos suelen utilizar el mail para contactar a sus posibles víctimas.

No permitir el chat hasta que tengan edad para determinar que alguien al otro lado de la ventana de conversación puede estar engañándolos.

Los fotologs son un recurso muy útil y popular, pero los chicos deben saber que esta exposición es sumamente riesgosa. Dos investigadores del FBI se registraron como adolescentes en la red social Facebook ( www.facebook.com ) y en sólo unos días empezaron a recibir solicitudes sexuales, lo que forzó a este sitio a reforzar su seguridad.

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