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De la mesa a la piel

Cómo alimentarse para evitar el envejecimiento prematuro

Jueves 27 de marzo de 2008
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Toxinas acumuladas, circulación lenta, hidratación deficiente, consecuencias de una alimentación inadecuada que siempre se refleja en la piel, con la pérdida de hidratación y de tensión, y con la aparición de arrugas. El peor resultado, una piel envejecida que refleja mayor edad. ¿Cómo alimentarse y qué tomar para retrasar el envejecimiento de la piel? Algunos consejos de expertos.

RENOVACION. Es bueno tener en cuenta que la piel se renueva cada 28 días, aproximadamente, y para hacerlo en forma correcta necesita del aporte de nutrientes.

PUNTO DE PARTIDA. Para un buen aspecto hay puntos básicos ineludibles: se aconseja evitar la exposición solar sin protección, no fumar, alejarse de la contaminación ambiental, el aire acondicionado, una mala alimentación, el sedentarismo, pocas horas de sueño y demasiado estrés.

GENETICA. Los aspectos genéticos son determinantes: la piel de las mujeres es más fina y se deteriora más fácilmente que la de los hombres; la piel blanca se arruga antes, y en la más oscura aparecen más manchas solares. La alimentación también tiene un papel importante en el proceso de envejecimiento. Una piel cuya alimentación incluya los nutrientes necesarios se mantendrá más saludable y fresca, y disminuirá la incidencia de las arrugas. ¿Qué no puede faltar? En una alimentación correcta no puede faltar agua, así como vitaminas A, B, C y E, y minerales como selenio y cinc.

REFLEJO DE LO QUE UNO COME. Una mala alimentación se manifiesta en la piel que se ve seca, sin brillo, con arrugas de expresión propias de una mayor edad y con daño solar prematuro. Esa piel más envejecida de lo que debería para su edad suele tener un tono amarillento. Son pieles que, tal vez, a los 30 años se ven como de 40.

PIEL HIDRATADA, PIEL JOVEN. De dos a tres litros diarios de agua, jugos, mate o caldos son convenientes para una completa hidratación del organismo, en general, y de la piel, en particular. La ingesta de agua entre las comidas ayuda a eliminar toxinas. También mejora la hidratación de la piel, el consumo de alimentos con vitamina A, como el zapallo, el huevo y las verduras de hojas verdes, y de aquéllos ricos en aminoácidos, como la clara de huevo y la gelatina. Las frutas y verduras son, también, fuente de líquido. En la mayoría de las frutas y las verduras más de 90 gramos de cada 100 son de agua.

INDISPENSABLES. Los ácidos grasos no saturados como el aceite de oliva, la palta, los frutos secos oleaginosos y el pescado (sobre todo el de mar) contribuyen a tener una piel estructurada e hidratada. La vitamina A, presente en hígado, lácteos enteros o descremados fortificados y huevos, ayuda a renovar la piel y las mucosas. El betacaroteno, precursor de la vitamina A, abunda en verduras de hoja verde y rojo-anaranjado-amarillo, como la zanahoria y el tomate, así como en cerezas, melón y durazno. La vitamina E evita la acumulación de radicales libres que se suman al sol para formar manchas de envejecimiento. Se encuentra en el germen de trigo y su aceite, también en el aceite de soja, en germen de cereales, en los cereales integrales, en el aceite de oliva virgen, en vegetales de hoja verde y en frutos secos. La vitamina C es antioxidante y mejora la producción de colágeno, presente en melón, pimiento verde, tomate, naranja, coles, cerezas, limón y kiwi. La vitamina B interviene en los procesos de renovación celular y está incluida en verduras de hoja verde, frutas frescas, frutos secos, cereales, legumbres, carnes, pescado, mariscos, huevos y lácteos. El selenio es antioxidante relacionado con una menor aparición de cáncer de piel y se lo consume por medio de carne, pescado, mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras. Las proteínas son constituyentes básicos de los tejidos y están en carnes, lácteos y derivados, huevos y legumbres.

CLAVES. Sumar proteínas de origen animal y vegetal, como cereales y lácteos, papas y lácteos o pan y pescado. Las grasas que provienen de los frutos secos o del aceite de oliva ayudan a asimilar las vitaminas. Y las legumbres limitan la absorción de azúcares y grasas.

CONTRA LA OXIDACION. Los radicales libres son desechos del metabolismo de las células y resultan tóxicos para las células mismas, ya que se dañan y envejecen por su efecto. Son neutralizados por las células, pero si su producción excede la capacidad de mantener el balance perjudican el organismo. El paso de los años, ciertos medicamentos y el sol hacen que se generen más radicales libres al provocar la aceleración del metabolismo. También el cigarrillo, que al tapar la entrada de aire disminuye la oxigenación en las células. Las grasas transgénicas, que dañan la célula transformándose en colesterol, y los lípidos, en general del mismo modo, aumentan los radicales libres. En cambio, las fibras son alimentos antirradicales libres. Tienen ese mismo resultado las frutas, verduras, los frutos secos y las fibras que contienen vitamina C, E y carotenos, que contrarrestan el efecnocivo de los radicales libres. Ayudan a evitar la presencia de toxinas e impiden la oxidación de las células de la piel. La luteína es un nuevo antioxidante muy potente que se encuentra en el brócoli, el maíz, la espinaca, el coliflor y los repollitos de Bruselas. Es útil complementar la alimentación con antioxidantes por vía oral, con vitaminas E y C.

LOS NO. Reducir a su mínima expresión los fritos, enlatados, picantes, el exceso de sal, los embutidos y todo aquello que tenga conservantes. Son productos sintéticos que cuesta más metabolizar. Dificultan la digestión, contienen grasas que entorpecen la circulación y su propia eliminación del organismo. El café y el alcohol deben reducirse de la rutina diaria porque sobrecargan el hígado.

Asesoramiento: Adriana Martorano, médica dermatóloga del hospital Fernández; Marcela Marrero, médica dermatóloga del hospital Penna; Karina Fuks, nutricionista docente de la Universidad Favaloro; Graciela Pérez Moreno, nutricionista y docente del seminario Nutrición y Deporte de la Universidad de Buenos Aires.

Por Malu Pandolfo

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