Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Desacuerdo opositor acerca del futuro de la vicaría castrense

Reacciones dispares por el proyecto oficial

SEGUIR
LA NACION
Miércoles 13 de febrero de 2008
0

La idea oficial de eliminar el obispado castrense despertó reacciones dispares en la oposición. Consultados por LA NACION, algunos dirigentes cuestionaron el proyecto de la Casa Rosada, pero otros lo celebraron y lo consideraron "un avance".

No obstante, hubo unanimidad entre los referentes de la oposición a la hora de cuestionar la relación tirante que entabló el Gobierno con el Vaticano.

El jefe del bloque de diputados de la UCR, Oscar Aguad, indicó que la clave para evaluar el proyecto es aclarar cuál es su motivación: "Si tiene que ver con la decisión de modernizar las Fuerzas Armadas y se inscribe dentro de esa reforma, entonces hay que estudiarlo. Si, en cambio, es una reacción tras la no aprobación del pliego de Iribarne, es un claro retroceso".

Para Federico Storani, otro radical, la medida "es negativa" y "tiene que ver con las profundas diferencias que se vienen arrastrando con el Vaticano. El Gobierno busca tomar represalias por el caso Baseotto [Antonio; obispo castrense jubilado el año pasado] en un campo que no corresponde".

Por su parte, Federico Pinedo, diputado nacional de Pro, consideró "un disparate" la idea del Gobierno. "No se puede dejar de facilitar la asistencia espiritual a personas que están alejadas de sus hogares y en combate. Toda asistencia espiritual es una bendición, sea de la religión que sea", opinó.

Desde ARI autónomo, Eduardo Macaluse respaldó la iniciativa, pero advirtió que la eliminación del obispado requiere de un acuerdo con el Vaticano. Ese trámite, señaló, debería encararse "en un clima de acuerdo y no de extrema confrontación".

También rescató la iniciativa el diputado independiente Claudio Lozano: "Me parece saludable, como cualquier cosa que contribuya a garantizar mayor democracia a través de la separación entre la Iglesia y el Estado".

La senadora nacional por la Coalición Cívica Eugenia Estensoro (Capital) coincidió: "Toda medida que tienda a la separación entre el Estado y la Iglesia es positiva. En tiempos de paz, es bueno que los militares vayan a las iglesias a las que va todo el mundo. En tiempos de guerra sí entiendo que tengan asesores espirituales. Si esto se hace en respuesta al caso Baseotto, estamos en problemas. No puede ser una represalia".

Desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Vilma Ripoll celebró la medida: "La eliminación del obispado estaba pendiente".

Casi todos los consultados cuestionaron que la presidenta Cristina Kirchner hubiera designado a un divorciado que actualmente vive en concubinato como embajador ante la Santa Sede. Dicho esto, también rescataron las "condiciones profesionales y políticas" de Iribarne.

Aguad, además, opinó que el Gobierno cometió el error de no hacer consultas antes de elegir a Iribarne. Y Pinedo, finalmente, criticó la "rigidez" del Vaticano.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas