Informe del Ente Regulador de los Servicios Públicos de la ciudad de Buenos Aires
El 52% de los colectivos, en infracción
No arrimarse al cordón de la vereda ni respetar el lugar de la parada son las transgresiones más habituales de los choferes
Silvia, de 47 años, luce fastidiada. Está primera en la fila que espera al colectivo de la línea 159, pero el chofer ubica la unidad que debe tomarse a 15 metros de donde está la parada. Ahora tendrá que esquivar una moto, que aprovechó el espacio para pasar, para subirse al colectivo que la llevará hasta su casa, en Berazategui.
Esta es una de las tantas infracciones que cada día cometen cientos de colectivos que transitan la ciudad de Buenos Aires y que complican a peatones, pasajeros y automovilistas.
Según el Ente Regulador de la Ciudad de Buenos Aires, el 52,8% de los choferes de colectivos no respetan la ley general de tránsito.
Las infracciones más habituales a la ley 24.449, son: no arrimarse al cordón en el momento del ascenso y descenso de pasajeros; no respetar el lugar asignado para la parada; permitir que los pasajeros desciendan por la puerta delantera del vehículo.
El relevamiento revela otro dato preocupante: el 98,65% de las unidades de este transporte público cometen diversas infracciones cuando llegan a sus terminales: mantener el motor encendido mientras el colectivo está en espera, realizar tareas mecánicas en una unidad que espera por pasajeros y utilizar como terminal sectores públicos no autorizados para tal fin.
En estos casos, las sanciones que contemplan la ley son monetarias. Pero, dicen por lo bajo en el citado Ente Regulador, éstas nunca llegan a cobrarse.
Las líneas más infractoras
Por supuesto, no todas las líneas cometen infracciones. Según el citado relevamiento, las líneas de colectivos que más infringen la ley de tránsito son la 132, la 60, la 80, la 41, la 45 y la 9.
"Es notable la cantidad de infracciones que cometen los choferes de colectivos. Hay que individualizar a los choferes que cometen más infracciones e imponer las sanciones del caso", pidió Miguel von Rozenberg, director del Ente Regulador de la ciudad.
Las faltas, indican los especialistas, muestran poco respeto de los colectiveros en general a la ley de tránsito. Y esto tiene un lado trágico.
En lo que va del año, según registró LA NACION, hubo 13 accidentes de tránsito protagonizados por colectivos de línea en todo el país. Como resultado de estos incidentes viales, ocho personas murieron y otras 156 resultaron heridas.
"El problema es que cuando los colectiveros encuentran huecos y hay tránsito fluido hacen macanas. En general, tratan de ganar tiempo ante posibles congestiones posteriores y ahí suceden las tragedias", explicó a LA NACION Gustavo Brambati, director de Seguridad Vial del Centro de Seguridad y Experimentación Vial (Cesvi).
En el gobierno porteño cuentan que ya realizan algunas pruebas piloto para controlar más de cerca a los colectivos. "Estamos trabajando con un nuevo cuerpo de control que se ubicará en las esquinas. Realizamos algunas pruebas piloto en las que ingresábamos en las unidades que habían cometido alguna irregularidad. Por suerte, obtuvimos muy buena respuesta de parte de los pasajeros, que piden más control", relató a LA NACION Pablo Martínez Carignano, director de Seguridad Vial del gobierno porteño.
Poca renovación
Von Rozenberg, en cambio, cree que la causa tiene que ver con el estado de las unidades. "Los colectivos han envejecido y muchos han salido de servicio, por lo que la cantidad de unidades se ha reducido. Por eso es que los choferes están desbordados en horarios pico y se producen algunos accidentes", relacionó el funcionario.
La misma ley de tránsito es la que indica que, cuando los colectivos cumplen 10 años deben salir de circulación. Pero por la crisis de 2001, la Secretaría de Transporte de la Nación renovó esta prórroga.
"Terminada la emergencia económica. ¿Por qué no se vuelve a exigir que las unidades no superen los 10 años?", se preguntó Von Rozenberg. .
Por Agustín F. CronenboldDe la Redacción de LA NACION
