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Piratería: el precio puede más que lo legal

El 82% de la gente admite que comprar productos falsos es delito, pero el 58% los adquiere si valen la mitad que los originales

Martes 04 de marzo de 2008
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Si es "trucho", pero cuesta la mitad, entonces se compra. Seis de cada diez argentinos están dispuestos a comprar productos falsificados que cuesten la mitad o menos que el artículo original, según una encuesta de la consultora Ipsos-Mora y Araujo para la Cámara de Comercio de Estados Unidos (Amcham, según sus siglas en inglés) en la Argentina. Muchos de los que compran lo pirata saben que es una acción ilegal. El 82% de los encuestados reconoce que la adquisición de bienes falsificados es delito.

En concreto, se les preguntó a 500 ciudadanos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires qué harían si desearan comprar un CD de música y un vendedor callejero les ofreciera una copia pirata a menos del 50% del precio de la original. También se les recordaba a los encuestados que con los CD ilegales el Estado dejaba de recaudar impuestos y los artistas no recibían honorarios por derechos de autor.

Semejante situación llevó a que, en un seminario organizado ayer por la Amcham, el embajador norteamericano en Buenos Aires, Earl Anthony Wayne, advirtiera que "la innovación es fundamental para el crecimiento de la economía argentina, pero para asegurarla debe existir una legislación que respete el derecho de propiedad intelectual, para que los emprendedores puedan apostar a largo plazo". Desde hace años Estados Unidos presiona a la Argentina por este tema, dado que preocupa a sus empresas, como las de software, cine y medicamentos. La semana pasada también vino a Buenos Aires el jefe de la unidad de propiedad intelectual de la Comisión Europea, Luc Devigne, para quejarse por la misma cuestión.

En el sector económico ABC1 (de ingresos medios y altos), el 45% prefiere la copia ilegal. También prefieren lo falso pero accesible en precio los consumidores de los segmentos medios C2/C3 (54%) y los bajos DE (62 por ciento).

Cuanto más jóvenes, menos respeto por lo legal y más por prioridad para el propio bolsillo. El 72% de los jóvenes de 16 a 29 años compra un producto falso si cuesta la mitad que el original. Lo mismo sucede con el 67% de los que tienen entre 30 y 44 años, el 38% de los de 45 a 59 y sólo el 19% de los mayores de 60.

Posición oficial

En el seminario de Amcham, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Lino Barañao, admitió que "cuando se trata de proteger una película nadie duda de que la piratería hoy en día es un delito, pero en el ámbito del software o la biotecnología la situación es diferente". Admitió que "no es concebible el desarrollo productivo sin una política lógica de propiedad intelectual, que no exprese posiciones extremistas", y opinó que "no basta con generar conocimiento si no se lo protege y se lo comercializa adecuadamente". Sólo así se garantizan las inversiones extranjeras y el desarrollo de la tecnología local, según Barañao.

Pero el Gobierno no ha impedido que la mitad de la gente comprara en algún momento del último año copias de productos de marca. El 2% lo hizo con mucha frecuencia; el 13%, con bastante frecuencia, y el 37%, contadas veces. La mitad de los encuestados adquirió CD. Cada persona compró en promedio 18 discos pirata en un año a un valor de $ 7 cada uno. Un tercio de las personas se hizo de DVD ilegales. Cada una adquirió 16 en 12 meses, a $ 7 por unidad. En cambio, sólo el 2% compró cintas de video.

Apenas el 3% pagó por una copia pirata de un programa de computación. Y el 8% lo hizo por un juego electrónico "trucho", según contó Manuel Mora y Araujo. En estos casos, la copia suele obtenerse sin pago alguno.

No todos los productos falsificados se diferencian tanto de los originales. En el caso de los CD, DVD, zapatillas, ropa y perfumes, la mayoría dijo que "siempre" distingue unos de otros.

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