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Pecan, la nuez que se convirtió en princesa

El consorcio Cappecan apostó a la producción de esta fruta, salida de un árbol que llegó al país con fines ornamentales y que con el tiempo se transformó en un cultivo que cada día gana más adeptos por su rentabilidad a largo plazo

Sábado 23 de febrero de 2008
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LA NACION
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GUALEGUAY.- Al igual que el personaje de la Cenicienta, el destino original del pecan no fue de lo más promisorio. Nacido en las riberas del Mississippi e introducido por Sarmiento en 1868, este árbol llegó al país para cumplir con un rol ornamental. Luego, con los años, fue usado por los habitantes del Delta para complementar su producción de frutales. Tendría que llegar el siglo XXI y el boom de las producciones gourmet para que la nuez pecan se convirtiese en princesa, gracias a su buena reputación entre los chefs de todo el mundo y a su alto valor nutricional.

El árbol de pecan es el único nogal de origen americano y el responsable de un fruto muy dulce, con innumerables beneficios para la salud. Pero además, como es un árbol silvestre en Estados Unidos, tiene una gran difusión y demanda en ese país y en los países europeos, que lo usan para la cocina o para la industria cosmética. Esto ha convertido a su producción en un negocio con potencial, sobre todo para los interesados en iniciar producciones en superficies chicas y de forma intensiva, con baja inversión inicial. El problema es que, como en todas las producciones no tradicionales, la falta de know-how y la precariedad de la cadena de comercialización genera resquemores entre los que quieren iniciarse en algo nuevo. Con esta idea en mente, hace 5 años se formó el consorcio Cappecan, un grupo que se alió para compartir conocimientos y esfuerzos comerciales, dando origen al primer consorcio argentino de productores de nueces pecan.

"Nos aliamos para intercambiar experiencias, formación y tecnología y ayudarnos en la comercialización", señalaron Elsita Boffi de Schulte, Graciela Ojea Quintana y Ricardo Siegrist, tres de los consorcistas.

Red de contención

Así, el Cappecan actúa como una suerte de red de contención para los que apuestan a un cultivo del que poco se conoce aún en la Argentina. "Toda la información que generamos cada uno en su campo se comparte, y cada nuevo productor no tiene que empezar de cero, porque cuenta con el background de los que llegamos antes", reflexionó Siegrist, que integró sus pecanes a un planteo ganadero en 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires. "Somos una especie de grupo CREA, pero del que participan productores de varias regiones del país", agregó.

El consorcio, además, se divide en tres áreas (técnica, de difusión y de comercialización) para optimizar los esfuerzos en pos de la mejora del cultivo y su difusión. En el área de comercialización, uno de los logros del grupo fue asociarse para negociar con los proveedores para conseguir mejores condiciones de venta y comprar insumos en conjunto.

Actualmente el Cappecan (nacido en 2004) tiene unos cincuenta productores con 700 hectáreas, distribuidas de Misiones a Buenos Aires. Según los datos del INTA, estas hectáreas representan aproximadamente el 20% de la producción nacional de pecan, que está en manos de 500 productores.

A casi cuatro años de nacer, los productores se felicitan por haber impulsado la formación de un grupo de apoyo. "Nuestras reuniones, que se hacen a veces a campo, han servido para aprender a combatir mejor los problemas crónicos de la producción como pueden ser las hormigas", destacó Ojea Quintana, productora desde hace casi dos décadas en Gualeguay.

"El grupo sirve para mejorar la calidad del manejo a campo en general", coincidieron Siegrist y Schulte, para luego agregar que otra de las metas para el 2008 es lanzar las normas de producción de la Cappecan.

Además del interés por la nuez, los consorcistas comparten muchas características: empezaron con el cultivo como una segunda actividad y como una especie de seguro de retiro, lo trabajan en familia y todos tenían poco conocimiento en producciones alternativas.

"La mayoría de nosotros buscaba un cultivo intensivo para superficies chicas, que sea exportable y que no demande una inversión inicial enorme, como puede ser una fruta fina. Y vimos que ésta era la mejor alternativa", relataron Schulte, Ojea Quintana y Siegrist.

"Hay muchos cultivos alternativos buenos, pero en general requieren que uno esté mucho tiempo encima, invierta mucho o tenga que tener mucha atención con la cadena de frío. Las grandes ventajas del pecan son que la inversión no es excesiva, se puede ir agrandando el cultivo en la medida de las posibilidades de cada uno y la fruta se puede almacenar por varios meses", explicó Schulte, una ingeniera agrónoma que siempre se dedicó al diseño de espacios verdes.

Claves para producir

Según los miembros del consorcio, lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de producir pecan es que es un cultivo a largo plazo, es decir que el retorno no es inmediato. Si bien los árboles entran en producción entre el 4° o 5° año, recién alcanzan la etapa de plena producción a los 15 años aproximadamente (la productividad del árbol es creciente a partir del 5° año).

Como contrapartida, una vez que arranca, la experiencia pareciera indicar que el árbol no tiene límites en su vida útil, ya que hay pecanes con 200 años de producción a cuestas. "Además, si se toma la rentabilidad a veinte años, es un cultivo que supera a la soja, ya que, a casi igual rendimiento por ha, se paga 3 dólares el kilo de pecan, contra los 20/25 centavos de dólar de la oleaginosa", apuntó Siegrist.

Una de las ventajas más salientes de la producción para los consorcistas es que los costos de implantación y la inversión no son altos. "Se calcula que la inversión es 1500 dólares por cada hectárea (plantada con 100 árboles), US$ 500 a US$ 1000 por costos del sistema de riego y 500 dólares por costos de implantación y fertilización. Unos 2500 a 3000 dólares por hectárea en total", explicó Siegrist. Si hubiera que adquirir el campo este costo puede llegar a US$ 5000/ha

En cuanto al planteo, lo usual en la Argentina es hacer planteos que van del 15 por 15 (plantas a 15 cm de distancia) a 10 por 10. En el diseño de la plantación debe dejar corredores para permitir el crecimiento del árbol (pasado cierto tiempo, los árboles ubicados a 15 metros de distancia llegan a tocarse entre sí).

Además, la producción puede combinarse con ganadería (modelo que aplica Siegrist), o alternarse con el cultivo de otros frutales.

En la Argentina hay inscriptas 12 variedades de nueces pecan, entre las cuales se encuentran las Mahan, Stuart, Kernodle y Success. Las variedades se plantan intercaladas para permitir la polinización entre las variedades, ya que las flores masculinas y las femeninas están separadas en el tallo y son fértiles en fechas ligeramente distintas. Por eso deben estar bien separadas para que el viento pase entre las líneas del monte, según explicó Schulte.

Otro punto importante en el manejo a campo es la fertilización, ya que el pecan en producción es un muy alto demandante de nutrientes (así como también de agua). La orgánica se hace con cama de pollo y lombricompuesto y la química, con fertilizantes como fosfato diamónico o zinc.

Claro que en materia de fertilización no todos siguen la misma receta. Algunos, como Inés Aranguren (productora de Gualeguay) usa sólo cama de pollo y lombricompuesto y compensa la fertilización química por mucho riego. "Los mexicanos dicen que con los fertilizantes las ramas se ponen muy pesadas", destacó Aranguren, produce pecanes en combinación con duraznos.

Una muy poderosa fuente de nutrientes

GUALEGUAY (De una enviada especial).- El árbol de pecan nació en los deltas de los ríos Missouri y Mississippi, en los Estados Unidos, y fue introducida en la Argentina por Domingo Sarmiento, a su regreso al país como embajador en los Estados Unidos en 1868.

Con el tiempo, el árbol de pecan afianzó su destino de producción alternativa por sus costos iniciales razonables, sus muy buenas posibilidades a largo plazo y sobre todo, por el alto valor nutricional del fruto que produce, muy superior al de la nuez común.

Además, las condiciones agroclimáticas de la Argentina (especialmente en la Mesopotamia y La Pampa Húmeda) son excelentes para el crecimiento del árbol, que puede llegar a alcanzar los 30 metros de altura.

La nuez pecan está altamente recomendada en pacientes con problemas oncológicos y cardiológicos y tiene alto contenido de nutrientes (proteínas, fósforo, calcio, hierro, potasio y vitaminas A, B1, B2, B3, C y E) y ácidos grasos monoinsaturados. Esta nuez reduce el colesterol malo, ayuda a mantener baja la presión sanguínea y en algunos países es usada en la alimentación de chicos con problemas de nutrición.

En la Argentina los primeros estudios formales del pecan los hizo Ernesto Madero, técnico del INTA Delta, a partir de la década del 90. Entre los productores, uno de los pioneros fue Alejandro Lavista Llanos, que hoy integra el Cappecan.

Aunque los productores aún no creen tener volumen suficiente para hacer exportaciones con continuidad, esta fruta seca de sabor dulzón tiene una excelente demanda en el extranjero, siendo los principales mercados EE.UU., Canadá, Reino Unido, Holanda, Japón e Israel.

Para conocer del cultivo y contactarse con el consorcio, se puede entrar en www.cappecan.com.ar .

En busca de una planta propia para procesar

GUALEGUAY (De una enviada especial).- Lo que viene después de la cosecha del pecan es un tema aparte. Aunque la fruta tiene la ventaja de tener un envase natural, la cáscara, la recolección, clasificación y procesamiento de la nuez requiere de ciertos cuidados. La cosecha es manual (a veces, se ayuda de un shaker, máquina que agita los árboles para favorecer la caída de la fruta) y el almacenamiento debe ser hecho en cajones con espacio para la circulación de aire, que serán guardados en un galpón para contar con un ambiente seco.

En general, los productores aún no procesan sus nueces y las venden a un procesador. Uno de los objetivos de la Cappecan es instalar la primera planta grande de procesamiento industrial de pecan para los consorcistas, un proyecto en conjunto con el INTA Delta que ya se presentó a la Municipalidad de Campana, con la idea de tener la planta en el parque industrial de esta localidad. "Asociados es la única forma en que se justifica la inversión para procesar la nuez ", explicaron en el Cappecan.

La comercialización es otro de los tópicos difíciles para la pecan, como en el resto de las producciones no tradicionales. Es que la pecan, pese a ser una fruta de más cualidades nutricionales que la nuez de Castilla (la común), todavía no ha logrado posicionarse como un producto de alta calidad en la mente de todos los consumidores. "Nos falta instalar en la conciencia colectiva las excelentes cualidades nutricionales de la nuez y sus ventajas para la salud", reconocieron en el consorcio, adonde afirmaron recibir 9 a 10 pesos por cada kilo de nuez con cáscara, nuez que puede llegar al público a 17 o 20 pesos si tiene cáscara, y a 50/60 pesos en caso de estar pelada.

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