El suspendido intendente de Pinamar, Roberto Porretti, se presentó esta mañana a trabajar a su despacho, al considerar que la suspensión que le impuso el Concejo Deliberante por 90 días no es válida.
En declaraciones realizadas en el ingreso a la sede del municipio esta tarde, Porretti aseguró que hoy trabajó en su despacho "más tranquilo que ayer" y destacó que el municipio "está funcionando".
Además, señaló que apelará la medida de los ediles "lo más pronto posible", ya que cuenta con un plazo de cinco días hábiles para hacerlo, y puntualizó que "tengo tranquilidad mientras pueda seguir llevando este municipio adelante".
"Asumo esta responsabilidad y la llevo adelante", manifestó a la prensa al salir de la comuna el intendente, quien fue acusado por empresarios de boliches de pedir coimas.
El escrito con la apelación "se está elaborando, hay un plazo de cinco días hábiles para hacerlo", indicó el jefe comunal, quien dijo esperar "disponer de la información y los motivos por los cuales el Concejo toma esta decisión de suspenderme", tras mencionar que no fue notificado hasta el momento.
"Esto fue algo muy armado", repitió, mientras apuntó que "la comunidad me eligió a mí como intendente" y no a Rafael De Vito, el titular el Concejo Deliberante que ocuparía su lugar.
Anoche, Porretti en conferencia de prensa atribuyó la decisión de la legislatura local a un "complot" y al supuesto hecho de que el titular del Concejo Deliberante, Rafael De Vito "quiere ocupar un puesto que no pudo conseguir con el voto popular".
19.03.0815:19
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