El Senado aprobó, con el peso decisivo del oficialismo, un "total apoyo" a la política agraria del Gobierno y "un rechazo al lock out patronal", a la vez que exhortaron a los ruralistas a levantar la medida e iniciar el diálogo con la administración de Cristina Fernández.
Por la noche, el oficialismo intentaba aprobar el mismo texto en la Cámara de Diputados a lo largo de un extenso debate.
En un proyecto común presentado por los oficialismos de ambos cuerpos, se expresó el "rechazo al lock out patronal y a la medida de fuerza" de las entidades del agro, porque "afecta seriamente la libre circulación de personas y bienes" y "causa perjuicios en el acceso de nuestra población a productos fundamentales para el consumo familiar".
El kirchnerismo expresó el "total apoyo a las políticas de gobierno iniciadas al 25 de Mayo de 2003 y profundizadas por nuestra Presidenta a la Nación Cristina Fernández en pos de sostener un histórico proceso de crecimiento económico con inclusión social y redistribución del ingreso".
El oficialismo de las dos cámaras exhortó además a las entidades rurales al levantamiento de la medida de fuerza y a la canalización de sus demandas, a través de una mesa de diálogo que "favorezca la búsqueda de consensos".
En la Cámara de Senadores, el proyecto oficialista fue respaldado por 36 votos, en tanto que 20 senadores opositores rechazaron el texto.
En la Cámara baja, el diputado oficialista Alberto Cantero Gutiérrez manifestó una "enfática defensa de nuestro bloque a nuestra Presidenta y a las políticas del gobierno de la Nación" y sostuvo que "este es un gobierno amigo de los que trabajan y viven en el campo, son nuestros aliados histórico porque fue el peronismo el que los hizo propietario de la tierra".
Agregó que "estamos rechazando este lock-out patronal que impide que en nuestra ciudades y mercados tengamos disposición de alimentos" y señaló que "queremos invitar nuevamente el diálogo".
Entre tanto, el radical Pedro Azcoiti advirtió sobre el peligro que significa la "tensión" existente en el país y señaló que "los acontecimientos de anoche lo demuestran" y pueden llevar a "una escalada que nos va a hacer mal a todos".
Sostuvo que "la guardia pretoriana del gobierno del piquetero (Luis) D´Elía atacó a las personas que manifestaban en la plaza de Mayo y sugestivamente debemos decir que la Policía Federal no estaba para impedir este ataque" y replicó que hay que "decirle a D´Elía que la Plaza de Mayo no tiene exclusividad pertenece a todos los argentinos desde el 25 de Mayo de 1810".
Su colega Pedro Morini sostuvo que "estas últimas medidas han agredido de manera inútil y hasta diría estúpida al productor agropecuario" y afirmó "queda poco de aquella oligarquía de las vacas", al contestar al discurso presidencial de ayer.
Y agregó: "Hoy la oligarquía son los (empresario Enrique) Ezkenazi, que pueden comprar YPF, Cristóbal López, dueño de casinos, Lázaro Báez que compró la estancia la Quinta, de nada más que 50 mil hectáreas".
El jefe del ARI-Autónomo, Eduardo Macaluse, alertó sobre la existencia de "la manopla militante" y recordó que "advertimos desde el mes de octubre que se está exacerbando" los ánimos tanto desde el gobierno "como de sectores de la oposición". Acotó que "hay que tener cuidado con el discurso que violenta. Podemos sacar algunos votos en las próximas elecciones, pero podemos meter a todos los argentinos en un zafarrancho que será difícil salir", completó. El macrista Federico Pinedo señaló que "la rebelión social obedece a que cambian las reglas de juego cada cinco minutos" y destacó que "el gobierno se planta en la negociación callejera se planta a defender otra cosa, su cara política"
El socialista entrerriano Lisandro Viale calificó de "pueblada" la protesta realizada en distintos puntos del país tras el discurso de la presidenta y también cuestionó "la hipocresía de (Hugo) Moyano, que invierte en mi provincia como en otras más", pero se moviliza para despejar las rutas, y a la acción efectuada anoche en Plaza de Mayo "por el patotero D´Elía". Entre tanto, en la Cámara de Senadores, el titular de la bancada oficialista, Miguel Angel Pichetto, afirmó que "entendemos el enojo pero no vamos a avalar la extorsión, porque sería convalidado lo ilegítimo por sobre lo legal" y consideró "patético" que se tire leche a los costados de una ruta, "cuando hay mucha gente con hambre".
El presidente del radicalismo, Gerardo Morales, dio respaldo a las interpelaciones de los ministros Martín Lousteau y de Aníbal Fernández y aplaudió el proyecto de invitación al diálogo presentado por el socialista Rubén Giustiniani.
Giustiniani presentó un proyecto que hoy fue refrendado por el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y jefes comunales de la provincia por el que se pide la convocatoria al gobierno nacional a una mesa de diálogo parar "recuperar un espacio de convivencia y paz social".
A su vez, el puntano Adolfo Rodríguez Saá también reclamó una convocatoria al diálogo y reclamó la interpelación del ministro Martín Lousteau, al tiempo que criticó que "bandas del gobierno atropellen a otros que están manifestando".
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