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"Dentro de 50 años nos vamos a reír de la manera en que hoy evaluamos"

Gustavo Oliva, recientemente reelegido, impulsa cambios en la práctica escolar

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LA NACION
Martes 11 de diciembre de 2007
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"Dentro de 50 años nos vamos a reír de la manera en que evaluamos hoy. Por un lado, reconocemos que las personas son distintas, con habilidades e inteligencias múltiples. Pero educamos y evaluamos a todos de la misma manera."

Convencido de que los maestros tienen que dar un paso y "animarse a cambiar", el rector del Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata, Gustavo Oliva, advierte que el sistema educativo tiene que "vencer barreras" y afirma que esas barreras "somos todos nosotros funcionando".

Oliva acaba de ser reelegido para un nuevo período de tres años al frente del centenario colegio platense, luego de superar dos rondas de votación, una del claustro docente y otra del Consejo Superior de la universidad, que no sólo evaluaron a los candidatos, sino también los proyectos educativos académicos y de gestión que los postulantes tuvieron que presentar.

"La escuela necesita cambios", dijo Oliva; detrás, el colegio en obra
"La escuela necesita cambios", dijo Oliva; detrás, el colegio en obra. Foto: Gentileza Colegio Nacional Nacional Hernández

Cambios y resistencias

Con el 55% de los votos, la propuesta de Oliva superó en la elección docente a la de la profesora Patricia Feisulaj y comprende innovaciones pedagógicas orientadas a lograr una educación inclusiva con calidad, la capacitación docente en servicio, la formación de lectores autónomos y la atención de alumnos repitientes y con necesidades especiales.

"Hoy, la escuela necesita cambios. En el país hay gente muy preparada, pero también muchas resistencias", dijo el rector a LA NACION, al señalar los desafíos de la hora educativa.

"Se habla mucho de formación docente y actualización. Pero tiene que haber una revisión en el proceso de enseñanza y aprendizaje y salir de la retórica", precisó. Como ejemplo, dijo: "No se puede presentar hoy una clase con los jóvenes sentados en hileras, mirándose uno la nuca del otro".

Oliva se inspira en modalidades aplicadas en Harvard, como el Proyecto Zero. Y para ello llevó hace unos meses al colegio a la doctora Verónica Boix Mansilla, codirectora de ese programa en Harvard, orientado a educar para la comprensión y las inteligencias múltiples.

Entre otras innovaciones, los cambios deben apuntar a dejar atrás prácticas más propias del siglo XIX que del XXI, como la enseñanza enciclopedista tradicional y la evaluación burocrática.

"A partir de una capacitación permanente, hay que volcar nuevas estrategias y preparar a los docentes para aplicar distintos tipos de evaluación, individuales y por equipo. Lo importante es que los jóvenes aprendan", dijo Oliva.

Las experiencias pedagógicas, sostuvo el rector, deben estar encaminadas a transmitir la dimensión placentera del aprendizaje. "Las nuevas tecnologías tienen que ser superadoras de modelos perimidos y movilizar y estimular a los alumnos."

En sintonía con esa premisa, Oliva defiende el Proyecto Zero desarrollado en Harvard por Howard Gardner, para quien "una escuela centrada en el individuo tendría que ser rica en la evaluación de las capacidades y de las tendencias individuales".

Recuperar el colegio

Para el rector, la Argentina tiene docentes bien formados, pero transita lo que Edgar Morin llama la "miopía cognoscente": "Sabemos que existe una nueva visión, pero preferimos trabajar sobre seguro y no cambiamos".

"Hay que cambiar la tecnología educativa y adoptar nuevas formas de encarar el proceso de aprendizaje. Si existe la anestesia, ¿por qué voy a sacar una muela con el hilo atado a una puerta?", dijo, al recordar que hay experiencias científicas muy apropiadas en el campo educativo.

Mientras explica su proyecto, Oliva recorre el colegio, cuya fachada está en obra, para recuperar su esplendor original, luego de que hace unos años la caída de mampostería puso en riesgo la conservación del edificio.

"Lo podemos recuperar por el subsidio de $ 2,4 millones otorgado por el gobierno nacional para la puesta en valor del colegio. Lo anunció en nuestro salón de actos Cristina Kirchner en diciembre de 2005, y en julio de 2006 comenzaron las obras", precisó el rector.

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