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Reclamo argentino

Para la UE, las islas Malvinas son británicas

Política

Por Lucas Colonna
De la Redacción de LA NACION

El Gobierno reclamó formalmente ayer a Londres por la inclusión de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y del sector antártico argentino, en el tratado europeo de Lisboa, aprobado ayer en Portugal. Así, la disputa por el archipiélago volvió a tensar la relación bilateral entre la Argentina y el Reino Unido y fue motivo de la primera acción de política exterior del gobierno de Cristina Kirchner.

Las islas fueron incorporadas con bandera británica en el tratado de Lisboa, que reemplaza a la frustrada Constitución europea.

Por instrucción de la Presidenta, la Cancillería convocó ayer al embajador británico en Buenos Aires, John Hughes, y le entregó una nota de protesta en la cual se expresa el "rechazo" a la medida.

El vicecanciller, Roberto García Moritán, fue el encargado de hacer conocer el planteo argentino, que incluyó además la reiteración de la "irrenunciable e indeclinable" soberanía nacional sobre esos territorios.

"El Gobierno rechazó, ante las instituciones y los Estados miembros de la Unión Europea, la pretensión de incluir a partes del territorio nacional argentino en la lista de países y territorios a los que se aplica el régimen de Asociación de los Países y Territorios de Ultramar del Tratado de Lisboa", dijo la Cancillería, en un comunicado oficial.

Según dijeron a LA NACION voceros de la representación británica en Buenos Aires, el embajador Hughes se comprometió a elevar el planteo a Londres, pero antes replicó: "El tratado sólo refleja que la realidad es la realidad y que las islas son británicas".

El Tratado de Lisboa fue firmado ayer por los líderes de los 27 países que conforman la Unión Europea (sobre lo que se informa en la página 3). Sustituye una Constitución de la Unión Europea que fue rechazada por los votantes franceses y holandeses en 2005. El conflicto radica en el hecho de que en su anexo número dos, denominado Asociación de los Países y Territorios de Ultramar, el Reino Unido incluyó como propios a las Malvinas y parte del territorio antártico.

"La inclusión en la mencionada lista en nada afecta los legítimos derechos soberanos de la Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes y el Sector Antártico Argentino", reza el comunicado oficial argentino.

Sin embargo, el rechazo a esa pretensión constituye la reafirmación de los "derechos soberanos" argentinos, explicaron en el Palacio San Martín. Los planteos continuarán ante el comité de Descolonización de las Naciones Unidas.

Los reclamos no son en absoluto nuevos. Y la firma del Tratado de Lisboa no sorprendió a la primera línea del Gobierno. La Cancillería explicó que, en vista de la firma de este documento, el gobierno argentino había reiterado con anticipación ante las presidencias del Consejo, de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, así como ante los Estados miembros de la Unión Europea, su oposición a la iniciativa.

"En todas sus presentaciones, el gobierno argentino reafirmó su soberanía sobre esos archipiélagos, y recordó que, por estar ilegalmente ocupados por el Reino Unido, dichos archipiélagos son objeto de una disputa de soberanía expresamente reconocida por las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales", dice el documento.

Y agrega: "La obligación que pesa igualmente sobre la Argentina y el Reino Unido de resolver esta disputa tiene como correlato necesario e ineludible que todos los demás Estados se abstengan de realizar actos susceptibles de distorsionar la naturaleza y alcance de la disputa".

Las tensiones bilaterales por las Malvinas estuvieron presentes en los actos de asunción del nuevo gobierno.

En su mensaje ante la Asamblea Legislativa, Cristina Kirchner manifestó su reclamo "irrenunciable e indeclinable" por la soberanía de las islas y advirtió a Gran Bretaña que "es hora de volver a cumplir el mandato de Naciones Unidas" de sentarse a negociar por el archipiélago.

El ministerio que conduce Jorge Taiana aprovechó también el escenario de la asunción para reclamarle al enviado especial de Gran Bretaña a la ceremonia, el parlamentario Bob Blizzard, que su gobierno cumpla con los reiterados mandatos de las Naciones Unidas para reanudar la discusión de soberanía. Lo hizo García Moritán, y ese pedido fue luego dado a conocer a la prensa. Hughes se quejó ayer también por eso. .

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