Terror sutil para un thriller de gran impacto
Bayona logra una original puesta en escena
El orfanato (España-México/2007). Dirección: Juan Antonio Bayona. Con Belén Rueda, Geraldine Chaplin, Fernando Cayo, Mabel Ribera y otros. Guión: Sergio Sánchez. Fotografía: Oscar Faura. Música: Fernando Velázquez. Presentada por CDIndependent. Hablada en español. Duración: 100 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años.
Nuestra opinión: buena
El terror más sutil es, sin duda, el eje de este thriller con el que hace sus primeras armas en el largometraje el realizador español Juan Antonio Bayona, uno de los directores más destacados de video de su patria. La historia se centra en Laura, una mujer que regresa con su hijo al orfanato en el que creció siendo niña para abrir allí una residencia para niños discapacitados. El nuevo entorno despierta la imaginación del pequeño, que comienza a dejarse llevar por juegos fantásticos cada vez más intensos que van inquietando a su madre hasta el punto en el que llega a pensar que algo en la casa está amenazando a su familia.
El relato parte de inquietantes premisas: ¿por qué vuelve Laura al lugar donde fue criada? ¿Qué la impulsa a retornar a ese sitio siniestro para recomenzar su vida? En torno de estas preguntas el film se convierte en una regresión, en un retrato psicológico de una persona que se aferra al pasado para escapar de su presente. El orfanato parte de elementos cotidianos para ir contaminándose poco a poco hasta adentrarse en el miedo y la locura más absoluta. El terror no viene del espacio exterior ni de la mente retorcida de un psicópata, sino que nace de un entorno idílico en el corazón de la familia perfecta y crece de manera inesperada, amenazando con destruirla.
La desaparición del hijo trastorna a Laura, que comienza a retrotraer su memoria a aquellos días en los que transitó por esa mansión que la marcó a fuego. El film va creando lentamente un clima terrorífico en el que sueños y pesadillas se asocian para transformar a Laura en alguien necesitado de comprensión y que sólo halla desesperación y angustia mientras recorre la casa, investiga en sus más recónditos recovecos y se desespera ante fantasmales criaturas que vienen del pasado en busca de su hijo.
Buenas actrices
El director Juan Antonio Bayona, con una cámara atenta a cada uno de los pasos de su protagonista, logró un relato que convierte el sueño de un hogar feliz en la más devastadora de las pesadillas. Con una excelente fotografía y una impecable música, el entramado teje y desteje ese horror que sube sus decibeles hasta un final inesperado.
El guión, impecablemente elaborado por Sergio Sánchez, aporta todo el necesario clima que pedía la historia, que habla de elementos misteriosos y de preguntas que nacen en un pasado que amenaza con retornar.
La labor de Belén Rueda logra imponer toda la emoción necesaria a su papel de Laura; en tanto que Geraldine Chaplin, en una breve aparición, vuelve a demostrar su calidad actoral.
El orfanato queda, pues, como una ejemplar muestra de un género que, aquí, logra impactar por su muy buen logrado suspenso y por la originalidad de su puesta en escena. .
Adolfo C. Martínez