Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Justifican la división de Lomas y La Matanza

Intención: la resolución del gobernador Duhalde se orienta a debilitar electoralmente a Alberto Pierri, que domina el mayor distrito bonaerense.

Viernes 15 de mayo de 1998

LA PLATA.- El Ente de Reconstrucción del Gran Buenos Aires confirmó el controvertido proyecto de división de los partidos de La Matanza y de Lomas de Zamora.

El borrador termina con la "etapa técnica" de la elaboración de la propuesta, pero advierte que resta aún la aprobación del gobernador Eduardo Duhalde antes de su remisión a la Legislatura bonaerense.

Marca, además, los trazos por donde la tijera política incursionará en el mapa de estas dos importantes comunas del Gran Buenos Aires.

La propuesta se basa, según el titular del Ente, Antonio Arcuri, en que la dimensión demográfica, de servicios e infraestructura de esos distritos, hace peligrar "el gobierno de los asuntos locales".

El proyecto prevé la creación de un nuevo municipio en una porción del actual territorio de Lomas de Zamora, que incluye a Temperley, como cabecera, Llavallol, Turdera y San José.

De los 89 kilómetros cuadrados del distrito, esta nueva unidad municipal ocupará algo más de 28 kilómetros cuadrados, con una población cercana al 30% del total que, según el censo de 1991, era de 170.000 habitantes. También quedarán dentro del nuevo partido el 31% de las viviendas censadas, 160.932 en total.

La Matanza, a su vez, será dividida en tres partes. El primero de esos municipios se integrará con San Justo, Ramos Mejía, Lomas del Millón, Lomas del Mirador, Villa Luzuriaga, Rafael Castillo e Isidro Casanova.

El segundo incluirá a Ciudad Evita, La Tablada, Villa Madero, Villa Celina, Tapiales, Aldo Bonzi, La Salada e Isidro Casanova Sur.

El tercero está compuesto por Gregorio de Laferrére, González Catán, Virrey del Pino y 20 de Junio.

De los tres distritos proyectados, la mayor población (41%) quedará en el que tendrá como cabecera a San Justo. Con escasas diferencias entre uno y otro, el resto se repartirá entre los otros dos territorios.

La cuestión política

En el plano político, en cambio, se marcan contrastes notables. Mientras en el caso de Lomas de Zamora parece existir un acuerdo entre los principales líderes del partido gobernante, en La Matanza la división se presenta como una cuestión conflictiva que apunta a debilitar el poder de Alberto Pierri, en una comuna que contiene más población que varias provincias juntas.

Osvaldo Mércuri señaló que no existen diferencias en cuanto a la escisión de Lomas de Zamora.

Sostuvo que tanto Eduardo Duhalde como Bruno Tavano -junto con Mércuri los principales referentes justicialistas del partido- coincidieron en la necesidad de la división del "pago chico".

El caso de La Matanza, bastión de Pierri, es bien distinto. Allí la puja está a la vista y tiene una clara influencia de la interna oficialista. El jefe de la Cámara de Diputados, ahora más cerca del menemismo, retiene un territorio que los duhaldistas quieren debilitar sobre todo a la hora de definir candidaturas.

Objeciones de la Alianza

LA PLATA.- El proyecto duhaldista de seccionar, entre otros, los partidos de La Matanza y Lomas de Zamora, será fuertemente condicionado por la oposición, que exige un marco legal y político más amplio y perdurable para los municipios bonaerenses.

La posición de los bloques opositores está acompañada por iniciativas que van desde una propuesta para reformar la Constitución hasta la realización de una consulta popular obligatoria previa a la modificación del ámbito territorial.

Pero el tema ha trascendido el ámbito político bonaerense para instalarse en el Congreso de la Nación, donde los legisladores de la oposición que representan a la provincia analizaron en forma crítica la decisión de Eduardo Duhalde.

La frepasista Mary Sánchez sostuvo la necesidad de la reforma constitucional y afirmó que crear municipios más chicos es someterlos a una sujeción mayor al poder central.

La legisladora afirmó que no se pueden dividir los municipios en función de las internas de cada partido o de un criterio de distribución entre agrupaciones políticas, como si se tratara de una torta.

En tanto, el radicalismo bonaerense, por medio de la senadora María Cristina Azcueta, presentó un proyecto de ley por el cual se propicia que sea obligatorio convocar a un plebiscito de carácter vinculante cada vez que se intente segmentar un distrito.

El senador provincial Eduardo Sigal (Frepaso) propone el reemplazo del capítulo municipal de la Constitución bonaerense. La propuesta aboga por una autonomía municipal más amplia para que las comunas "no queden sujetas al capricho del Poder Central". A esos efectos, incluye, con rango constitucional, el monto coparticipable obligatorio.

Con esos reparos de fondo, la Alianza no tendría otros motivos para no acompañar con su voto las divisiones alentadas por Duhalde, aunque se descuenta que el tema no se resolverá en el corto plazo.

Victor J. Gil

Te puede interesar