Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Advertencia de Moyano a la Presidenta

Afirmó que si no "respetan los derechos de los trabajadores" pasará a "la vereda de enfrente"; Díaz Bancalari dijo no entenderlo

Miércoles 12 de diciembre de 2007
0

En un sorprendente desafío a la presidenta Cristina Kirchner a pocas horas de haber asumido, el titular de la CGT, Hugo Moyano, advirtió ayer que si su gobierno no respeta los derechos de los trabajadores se pondrá "en la vereda de enfrente", al tiempo que amenazó: "No va a faltar mucho tiempo en que solamente los camioneros vamos a llenar la Plaza de Mayo", en respuesta a los cuestionamientos que recibió por la ausencia de su sindicato en la movilización de anteayer con motivo de la asunción de la jefa del Estado.

De todas formas, explicó que había decidido no movilizar a los afiliados del gremio camionero porque había recibido "48 horas antes" la información de que los iban a "provocar para crear una situación dificultosa" y que no fue a la marcha para que no culparan a los camioneros "de algún disturbio".

En un acto realizado ayer en el club Obras Sanitarias, en el que se incorporaron 6000 trabajadores del gremio de aguas gaseosas al de camioneros, Moyano recibió aplausos cuando dijo que "los dirigentes pueden ser muy lúcidos, muy capaces, rosqueros, pero si no tienen el apoyo de la gente no existen", y exclamó: "Yo me siento representado por ustedes, que son los que me dan el apoyo permanente".

Hugo Moyano, acompañado ayer en el escenario por su hijo Pablo, a su derecha
Hugo Moyano, acompañado ayer en el escenario por su hijo Pablo, a su derecha. Foto: DyN

En realidad, Moyano tenía pensado ir a la Plaza de Mayo, pero luego cambió de estrategia, según supo LA NACION. Lo hizo apenas confirmó en fuentes oficiales que se mantenía inalterable la postura que le había transmitido Cristina Kirchner, una semana atrás, en la quinta de Olivos.

Durante un encuentro privado, solicitado por el sindicalista, la mandataria le aseguró que no intervendría en "la puja interna gremial". En pocas palabras, que no iba a favorecer a ningún dirigente en la designación de las nuevas autoridades de la CGT, que se hará en junio próximo.

La certeza de que el dirigente camionero suspendió cualquier movilización de su gremio a la Plaza de Mayo durante la asunción presidencial de anteayer fue que el viernes último había ultimado detalles con otros sindicatos para marchar al lugar. Anteayer, en cambio, hubo grandes columnas de los estatales de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN); de la Uocra (construcción); de Fateryh (porteros), y La Fraternidad (maquinistas), así como otros gremios pequeños. Pero los camioneros y sus aliados (como peones de taxis y portuarios) brillaron por su ausencia. Y sólo hubo algunos judiciales.

Sin embargo, Moyano realizó ayer el acto en el club Obras Sanitarias, que se había suspendido el 24 del mes último por el asesinato del tesorero de la Federación de Camioneros, Abel Beroiz.

En su discurso, desafió a Cristina Kirchner. "Siempre y cuando tengamos posibilidad de mantener coherencia en la defensa de los derechos de los trabajadores, siempre vamos a acompañar, pero si esto no ocurre, estaremos en la vereda de enfrente", advirtió.

Ayer, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, volvió a mostrarse conciliador con Moyano y se preocupó en minimizar su ausencia de anteayer en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Aunque dijo no tener la "menor idea" del motivo de ese faltazo, el funcionario destacó la "relación respetuosa" que el Gobierno mantiene con el gremialista.

Por su parte, el diputado nacional y titular del PJ bonaerense, José María Díaz Bancalari, defendió al Gobierno frente a las advertencias de Moyano.

"No sé a qué obedecen sus expresiones. Habría que consultar a Moyano por qué dijo eso. Pero no entiendo porque no hay ninguna circunstancia objetiva para deducir que éste no es un gobierno que no rescate la recuperación de las conquistas sociales de los trabajadores", afirmó Díaz Bancalari.

"No entiendo qué pasa con Moyano", agregó el legislador.

"Es típico de Hugo -dijo a LA NACION un sindicalista que lo conoce bien-. Primero quiso vaciar de militantes la Plaza de Mayo y al día siguiente se movilizó para mostrar su poder cuando se lo propone."

Un sindicalista moyanista, en cambio, dio una versión distinta. "Con Cristina tenemos la mejor relación -subrayó- y como Moyano tenía el dato de que iba a haber provocaciones no fuimos a la Plaza de Mayo. Siempre nos echan la culpa de cualquier problema. Fue una decisión muy inteligente."

Anteayer, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, Cristina Kirchner dijo: "No vine a ser presidenta para convertirme en gendarme de la rentabilidad empresarial ni a ser parte de una interna sindical".

Un miembro de la CGT dijo que el liderazgo de Moyano "se viene licuando" desde los incidentes cuando llegaron los restos de Juan Perón, en 2006. Luego siguió la pelea de camioneros y taxistas contra la policía frente a la Legislatura porteña cuando se analizaba la ley de tránsito. Y se sumó el crimen del tesorero del gremio, Abel Beroiz, en Rosario.

Por Luis Laugé De la Redacción de LA NACION

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas