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Muertes trágicas en la farándula, en los años 80

Miércoles 05 de marzo de 2008
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La farándula local se sacudió más que nunca durante el verano de 1988. El 14 de febrero, Alicia Muñiz, la segunda esposa de Carlos Monzón, amanecía estrellada en el cemento al caer de un balcón en Mar del Plata. Se había peleado con el boxeador, a quien la Justicia condenó a 11 años de prisión, al hallarlo culpable de su muerte. Menos de un mes después, el 5 de marzo, la Argentina entera se despertó sorprendida con la noticia (y las horribles imágenes) de la muerte de Alberto Olmedo. Durante la madrugada, había estado jugando y haciendo equilibrio en el balcón del piso 11 del edificio Maral 39, de Mar del Plata.

Pero no fueron los únicos. Durante la década del 80 y principios de los 90 fueron muchos los artistas, que fallecieron trágicamente. En enero de 1980, el galán Claudio Levrino se pegó un tiro en Mar del Plata, por accidente; el 8 de octubre de 1985, se suicidó la escritora Martha Lynch; el 26 de noviembre de ese mismo año, hacía lo mismo el dramaturgo Sergio De Cecco, y el 30 de abril de 1986, Thelma Stefani se arrojó al vacío desde el balcón de su departamento.

Al finalizar el acto eleccionario del 15 de mayo de 1989, Julio De Grazia (viejo militante radical) se mató con una bala calibre 38. Dicen que no había tolerado la derrota de Angeloz frente a Menem. Ese mismo año, en julio, Graciela Cimer, embarazada de dos meses y deprimida, se arrojó desde el segundo piso de la casa de sus padres, en Avellaneda.

Poco tiempo después se suicidó Carlos Thompson; y en 1992, también se arrojaron desde sus balcones el periodista Daniel Mendoza y el actor Carlos Parrilla.

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