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Martes visuales

Arte, diplomacia y negocios

Por Alicia de Arteaga
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Martes 18 de marzo de 2008 | Publicado en edición impresa 

Dominique de Villepin, primer ministro de Francia hasta la llegada de Sarkozy al Palacio del Elíseo, pasó por Buenos Aires en un viaje relámpago procedente de El Calafate, donde inauguró con el embajador Frederick de Laurens la muestra del fotógrafo Walter Roil en presencia de Cristina Fernández.

La Presidenta llamó al fotógrafo "pintor sin pincel", palabras que debe de haber valorado el embajador de Francia, un admirador de la obra de Walter Roil, nacido en Alemania en 1904, que se instaló en Río Gallegos para fotografiar la Patagonia, ese horizonte infinito que fascinó por igual a los pintores viajeros y al español iconoclasta Mique Barceló.

La visita de De Villepin se concretó horas después de las duras declaraciones hechas por el diplomático de Laurens a LA NACION para defender los intereses de su país en la Argentina. El mismo papel desempeñó antes el aristócrata que fue primero canciller de Francia y luego primer ministro cuando le tocó zanjar el entredicho con la empresa Suez.

De esto y de otras cosas se habló el sábado en la comida ofrecida por Jorge Helft a su amigo Dominique de Villepin, con quien comparte la pasión por Borges y por Victoria Ocampo; aunque el político francés, con un dejo de ironía, haya preguntado "si no era mejor escritora Silvina que Victoria". Hombre de fina estampa, nacido en Marruecos, De Villepin habla un perfecto español que aprendió en Venezuela, donde pasó su infancia. Otra razón más para elegir su mediación en asuntos espinosos, cuando faltan 15 días para la visita de la Presidenta a Francia. De Villepin, archienemigo de Sarkozy, es abogado, especialista en derecho internacional y ha dedicado dos tomos a Napoleón Bonaparte.

El terreno de la cultura ha sido siempre un espacio de intercambio fecundo y debería serlo más cuando se acerca la celebración del Bicentenario, oportunidad única para analizar la influencia francesa en la definición de nuestra identidad arquitectónica, literaria y hasta paisajista si se piensa en los parques magníficos de Charles Thays. El mejor ejemplo llegó ayer en la recorrida por el Museo Nacional de Bellas Artes, que inauguró su nuevo lobby de acceso, despejado en su austera volumetría que ha puesto en valor el estudio Plan, de Mauro Bernardini.

aarteaga@lanacion.com.ar

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  • 1ElenaegVer perfil del usuario

    18.03.0810:59

  • Si hubieran venido a la Argentina Paris Hilton, o Rolandinho, los medios grñaficos, radiofónicos y televisivos se hubieran abalanzado y aglomerado para conseguir la mínima imagen o nota. Pero vino de Villepin, un personaje verdaderamente valioso, que tuvo una actuación relevante en la postura de Francia en su rechazo a la guerra en Irak, por dar un sólo ejemplo de una actuación trascendente en muchos aspectos,, y su presencia pasó totalmente inadvertida. Afortunadamente, Alicia de A. nos ilustra sobre tan importante presencia. Gracias, Alicia.
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