Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una tarde en el "puesto de control" de la asamblea de Gualeguaychú

Los manifestantes fijan requisitos para decidir quién puede cruzar la frontera

Viernes 01 de febrero de 2008
0

GUALEGUAYCHU.- La quietud se despabila en la ruta internacional, a pocos kilómetros del paso fronterizo: el andar de un camión cargado de madera es un acontecimiento. Cuando llega hasta el corte en Arroyo Verde, un saludo de gestos alcanza para que la barrera se levante y el vehículo pase con su carga de troncos recién cortados.

La escena representa una de las excepciones que los asambleístas de Gualeguaychú emitieron en el corte de la ruta 136, que prolongan desde hace 14 meses. "Claro que [el camionero] tiene su tarjeta vecinal, pero como ya lo conocemos no se la pedimos", explica la asambleísta Isabel Nievas. El beneficiado con la singular visa es un chofer que transporta carga desde la estancia El Potrero, dedicada a la actividad forestal.

Diez minutos más tarde, un Duna Weekend rojo que aparece del lado uruguayo se detiene frente a la barrera, pero esta vez el trámite no fue ni corto ni fructífero. A bordo del automóvil viajan turistas porteños que, gastando sus últimos semblantes distendidos de las vacaciones, esgrimen razones para que los dejen cruzar. Hablan de distancias, de combustible, de plazos para regresar al trabajo. Un asambleísta escucha, gesticula y emite algunas palabras. El diálogo se corta y el auto regresa por el camino por el que se lo vio llegar.

En Arroyo Verde, unas 150 personas pueden pasar sin ser demoradas. Para eso, los agraciados gestionaron allí un permiso especial de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. El resto no pasa, aunque los asambleístas tienen una consideración especial para los periodistas que arriban convocados por el conflicto por Botnia.

"Lo de la tarjeta es una cuestión de organización", justificó María Raquel González, la asambleísta que ideó el sistema. Su moción se aprobó en la reunión que el colectivo ambiental realizó el 28 de julio último. Se relevaron los casos especiales, se imprimieron las tarjetas, se plastificaron y se distribuyeron.

-¿Por qué la Asamblea emite permisos especiales con tarjetas?

-Porque hay mucha gente que pasa todos los días para trabajar. Hay establecimientos que se dedican a la plantación de arándanos, hay mecánicos, obreros forestales que tienen que cumplir con su trabajo -respondió González.

Una base de datos con los nombres de los autorizados a cruzar está a disposición de los asambleístas que quieran despejar dudas. "En la planilla -amplió- le pusimos la palabra «trucha» porque, como fueron despedidos ya no tienen motivos para que los dejemos pasar."

El comerciante Arturo Michel está en medio de dos situaciones tirantes. Esposo de la asambleísta González, apoya el corte porque "nadie quiere a Botnia enfrente". Pero la misma protesta le barrió de clientes su estación de servicio, en el acceso a la carretera obstaculizada. "Esta ruta era la entrada del turismo entre Buenos Aires y Uruguay. Hemos tenido una merma de entre un 30 y 40 por ciento de nuestros productos", testimonió.

"Prefiero que perdamos algo, antes de tener a la pastera enfrente. De todos modos -amplió- con el faltante de combustible no sentimos el perjuicio más de lo que lo sentiríamos si se abre la ruta."

Entre los asambleístas hay un consenso general por calificar la información de las tarjetas vecinales como "operaciones de prensa de Botnia". María Rosa Rodríguez se mostró muy ofuscada con los medios y sugirió poner la atención en la avería que sufrió la planta.

Según trascendió ayer en Gualeguaychú, la rotura obligó a retirar 200 toneladas de celulosa y hubo temor por la posibilidad de que el derrame llegue al río Uruguay.

"A los empleados y camioneros les prohibieron ingresar en la planta con celulares para que no filmen el desastre", aseguró Rodríguez.

En Fray Bentos -el pueblo hermano de Gualeguaychú- se tomó con mayor atención la noticia de las tarjetas vecinales. En un sondeo en la céntrica plaza Constitución, los fraybentinos se mostraron enojados con el corte y las excepciones.

Al intendente de Río Negro, Omar Lafluf, le "parece vergonzoso" que esto suceda entre los dos países. "Los tratados los deben respetar los países, no un grupo de ciudadanos."

Desde Gualeguaychú, el intendente Juan Bahillo afirma que el sistema es "una decisión autónoma de la Asamblea" y que "no hay problemas con eso". Pero hasta los empleados de la Aduana tienen que portar el carnet de autorización.

Por Jorge Riani Para LA NACION

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas