Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Los caballos se suman a la fantasía

Pasado mañana, la opulencia que transmite la ciudad de Dubai tendrá su réplica en las pistas del hipódromo; ayer fue el sorteo de partidores

Jueves 27 de marzo de 2008
0

DUBAI.- A veces los caballos consiguen que por un día, o al menos unas horas, un acontecimiento se ubique por encima de lo que simboliza una ciudad. Pasa en la Breeders Cup, cuando no se trata de Nueva York o Los Angeles, y la gracia de semejante jornada bendice a una urbe sin tanto nombre. Pasa con el Carlos Pellegrini, gloria hípica de América del Sur. Ese día, San Isidro es un hipódromo, no una de las localidades más bellas de la provincia de Buenos Aires.

Aquí, la competencia entre la serie de carreras con mayores premios y la ciudad que se codea con la fantasía es de un vértigo inabarcable. Será porque la Dubai World Cup puso al emirato más glamoroso en el mapa, como dijo el auspiciante de una de las competencias ayer, en el sorteo de partidores. Los premios de las siete carreras suben como las cientos de grúas que alimentan los edificios de maravilla. Cada vez más.

Entonces vienen a correr caballos como Curlin, elegido el mejor de 2007 en los Estados Unidos, igual que Invasor, y más atrás Cigar y Silver Charm. Y viene Latency, una leyenda en la Argentina, y Premium Tap, un norteamericano que perdió hace un año porque Invasor era Invasor; ahora lo entrena Julio Gardel. Y nuestro país suma a Asiatic Boy, en la carrera más grande de pasado mañana, y a Honour Devil y My Indy, en el Derby.

Gardel y Juan Udaondo, entrenador de Latency, por separado, usaron las mismas palabras en el Jumeirah Marinat, un hotel parecido a las fortalezas de Lawrence de Arabia. "No es el mismo caballo", opinaron. Uno comparaba al suyo con el de la Dubai World Cup en que le ganó Invasor. El otro quedó más cerca buscando improbables similitudes: llegó hasta el último Pellegrini, apenas.

Gardel, que desde hace cinco años es el entrenador de los caballos del rey Abdullah, de Arabia Saudita, subió último al escenario que se montó para definir el orden de largada de la Copa del Mundo. Fue el único clásico en el que al azar se le cruzaba una elección. Había que seleccionar una esfera que, al girarla, mostraba el número de gatera. Al cuidador argentino, el sorteo de esa chance lo dejó para el final, cuando quedaba una sola. Y ocupó su minuto de micrófono para comentar al auditorio que la 6 "es una buena ubicación, no tengo que quejarme". Antes le había dicho a LA NACION que deseaba algo así, por la condición de su caballo de correr en el fuego.

Udaondo no. El volvió a sentir la amargura de un puesto impertinente. Un directivo del sponsor de la Dubai Sheema Classic (G 1-2400 m-césped) apoyó su mano derecha en un monitor de LCD y en una pantalla gigante el nombre de Latency ocupó el lugar 1. "Fue la muerte la largada en la anterior [en su debut en Nad al Sheba, el argentino largó 12 de 12] y vuelve a serlo ahora", dice y se muerde el labio inferior. Casi imposible fue en aquel estreno acomodarse partiendo tan afuera en 2000 metros, con un codo próximo, y puede convertirse en una tortura diferente hacerlo pegado a los palos para un caballo que atropella.

En la ciudad de la opulencia que a veces abruma, los clásicos millonarios dan pero también pueden tener un costo. De tanto estar entre los grandes, Latency y Premium Tap lo saben. Sólo que, esta vez, la pelea de cada uno tiene un frente interno, propio, que la hará digna de una hazaña para ganarla.

Asiatic Boy está bien considerado ante Curlin Asiatic Boy es uno de los caballos bien considerados a pesar de la presencia de Curlin en la Copa del Mundo. Largará desde el partidor nueve el hijo de Not for Sale, al igual que Honour Devil, uno de los indicados en el Derby. En esta mismca carrera, a My Indy le tocó el tres.

El Galáctico corre para mejorar su imagens El Galáctico necesita componer rápidamente su imagen. Lo habrá logrado si hoy gana el clásico Comparación (L), donde se enfrentará con rivales de la fuerza de Juglar Bob y Macho Posmo. El Galáctico había escoltado a Honey Nov en San Isidro, lo que le valió ser invitado a correr el Latino, pero se quedó para correr el clásico Otoño y allí terminó a más de 70 metros de Life of Victory, el ganador.

Por Gustavo S. González Enviado especial

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas