Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La gesta del federalismo contra el centralismo

Por Jorge G. Ugolini Para LA NACION

Sábado 29 de marzo de 2008
0

Se escriben en estos días las páginas más importantes en la gesta del federalismo contemporáneo, en contra de la hegemonía de un centralismo opresor que captura los recursos generados por el trabajo y la producción del interior y que nada devuelve.

Las últimas medidas del Gobierno, instaurando un nuevo aumento en los derechos de exportación y un sistema de escala móvil que implica un precio interno inamovible ante posibles aumentos futuros del valor internacional, fueron el golpe final para apropiarse de la renta del sector agrícola. En la siembra, el productor; en la cosecha, el Estado.

Una política agropecuaria lapidaria y depredadora se complementa con el cierre de los registros de exportaciones de granos, lácteos y carnes, con intervenciones de mercados, con índices mentirosos y con subsidios internos cruzados prebendarios, donde el 60% de los mismos ($1300 millones) fue cobrado por 10 empresas.

Del incontrolable aumento en los costos de producción, el Gobierno no acusa recibo. El glifosato pasó de una campaña a la siguiente de 2 a 7 US$/l., la urea de 300 a 600 US$/t. Y el fósforo de 450 a 1100 US$/t. El gasoil se consigue a 2,8 o 3 $/l.

Asqueados ,los productores salieron de sus campos a manifestar su protesta e inundaron la totalidad de los cruces de rutas de todo el interior para iniciar una histórica medida de fuerza en reclamo de revertir las últimas medidas y pedir un cambio sustancial de la política actual, con una férrea voluntad, con coraje sin desmayos y una determinación inclaudicable. No se apartarán de la huella ni aunque vengan degollando. Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes. Una tregua para dialogar sin dar marcha atrás en las últimas medidas sería una claudicación.

Una desenfocada lectura de la realidad por parte de la Presidenta de los argentinos logró con su discurso amalgamar todo el interior en la protesta. Ya no es una cuestión agropecuaria, excedió los límites y se trasladó a las poblaciones del interior y a las grandes ciudades. Hace muy poco tiempo, el 11 de marzo, la señora Presidenta gozaba de un horizonte de previsibilidad para sus próximos cuatro años de gobierno, con un país con los inconvenientes mencionados, pero con crecimiento en paz social y armonía. Hoy tiene lo contrario y tormentas en el horizonte. No parece un buen negocio, menos aún una relación costo beneficio provechosa, casi un capricho.

Por otra parte, los derechos de exportación son impuestos federales y por consiguiente no son atribuciones del Poder Ejecutivo, según la Constitución Nacional son aplicables por resolución de las cámaras legislativas. Si la puesta en vigor de los mismos proviene por delegación de atribuciones del Congreso, entonces deberemos tomar en cuenta lo que dice nuestra Carta Magna "cuando los legisladores deleguen la suma del poder público en manos del Poder Ejecutivo serán asimilados a la figura de infames traidores a la patria"

Respecto del mensaje presidencial referido a la distribución del ingreso, sería importante tener en cuenta que de la totalidad del valor de la producción, el 58% se utiliza en los gastos de producción, cosecha y transporte, el 39% se lleva el fisco y el 3% queda para el productor. Entonces la distribución del ingreso es 39% para el Estado y 3% para el sector productivo. Cuando se vende una tonelada de soja el Estado se lleva US$ 235 y el productor, US$20.

Es falso a la vez que el tipo de cambio alto se haya instrumentado para beneficiar al agro. En la práctica y como consecuencia de las retenciones, el dólar para el productor cuando vende las soja es de $ 1,73 y llega hasta 2,2 en otros cereales, pero cuando compra sus insumos lo hace con un tipo de cambio de 3,15 o más si el producto es importado y está sujeto a prelievos.

Es increíble que la explicación oficial para resguardo de las nuevas medidas estén sustentadas en detener el proceso de sojización, incentivar la producción de carne y leche y contener los precios en el mercado doméstico. Por el contrario estas medidas estimularán solo el cultivo de soja en detrimento de los cultivos de menor precio necesario para las rotaciones, además si el 95% se exporta, no puede impactar en los precios internos. Asimismo el aumento de producción de carne y leche responden a otras variables que nada tienen que ver con la sepultura de la soja. Contrariamente a lo que se pregona, esto favorece la concentración y castiga mas al pequeño y mediano productor.

El campo sacó al país de la crisis a pesar del gobierno. La bonanza virtual no es mérito de este gobierno, es gracias a las reinversiones en tecnologías y a una coyuntura internacional favorable de aumentos sostenidos de precios. Aspiramos a poder seguir produciendo en paz, es lo que sabemos hacer, no peleamos con matones a sueldo del gobierno, tenemos esperanzas que prime la cordura y la reflexión.

El autor es presidente de la Sociedad Rural de Rosario.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas