Con la única excepción de su objetivo humanitario, la campaña liderada por el ex presidente Néstor Kirchner para garantizar la liberación de tres rehenes en manos de la guerrilla colombiana sumó sólo críticas de la oposición tras su fracaso.
"En materia internacional, la Argentina va de papelón en papelón. Y no hay que perjudicar con eso a terceros países", afirmó a LA NACION la ex candidata presidencial y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.
Y advirtió: "Lo que no hay que hacer ahora es empezar a buscar culpables por todos lados, porque esas declaraciones [en referencia a las acusaciones cruzadas por el fracaso de la misión] no contribuyen a colaborar en mejorar la situación de Colombia, que tiene el 40 por ciento del territorio tomado por las FARC y necesita la paz".
Otros referentes opositores dirigieron sus dardos contra el organizador del operativo, el mandatario venezolano Hugo Chávez.
Uno de ellos fue el ex candidato a presidente Roberto Lavagna, que manifestó que el fracaso en la liberación de Clara Rojas, su hijo Emmanuel y la ex congresista Consuelo González, radicó en que Chávez "tiene una gran tendencia a transformar la política humanitaria en un gran show".
En declaraciones a una radio, el ex ministro opinó: "Se debe ser cuidadoso y no ir a la rastra de un líder que nos tiene acostumbrados a este tipo de espectáculos".
"Embarrados"Su ex compañero de fórmula, el senador nacional y presidente de la UCR, Gerardo Morales, prefirió apuntar contra el kirchnerismo. "El Gobierno tiene que afinar la política exterior porque quedamos embarrados con el caso de la valija con 800 mil dólares de [Guido Alejandro] Antonini Wilson y ahora metidos en una puja entre Venezuela y Colombia", analizó, con respecto a la pelea entre Chávez y el presidente colombiano Alvaro Uribe.
El diputado nacional Francisco de Narváez (peronista disidente) fue terminante: "Chávez es el peor socio para los argentinos. El Gobierno ya debería darse cuenta. El escándalo de la valija y esta ridícula operación deberían ser el final".
La diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich exigió que, ante otro operativo internacional similar, sea el Congreso el que discuta la participación de la Argentina. "No es una decisión de la Presidenta, que le dice al ex presidente, su marido: «Andáte a Colombia»", ironizó.
El diputado Julián Obiglio (Recrear) fue aún más duro: "No hay que olvidarse que Kirchner fue a Colombia como garante de los guerrilleros y no de las víctimas secuestradas. Viajó hasta allí para garantizar que los guerrilleros no serían apresados al momento del canje".
Sólo un dirigente de la oposición optó por no confrontar directamente con el Gobierno. "La comisión de garantes cumplió un papel positivo porque es un antecedente interesante que una serie de países de la región hayan participado como elemento nuevo de diplomacia en un caso humanitario", rescató el senador y titular del partido socialista, Rubén Giustiniani (que fue candidato a vicepresidente de Carrió).
El Gobierno reaccionó ante las críticas, por medio del ministro del Interior, Florencio Randazzo. "La oposición tiene el vuelo de las gallinas", dijo. Al defender la participación de Kirchner en la misión, añadió en un comunicado: "Atacan el valor de una gestión humanitaria porque no tienen registrada la palabra solidaridad".
04.01.0811:37
04.01.0811:18
04.01.0811:18