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"Solemos ignorar el valor de nuestros pensamientos"

Celia Antonini

Domingo 09 de diciembre de 2007
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"No podemos evitar que nos sucedan situaciones dolorosas porque el sufrimiento forma parte de la vida. Pero el sufrir poco o mucho depende de cada uno, de la manera en que interpretamos lo que nos ocurre. Hay personas que tuvieron tragedias en la vida y sin embargo son capaces de disfrutar y tener alegría. Mientras que otras, sin pasar por situaciones límites o graves, viven la vida como si fuera una perpetua tragedia", reflexiona la psicóloga Celia Antonini, autora de Qué hay en su cabeza. Vivimos como pensamos.

Desde hace 20 años, Antonini está especializada en el tratamiento de la depresión. Y su sitio, www.respuestasaladepresion.com , es el tercero más visitado en el mundo de habla hispana. "Para 2020, la Organización Mundial de la Salud calcula que la depresión será la segunda enfermedad en importancia en el mundo. Actualmente ocupa el cuarto lugar, detrás de los males derivados de problemas cardíacos, con 121 millones de víctimas. Casi tres veces y media la población de nuestro país. Sin embargo, escribí mi último libro con un objetivo más amplio: ayudar a todos los que sufren y se plantean diariamente la necesidad de cambiar, pero sin éxito", aclara.

-¿Por qué sufre la gente?

-La epidemia es una consecuencia del estilo de vida que se ha impuesto en todo el mundo. La crisis de la familia, la incomunicación, la necesidad compulsiva de éxito, porque si uno no tiene éxito no es nadie. Todo eso ha creado una cultura de gente aislada con cada vez menos posibilidades de ser feliz. Cuando ese estado se hace agudo sobreviene la depresión, y la depresión es una enfermedad y necesita tratamiento. Encontramos gente que parece tenerlo todo y sin embargo, ¡está deprimida! Hay en nosotros herramientas que, antes de llegar a esos extremos, nos permiten reaccionar y cambiar. Los mismos elementos que nos provocan dolor y tristeza usados de otra manera nos permiten salir del encierro.

-¿Cuáles?

-El subtítulo del libro es elocuente: Vivimos como pensamos . Solemos ignorar el valor de nuestros pensamientos. Es que nuestra manera de pensar es la que nos mueve, la que nos lleva hacia adelante o hacia atrás. El drama es que nadie nos enseña en qué consiste pensar positiva o negativamente. Entonces, si no podemos analizar nuestra manera de pensar para poder cambiarla estamos en una trampa de la que es difícil salir.

-¿Cómo sabemos si estamos pensando bien?

-Cuando nos sentimos bien. Cuando tenemos bienestar. Esta es una idea totalmente personal, pero creo que lo que hay que buscar es el bienestar. Porque la felicidad es algo efímero, algo que viene y se va. Recibirse, casarse, tener un hijo, ganar una cantidad de dinero, etcétera, son momentos. Incluso alguien que está muy mal puede tener momentos de felicidad si se dan las condiciones apropiadas. Pero no dura, lo que se necesita es un estado de bienestar. Y para eso tiene que haber una decisión de cambiar. Y cambiar no es difícil, es fácil. Lo tenemos todos al alcance de la mano. En realidad, lo difícil es convencer a la gente de que es fácil.

-¿Fácil?

-Veo que le asombra lo que digo, pero es así. Lo que ocurre es que por lo general tratamos de cambiar lo que no se puede cambiar, que es el pasado o la manera de ser de los demás. En cambio, no cambiamos lo que sí podemos cambiar, que somos nosotros. Para comenzar a modificar nuestra vida tenemos que empezar por aceptar que lo que pasó sucedió exactamente de la manera que fue y no de la forma en que nos hubiese gustado que fuera. No podemos alterar el pasado, pero insistimos en hacerlo, en que sea distinto y entonces comenzamos a luchar una batalla perdida desde el principio, intentando modificar lo imposible. La mejor manera de vivir es sentirse lo más libre posible del pasado.

-¿Cómo evitar los recuerdos?

-Es que sentirse libre no es olvidar, sino aceptar lo vivido dándole el valor justo. Cuando no lo logramos el pasado nos acosa y ejerce una influencia dominante sobre el presente, lo que nos llena de incertidumbres y angustias, que nos asaltan y nos tienen a sus expensas. Eso nos condiciona y nos lleva de la nariz hacia el lugar adonde no queremos ir. Sentirse bien es perdonarse los errores y desaciertos, sabiendo que hicimos lo mejor que pudimos en ese momento.

-¿Cómo obtenemos bienestar?

-Cuando podamos darle a nuestro pensamiento el curso que deseamos habremos encontrado la manera de hacernos una buena vida, una vida donde la búsqueda de bienestar y el deseo de sentirse bien estén presentes. Recuerde que somos responsables, libres para crear y destruir al mismo tiempo. Hay algo que solemos olvidar: que la mayoría de los problemas los creamos nosotros mismos. Por eso, el pensamiento es la herramienta que nos da la libertad, es el medio por el cual podemos instalarnos en un mundo que nosotros mismos hemos creado. Existen infinidad de maneras de obtener bienestar. Somos todos diferentes, pero aspiramos a lo mismo: estar bien, ser felices y disfrutar de la vida.

-¿Una reflexión final?

-Creo que no hay nada más placentero que experimentar la sensación de estar vivo. Cuando cada mañana nos asomamos nuevamente al mundo, la vida nos da una nueva oportunidad de hacer algo mejor. Depende de nosotros cómo aprovecharla. Hasta el presente, continúo trabajando con el convencimiento de que podemos lograrlo.

Luis Aubele

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