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Visión de juego

Domingo 12.10.2008

Artistas detrás del cabaret

Publicado: 10.10.2008 | 08:45 en




Diego Latorre es periodista. De los buenos, de los creativos. Opina con fundamento y en general se lo escucha criterioso en sus análisis. Diez años atrás, cuando todavía era jugador de Boca se despachó con una figura que hoy volvió a salir a la luz con más fuerza que nunca. Fue tan potente escucharlo a "Gambetita" decir que su club era un cabaret, como desopilante a Hector Veira tratando de corregir a su jugador explicando el verdadero significado de tal palabra.


La parábola de la vida hace que Latorre hoy analice el asunto desde otro lugar, pero como si todo el mundo hubiera estado esperando que en algún momento tamaña definición reapareciera, el momento de Boca devolvió aquellos viejos titulares. Lo cierto es que con más o menos plumas, el cabaret está de vuelta por La Boca y aunque algunos muestran los colmillos y hacen de la escena una sábana amarilla, ideal en éstos días en los que el fútbol está en punto muerto y la selección no contagia más allá del tachín-tachín previo a cada compromiso albiceleste, es posible avanzar un poco más allá de la semántica "nocturna" y tratar de analizar el fenómeno.


Boca vive un problema de forma, de fondo y también de fondos. Pedro Pompilio quiso desde el momento que asumió la presidencia diferenciarse de Mauricio Macri y para ello tomó una decisión clave que hoy queda más clara que nunca. Su buque insignia es Juan Román Riquelme. Todo lo que tenga que ver con el fútbol, con sus movimientos, éxitos y fracasos, estará atravesado por su jugador franquicia. El "diez" es el dueño del poder en el vestuario y quien se lo ha conferido acaba de confirmarlo. Todos son prescindibles incluidos los entrenadores de turno, menos Román. Él es intocable?mientras se gana. Si los resultados acompañan y detrás de ellos ingresa dinero, poco hay para reprochar de los tratos distinguidos, los humores particulares o las excepciones. Pero Boca lleva tres derrotas consecutivas y lo que hace un mes era ilusión por el campeonato ahora es desencanto por el funcionamiento y manos alzadas con voceros de la resistencia.


Las prerrogativas con las que cuenta el líder sacudieron la interna del grupo y un par de nombres lo pusieron en evidencia. Caranta intentó explicar su salida como un verdadero problema de fondo. Sus contradicciones, más las de sus allegados y el teléfono descompuesto del que participaron el resto de los involucrados mancharon las formas y entonces todo lo dicho dejó más desconfianza que el plan de salvataje de Bush para recomponer Wall Street. Encima, cuando creían haber desactivado la bomba del arquero, Julio César Cáceres tiró con un misil de tremendas proporciones. El central se animó a decir de manera relajada en una entrevista que el todopoderoso J.R hace y deshace a su antojo. El zaguero guaraní explicitó lo que muchos compañeros piensan pero una vez más confundió las formas. Lo suyo mostró la misma falta de tiempo con la que últimamente cruza a los delanteros rivales.  La idea de que "los trapitos sucios se lavan en casa" vale para todo y ésta no parece ser la excepción. Sus dichos plantean un problema de fondo, pero la fuerza de su discurso se debilitó equivocando el canal de comunicación y generando una réplica de Román en un tono temperamental casi desconocido.


Sin embargo y aquí el dato, mucho se quedaron con el culebrón al que seguro le quedan algunos capítulos, pero el punto es que más allá del varieté en Boca hay una interna que surge puertas adentro y seguro marcara el futuro del plantel y también de Carlos Ischia. Es probable que Cáceres se haya inmolado, pero también es cierto que la suya es la expresión de varios de sus compañeros. Las voces opositoras deberán aceptar éstas reglas o buscar el camino de la salida y aunque Palermo pueda oficiar de  Cardenal Samoré, el trono ya fue otorgado y Román no es el último rey, sino el único.



La apuesta dirigencial está hecha y en el Cabildo Abierto "xeneize" ya todo el pueblo sabe de que se trata ésta historia. La presencia del superclásico como próxima estación del Apertura no hará más que ponerle, como si fuera necesario, una dosis extra de morbo al momento. Si las sonrisas viajan al vestuario visitante, los problemas se desactivarán por algunas semanas hasta que al final del año llegue el tiempo de las decisiones. Si ocurre lo contrario todos estaremos muy atentos. Los sensacionalistas recuperarán su adrenalina, los más cautos buscarán otros focos y el resto observará expectante.


Mientras tanto Diego Latorre seguirá haciendo su trabajo periodístico sabiendo ahora, de éste lado del mostrador, el peso que puede tener una sola palabra para quedar inmortalizada y salir a la palestra en el momento menos indicado. Es que a veces el problema no es el fondo sino la forma y algunas aclaraciones solo logran oscurecer, para transformarse en un aporte más a la confusión general. La interna de Boca tiene mucho de esto y de mentiras disfrazadas en medias verdades. Es que como reza el dicho "se puede engañar a todos algún tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero es imposible engañar a todos todo el tiempo".


Copa Davis: Córdoba espera... Mar del Plata también

Publicado: 08.10.2008 | 20:03 en





Por Marcelo Gantman
Especial para lanacion.com


El veredicto se conocerá de manera inminente. Se espera que sea de mañana, cuando las ciudades empiecen a motorizar sus ritmos frenéticos. Entonces, el Comité de Copa Davis de la Federación Internacional de Tenis comunicará si la final de la Copa Davis se juega en Córdoba o en Mar del Plata. Tras la visita de cinco días de duración de Justine Albert para relevar las condiciones propuestas por las dos sedes candidatas,con datos, planos y promesas, la sensación que quedó en la Argentina es que Córdoba iba a ser designada casi por el peso que tiene una plaza considerada como natural. Sus virtudes: un estadio "carpeta-indoor" que llegaría  tras las obras a  más de 12 mil butacas, las  tareas ya en marcha, la decisión de un grupo privado propietario del estadio para conseguir inversiones y el apoyo total del gobierno provincial, sin involucrar recursos, para que la Copa Davis fortalezca la imagen de la provincia hacia el mundo,  que ya tiene  un perfil deportivo bien marcado.


Pero mientras se espera la decisión de la ITF desde lanacion.com podemos confirmar que las dos sedes siguen teniendo posibilidades. Que una y otra cuentan con puntos a favor y en contra según el relevamiento hecho por Justine Albert para que la decisión no sea tan sencilla de tomar. Córdoba y Mar del Plata esperan justo ante el inminente fin de semana largo, ideal si se puede, para una escapadita a cualquiera de los dos lugares.


Dicen que Albert, como  administradora de la Copa Davis, no podía dejar de mirar el mar mientras recorría Mar del Plata. Que la ciudad la sedujo justo en una época en que esa parte de la costa argentina tiene días lindos y un tránsito llevadero.No se topó con "La Feliz" de los autos que se mueven lentos para encontrar un lugar al sol en la inmensidad automotriz de Punta Mogotes. Octubre no es enero y para finales de noviembre el paisaje no cambiaría demasiado. 


Quedó conforme con la hotelería, variada, de calidad y distante entre sí. Y que hasta ya podía imaginar donde y como hacer la cena de gala de la final de la Copa Davis. Y que los alrededores del Polideportivo marplatense les parecieron óptimos para montar todo el sector de hospitalidad, stands y gastronomía, que no son tan importantes como el estadio en sí, pero casi. La limitación, claro está, era el propio estadio.


Por más buena voluntad que se pusiera y por más proyecto de obras contrarreloj que se planteara, llegar a doce mil espectadores resulta imposible. Si es que la intención es, en definitiva, jugar con esa cantidad de público.


Cuando fue para Córdoba el mar, la playa y el sol seguían en su cabeza. Los organizadores cordobeses sabían que la ciudad costera le había gustado y se dedicaron entonces a mostrarles sus fortalezas: el Estadio Orfeo y la efervescencia de toda una ciudad encantada con tener la final de la Copa Davis en su casa. El escenario deseado por David Nalbandian, en un estadio apto, con algunos metros sobre el nivel del mar para que la pelota vuele más y la decisión de hacer todo lo que fuera necesario para contar con la aprobación de la ITF. Inclusive, como ya se contó, con la intención de mejorar todo lo que se pueda la comunicación aérea entre Córdoba, Buenos Aires y el exterior.


Justine Albert notó en su relevamiento que el Orfeo ofrecía mejores opciones que el Islas Malvinas de Mar del Plata, pero tuvo mucho tiempo para pensar durante los 35 minutos de traslado a uno de los hoteles, justo cuando Córdoba-ciudad, con su movimiento diario, mostraba todo lo que es como metrópoli. Al lado del "ok" al estadio hizo constar la demora en el traslado.


A 40 días y monedas de la final contra España ya es cuestión de horas que la ITF comunique su decisión ¿Resignará la ITF sus condiciones externas para montar la zona de hospitalidad en Córdoba a favor del aspecto interno del Estadio Orfeo? ¿O resignará esa cláusula que parecía innegociable de los 12.000 espectadores en Mar del Plata a favor de una ciudad que la atrapó por varias razones de cara al mar? ¿Debió  la AAT sellar ni bien terminó la serie con Rusia su deseo de jugar en Orfeo para que los días no transcurran entre la incertidumbre y el abanico de ofertas para albergar la final? Córdoba y Mar del Plata, en el mismo nivel, esperan conocer su futuro inmediato.


Todas esas preguntas se contestarán pronto y surgirán otras nuevas.El tenis argentino espera ansioso el juicio de la ITF, que a esta altura tiene el peso y la densidad de una sentencia.


 


Autor:
Marcelo Gantman

El Black Power de México 68: 40 años después

Publicado: 07.10.2008 | 08:50 en General, Personajes

 


 

 


En mayo de '68 los estudiantes tomaron las calles de París, en setiembre los tanques soviéticos invadíeron Praga y en octubre miles y miles de universitarios fueron aplastados por el Ejército mexicano en la Plaza de las Tres Culturas. La Matanza de Tlatelolco, aún hoy impune, no impidió que diez días después comenzaran en México los únicos Juegos Olímpicos celebrados en suelo latinoamericano. Estados Unidos fue allí en medio de su propio infierno. En marzo, sus soldados provocaron en Vietnam la masacre de My Lai. En abril fue asesinado Martin Luther King y en junio Robert Kennedy. También en abril fue asesinado Bobby Hutton, uno de los líderes de las Panteras Negras, a las que el director del FBI, Edgar Hoover, describió en setiembre como "la amenaza más seria para la seguridad interna de Estados Unidos". Los atletas negros querían acompañar las protestas raciales. Descartaron un boicot a los Juegos de México. Pero no un gesto. Avery Brundage, el presidente más conservador en la historia del Comité Olímpico Internacional (COI), sabía que en la Universidad de San José, en California, había atletas que escuchaban con atención las palabras del sociólogo Harry Edwards, fundador del Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos (OPHR). Para disuadirlos, envió al mítico Jesse Owens, el héroe negro de los Juegos nazis de Berlín 36. Pero Tommie Smith y John Carlos no le hicieron caso. Y el 16 de octubre de 1968 protagonizaron el que aún hoy, cuarenta años después, es recordado como el acto más político en la historia de los Juegos Olímpicos. El podio del Black Power de México 68. La rebelión más célebre en la historia del deporte mundial.  


Tommie Smith, cuyo padre llenaba sacos en las plantaciones de algodón de Texas para mantener a doce hijos, ganó los 200 metros de México 68 con un tiempo de 19s86, record mundial que duró once años. John Carlos, hijo de un zapatero del Harlem, llegó tercero. Tuvieron dos horas para decidir en el vestuario de qué modo subirían al podio. Carlos había olvidado sus guantes negros. Smith se calzó uno en su mano derecha y entregó el otro a Carlos, que se lo puso en la izquierda. Smith se colgó también una bufanda negra. Subieron al podio sin las zapatillas puestas. Y cuando comenzó a sonar el himno de Estados Unidos ambos bajaron las cabezas y levantaron el puño enguantado. Sólo un fotógrafo, John Dominis, de la revista Life, captó ese momento. Bajaron del podio en medio de silbidos y abucheos de los aficionados. "Mi mano derecha -dijo Smith a la prensa- se levantó por el poder de la América negra, la izquierda de Carlos por la unidad de la América negra. Juntas formaron el arco de unión y poder. Mi bufanda negra representó el orgullo negro y nuestras medias negras sin zapatillas a la pobreza negra de la América racista". La agencia Associated Press habló sin embargo de "saludo nazi" en el podio olímpico. Brundage, que había aceptado los saludos nazis en los podios de Berlín 36, no toleró el saludo del Black Power y ordenó que Smith y Carlos fueran expulsados de los Juegos. No les quitaron las medallas. Estados Unidos las necesitaba para aplastar a la Unión Soviética en el medallero. Pero fueron echados de por vida del movimiento olímpico. Al volver fueron acusados de "antipatriotas" y amenazados de muerte. Perdieron amigos, trabajo y esposa. La de Carlos se suicidó. Y la de Lewis se separó. Eran dos de los mejores atletas estadounidenses del momento. Pero quedaron sin contratos y sufrieron graves penurias económicas. Sólo con los años pudieron volver a a trabajar como docentes y entrenadores de atletismo. 


Tuvieron que pasar décadas para que la rebeldía antipatriota pasara a ser interpretada como un gesto de coraje y dignidad. Lo mismo había ocurrido con Muhammad Alí, que en 1967 fue despojado de su corona mundial de boxeo y condenado a la cárcel por negarse a combatir en Vietnam, hasta que recibió un emotivo homenaje en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. La Universidad de San José se tomó 37 años para homenajear en 2005 a Smith y a Carlos con una estatua. Y en julio pasado, el canal ESPN entregó a ambos sus premios ESPY 2008 Arthur Ashe. Fue una ceremonia emocionante, dirigida por el actor Samuel Jackson y el NBA Steve Nash. Un video de ocho minutos mostró primero imágenes tremendas de represión policial y marchas del racista Ku-Kux-Klan para darle contexto histórico al reclamo negro. No todos celebraron. ESPN recibió numerosos mensajes de protesta. Y un artículo reaccionario del periodista Jonnah Goldberg en Los Angeles Times. Dijeron que homenajear a Smith y Carlos era celebrar a las Panteras Negras y su violencia. Aceptar la politización del deporte. Y que, en todo caso, hubiese sido más justo premiar a George Foreman, "un patriota" que en esos mismos Juegos de México celebró sus triunfos agitando una bandera de Estados Unidos. Algunos pidieron también similares gestos de protesta para los Juegos que se avecinaban en Pekín. Pero otros respondieron que Smith y Carlos fueron símbolos de una causa propia y que difícilmente un atleta de Estados Unidos podía pedir por el Tíbet sin mirar primero dentro de su propio país. En rigor, Kobe Bryant y sus compañeros son hijos de una generación que mira a su tarjeta de crédito y marca de zapatillas y casi no conoce a Smith y Carlos. Porque "también los republicanos compran Nike", se justificó una vez Michael Jordan. "Esclavos de 40 millones de dólares", los describe el título del fabuloso libro escrito en 2006 por el periodista del New York Times William C. Rhoden. 


El recuerdo de México 68 desnudó que Smith y Carlos están peleados desde hace años. Escribieron sus propios libros ofreciendo versiones distintas de la historia (Carlos llegó a señalar que en esa carrera se dejó ganar por "Mister Smith"). Se adjudican cada uno la autoría de la protesta. Se llaman mentirosos. Y no aprobaron la realización de un filme por desacuerdos económicos. "Son como dos viejos que se pelean una hora antes de que cierre el bar", graficó Edwards, su mentor en los '60.   Paradójicamente, tanto la estatua de San José (que deja el segundo puesto del podio increíblemente vacío) como la premiación de ESPN excluyeron a Peter Norman, el australiano que salió segundo en esos 200m de México 68. Estudiante de Educación Física y miembro del  Ejército de Salvación, fue Norman quien sugirió a Smith y Carlos que subieran al podio con un guante cada uno. Y pidió un distintivo de OPHR para acompañar la protesta en esa postal inolvidable. El gesto le significó también a él críticas y marginación al volver a Australia. Lo dejaron afuera de los Juegos de Munich 72. Y ni siquiera fue invitado a llevar al menos la antorcha en los Juegos de Sydney 2000. Una gangrena lo postró a una silla de ruedas. Superó tres años de depresión extrema y alcoholismo. Y murió en 2006, dos días antes de viajar a Estados Unidos para presentar el documental Salute, de su sobrino Matt Norman. Smith y Carlos llevaron su cajón en el entierro. Matt Norman les pagó el pasaje, incluyendo primera clase y boleto para la esposa de Smith. Matt Norman, padre de cuatro hijos, vendió su vivienda para terminar el documental de México 68. Smith y Carlos coinciden allí en decir que Peter Norman fue su "hermano" desde entonces. Y Peter Norman cuenta que no está orgulloso de haber quebrado el reglamento con su gesto. Pero dice que igual lo volvería a hacer. Muchos australianos lloraron al ver el documental sobre un hombre del que no sabían casi nada y que, en el cierre del trabajo, pide simplemente que lo recuerden "como un viejito interesante". Fue un hombre que, en México 68, acompañó a otros dos no en una mera protesta política. Sino en un gesto silencioso, pero de enorme dignidad humana.                                                    


Autor:
Ezequiel Fernández Moores

El pelotero (toma IX)

Publicado: 06.10.2008 | 09:17 en

 

PELOTA AFUERA: Víctor Zapata (Vélez). La reacción de cualquier jugador agrediendo a un rival resulta bochornosa, pero si encima se trata de un profesional de más de diez años de Primera División , entonces además es inexplicable e indefendible. El zurdo le aplicó un cabezazo a Juan Manuel Torres (San Lorenzo) cortándole el pómulo y obviamente fue expulsado. Fue tan grosero lo suyo, que ni su entrenador Tocalli salió a defenderlo.


PELOTA AL ANGULO: Leandro Díaz (Huracán). El "globo" tomo altura frente a Independiente y el mediocampista también, pero con una pirueta. Recibió de espaldas un rebote y se animó a la chilena. El gesto técnico sorprendió a Assman (Independiente) y se metió abajo pegado al palo. Golazo y victoria.


PELOTA PARADA: Leandro Benítez (Estudiantes L.P). Le ganó el duelo psicológico al arquero Javier García (Boca) y celebró un triunfo "pincha" luego de doce años. El tiro libre era ideal para un zurdo y él lo ejecuto como un maestro. Cuando el guardavalla dio un paso hacia adentro se la puso abajo y en su palo. El resultado fue un mar de abrazos y un coro de gritos.


PELOTA PERDIDA: Ismael Sosa (Independiente). La suerte viene cambiada para el "rojo" y sus jugadores lo exponen cada fin de semana. El delantero quedó con el balón de frente, debajo del arco, e increíblemente pifió el remate y se perdió el gol frente a Huracán.


PELOTA AL VACÍO (asistencia): Cristian Fabbiani (Newell's). El delantero no marcó pero estuvo solidario e inspirado para hacer jugar a sus compañeros en el triunfo ante Tigre. Primero lo sirvió de pecho a Diego Torres (Newell's) y luego, tras una apilada con desborde por la derecha, le dio el pase gol a Cristian Vangioni  (Newell's). El "ogro" está recuperando el nivel que alguna vez tuvo en Lanús y que lo transformó en uno de los mejores delanteros del fútbol argentino.


PELOTA PINCHADA: Rosario Central. Flojos resultados y magros rendimientos trajeron aparejada la salida de la dirección técnica de Pablo Sánchez. La gota que colmó el vaso fue la derrota lapidaria ante Racing. Fue goleada, con una pobre imagen, expulsiones y un equipo vacío y sin respuestas. El final se veía venir y desembocó en la desvinculación de "Vitamina".


PELOTA ATAJADA: Gastón Sessa (Gimnasia L.P). En el comienzo del ciclo de Leonardo Madelón el arquero fue vital para sostener el cero frente a Ríver. Una atajada ante un cabezazo a quemarropa de Salcedo, un mano a mano con Buonanotte y varias intervenciones valiosas, demostraron que cuando el "gato" se dedica solo a atajar es capaz de hacerlo muy bien.


PELOTA CURIOSA: La racha de Boca. La derrota con Estudiantes, sumada a la de Tigre, obligó a buscar en los archivos para determinar cuanto tiempo tuvo que pasar para que el "xeneize" perdiera dos partidos consecutivos en condición de local. El antecedente remite a diez años atrás. Caída con goleada cuatro a cero con Platense y traspié por tres a dos frente al Vélez de Bielsa marcaron la última vez que se había producido éste infrecuente fenómeno.


PLEOTA DE TRAPO: Independiente. El ciclo de Borghi ya ha pasado a la historia. Cuatro triunfos, otras tantas derrotas y nueve empates, resultan ser los números de un proceso que resultó efímero. Más allá de las estadísticas hay otras causas que van desde una mala política dirigencial en la elección de las incorporaciones, pasando por algunas individualidades en bajísimo nivel y cierta inestabilidad del técnico a la hora de sostener un equipo titular. Ahora volverá "el bombero" Santoro y veremos si su manguera vuelve a funcionar para apagar otro incendio.


PELOTA DE CUERO: José Sand (Lanús). El delantero está intratable y con diez conquistas en nueve partidos es el goleador del campeonato. Frente a Argentinos Juniors marcó dos, pero además metió una gran asistencia  para el pibe Salvio (Lanús). Luchador como pocos, el "Pepe" disfruta de un gran presente y del reconocimiento general.


PELOTA DE ORO: Maxi Moralez (Racing). Dos goles, mil gambetas y una actuación sobresaliente en el triunfo con Central. El diez "académico" fue gigante en su estatura futbolística y le permitió a Racing vivir una noche de felicidad como hace muchísimo tiempo no tenía. El equipo de Llop está creciendo y su as de espadas es el chiquitín.    


A la selección le falta un '9', no un goleador...

Publicado: 06.10.2008 | 09:20 en

 


 

 


 


Gonzalo Bergessio aguanta la pelota de espalda al arco. Supera con su cuerpo la marca de Waldo Ponce y queda mano a mano con el arquero Montoya. A la hora de su último toque, tiene dos opciones: remate al arco o pase al mejor ubicado Romeo. Elige el pase y Bernardo hace el gol más fácil y más festejado de su vida. Además de su capacidad para moverse dentro del área, el repertorio del Toro Gonzalo incluye diagonales, desbordes, buen cabezazo en ambas áreas  y goles. Pero su promedio no es el de un goleador: 59 en 203 partidos. Bergessio es un nueve no goleador. ¿Qué entendemos por un "nueve"? Un delantero - referencia en el área. El faro que arrastra marcas, peina el saque desde el arco propio, se faja con los centrales, aguanta el balón y lo descarga para el compañero que llega de frente.  ¿Hay goleadores que no son "nueves"? Sí.  Messi y Agüero, por ejemplo. Y también están los nueve-goleadores como Batistuta, Crespo, Palermo, Romeo y Milito. El Apertura dominado por San Lorenzo propone un receso. Con cinco fechas sin triunfos, el seleccionado argentino regresa al Monumental para enfrentarse con Uruguay. Y al equipo le hace falta un nueve, no un goleador.


Para fundamentar esta conclusión, haremos un poco de historia. La irrupción de Diego Maradona en el fútbol argentino y en la selección impuso un cambio en el equipo nacional. Entre 1976 y 1990, además de genio y crack, Diego fue goleador. En Argentinos Juniors (1976-1980), jugó 166 partidos con 116 goles. En Boca (1981), hizo 28  tantos en 40 encuentros. En Barcelona (1982-84), facturó 37 veces en 58 juegos. En Napoli (1984-1991) bajó un poco el promedio, sobre todo en las últimas dos temporadas, pero terminó con una cifra formidable: 105 goles en 259 partidos. Pero en el seleccionado, su progresión dependió de los entrenadores.  En el ciclo Menotti, Diego fue una estrella más de la constelación ofensiva que incluía a Kempes, Bertoni, Luque y Ramón Díaz. Con el Flaco como DT, Diego siempre jugó con un nueve-goleador adelante que se encargaba de la terminación de las jugadas. Los altísimos registros de Argentinos, Boca y Barcelona contrastaron con su menor producción goleadora en la Selección durante el período 1979-1982 (30 partidos, 12 goles). En el Mundial de España sólo pudo anotar ante Hungría y se fue expulsado ante Brasil. En 1985, regresó al seleccionado con Bilardo. Y allí sí se modificó el modelo del equipo. Para el Doctor, Maradona fue LA estrella. Si bien el 10 hacía jugar a todos, también todos jugaban para él. Como Diego era el mejor definidor del plantel, Bilardo eligió armar el equipo sin un nueve-goleador.  Más allá de las decisivas apariciones de Gareca y Pasculli, el goleador fue Maradona. En aquel '85, marcó 7 goles en 10 partidos.  En 1986, también hizo 7 en 10, con cinco festejos en el Mundial. Jorge Valdano entendió lo  que Diego necesitaba. El delantero hacía el trabajo sucio, aguantaba la pelota de espalda, mantenía atentos a los centrales y abría espacios para los "llegadores" Maradona y Burruchaga. Valdano también marcó goles (3 en México) pero esa no fue su principal contribución con el  campeón mundial. En Italia '90, Diego ya no era el mismo futbolista. Jugaba más atrás y no tenía tanto gol como en sus primeros catorce años de carrera. De hecho, no festejó en el Mundial. 


Entre 1987 y 1994, Diego jugó 37 partidos en la selección con apenas  7 goles, el último ante Grecia en el Mundial de Estados Unidos. Con Basile, el seleccionado recuperó a su nueve goleador. La irrupción de Batistuta en el primer semestre de 1991 le dio a Coco una variante fundamental. Casi todos los ataques generados por Leo Rodríguez, Simeone y Caniggia terminaban en Batigol. Cuando Diego regresó al seleccionado, ofreció una versión menos goleadora. Por eso, no tuvo inconvenientes en sumarse al circuito ofensivo como armador y pasador. Ya sin Maradona, Daniel Passarella ratificó el modelo del nueve-goleador. "Uno por afuera, uno por adentro", decía el DT durante su ciclo. Hernán Crespo compitió con Bati para ese lugar de delantero central. Para Bielsa, aún con otro sistema, tampoco hubo lugar para los dos juntos. Y con Pekerman jugó Crespo, titular en el Mundial de Alemania.


Entre 1991 y 2006, la Argentina siempre dependió de su nueve-goleador para facturarle al rival. La segunda etapa de Coco arrancó con la misma pretensión: Crespo y Milito fueron convocados para la Copa América 2007. Sin embargo, desde la temporada 2007-2008, dos de los tres argentinos más goleadores en el mundo son Lionel Messi y Sergio Agüero.  Por sus características, Messi hace recordar a aquel Maradona de Argentinos, Boca y Barcelona. Desde julio de 2006, tiene 39 goles en 83 partidos con el Barsa. Aunque está lejos de aquellos impresionantes números de Diego, es un registro de goleador. Pero en la selección la cifra baja a 11 tantos en 30 encuentros. Tras una temporada de adaptación al Atlético de Madrid, Kun explotó en la temporada 07-08 y desde julio de 2007 ha marcado 34 goles en 59 partidos con los "colchoneros". Al igual que Messi, no es "nueve" pero sí un goleador. En la selección, también desciende su estadística: 4 tantos en 13 encuentros. Leo y Kun  se conocen desde el Mundial  Juvenil Holanda 2005. Son amigos fuera de la cancha y se entienden muy bien adentro. Se buscan permanentemente e intercambian roles con naturalidad y eficacia. Además, son los mejores definidores que tiene el seleccionado. En definitiva, forman una sociedad para explotar y potenciar con un tercer integrante.  Sin embargo, Basile aún no ha encontrado la última pieza del rompecabezas. Ya ensayó con Riquelme de conductor y ellos dos adelante. No funcionó. Más allá de cierta incompatibilidad futbolística con Román, el problema mayor fue que uno  de los dos (casi siempre Agüero) terminó jugando de espalda al arco rival, absorbido por los centrales rivales. También probó la variante Tevez. Tampoco resultó. Ni goleador  ni nueve, Carlitos es un delantero que aguanta muy bien la pelota de espalda pero no lo hace para sus compañeros sino para armar su propia jugada. Tevez, Messi y Agüero juntos no se complementan. Se duplican. Basile probó con Cruz en la gira por Estados Unidos. Y, hasta ahora, ha sido la mejor versión de su segundo ciclo. El delantero de Inter entendió a la perfección su rol complementario. Marcó un gol pero su aporte fue mucho más valioso: arrastró marcas, mantuvo preocupado a los centrales rivales y generó espacios para la dupla olímpica. Lamentablemente, Basile no insistió en enriquecer esta fórmula que, posiblemente, sacaría a Riquelme del equipo titular. ¿Saldrá Basile del modelo Román más dos delanteros para potenciar a los goleadores Messi y Agüero con un "nueve" no goleador? Por su esplendoroso regreso a Genoa, Diego Milito vuelve al seleccionado. Si Basile lo incluye entre los titulares junto con Agüero y Messi, Diego deberá sacrificar una cuota de su ambición goleadora en beneficio de sus compañeros de ataque.


 A mí me gusta Pepe Sand, un especialista en cuidar la pelota con su cuerpo ante los centrales rivales. En Lanús, ha marcado 36 goles en 49 partidos. Pero también ha demostrado que puede jugar para el equipo con muchos pases gol que reflejan su notable crecimiento futbolístico. Otro legítimo aspirante a ocupar ese lugar es Gonzalo Higuaín, afianzado en Real Madrid y con pleno conocimiento de lo que pide el puesto.  Cualquier atacante que se mueva por delante de Kun y Leo deberá hacer un ajuste en su juego, como lo hizo Valdano para Diego y Burru en México 86. También Bergessio llena el formulario para acompañar a Messi y Agüero. El Toro Gonzalo presentó su gran jugada del sábado y se inscribió en la lista.


Autor:
Juan Pablo Varsky

El campeonato se ha tornado previsible

Publicado: 06.10.2008 | 09:53 en General, Audios, Boca, River, San Lorenzo

 


 


 


 


 

 


 

 


 


Autor:
Víctor Hugo Morales

Copa Davis: historia de una final sin fin

Publicado: 01.10.2008 | 23:00 en

El escenario de la final de la Copa Davis, la decisión acerca de dónde se jugará, está en manos de la Federación Internacional de Tenis. Que es como fue siempre. Las andanzas argentinas para elegir la sede generaron una confusión mayúscula que hizo creer que determinar el sitio del acontecimiento más importante que tiene la ITF, podía quedar en manos de cualquiera. En su manual organizativo de la Copa Davis, mucho más frondoso inclusive que nuestra Constitución Nacional, en el punto número dos, se menciona que  la Copa Davis es propiedad exclusiva de la Federación Internacional de Tenis y en otro apartado se señala que para la final ,el país organizador,debe poner un estadio que no baje de los 12.000 espectadores, tal como lo remarcó un comunicado de la entidad emitido ayer.


 


 

 


Desde que la Argentina eliminó a Rusia en semifinales, los intereses y los equívocos han guiado los pasos de muchos actores del tenis y la política nacional y provincial, que apartados de la letra del reglamento, se adueñaron de la final de la Copa Davis. Así, gobernadores, gerenciadores, tenistas, padres (no en el sentido religioso), managers, dirigentes locales, licenciatarios de estadios, abogados intendentes y empresarios, cometieron el peor de los errores: sentirse dueños de algo que no les pertenece. Y aun conociendo las reglas de la Copa Davis, flexibles pero evidentes, han querido transformar en norma la excepción. Desde que las preferencias de los jugadores (¿todos prefieren lo mismo?) se hicieron conocer y se eligió jugar el match contra España en estadio cubierto y carpeta, sobre la remanida "ventaja deportiva"se desató una compulsa tenística, geográfica, política, turística y comercial en una pugna que precisa a gritos que venga la FIT a poner orden para cuidar lo que es suyo y  que se televisa a más de 150 países. Ese es el alcance de la Copa Davis by BNP Paribas. A propósito, ¿cómo vera la ITF que un banco quiera asociarse a la final en la Argentina   siendo que justamente un banco es el patrocinante global de la competencia, con una inversión de 30 millones de dólares anuales?


"Estamos sentados encima de un polvorín...", dicen algunos dirigentes del tenis argentino, preocupados por lo poco que falta para la final y lo mucho que queda por hacer. Quizás no en finales, pero la Argentina ya tiene experiencia en organizar series de la Copa Davis. Los directivos conocen los reglamentos sobre los que se basa el armado de esta competencia internacional. ¿Cómo anunciar graciosamente que se esperan 4.000 españoles para la final si el reglamento contempla la obligación de entregarle entradas a los visitantes "hasta el 10 por ciento de la capacidad del estadio"?. La pata turística de las sedes, tanto por el lado de Córdoba como por el de Mar del Plata, se relame en euros por la llegada de visitantes españoles.   Los turistas, fanáticos de Rafa Nadal, podrían disponer de  más entradas que las que indica el reglamento, si hablamos de estadios que deben albergar un mínimo de 12 mil espectadores. ¿Cómo explicarle a un cordobés, un marplatense, un tandilense o un porteño que la localía argentina, elemento decisivo para la final, podría ser sacrificada en función de más ingresos? El 10 por ciento de 12.000 sigue dando 1.200 en todas partes del mundo.


Mientras Mar del Plata, con chances todavía, está remolona con las obras en Córdoba ya empezaron a mover máquinas y acordaron cuestiones económicas con la AAT y L'Egalite, la gerenciadora que dijo sacrificar lo material en función de "un pedacito de gloria". Según comentaron algunas fuentes, el Estadio Orfeo, habría acordado quedarse con el 70 por ciento de la recaudación que surja sobre las entradas que salgan a la venta, que serían alrededor de 7.000 tickets diarios. El protocolo y los acuerdos corporativos se quedan con 5.000 entradas para ser utilizadas también como dicen los reglamentos. Acotado el margen de recaudación se llegó evaluar la puesta a la venta de abonos que rozaban los mil dólares, casi el valor de un pasaje a Nueva York. La tentativa fue abortada en el acto. Con precios sugeridos que llegan a las nubes también hay un exceso de confianza en la idea de lograr que una ruta área comercial Madrid-Córdoba o bien Madrid-Mar del Plata pueda ser factible. "A lo sumo se puede contratar un charter que haga ese trayecto y que se pida con mucha autorización, pero no se  consigue en el derecho de navegación aerea inaugurar una ruta comercial en menos de dos meses", dicen representantes de la industria turística local. Con leer un poco los diarios podemos enterarnos de como están las cosas en la aeronavegación comercial argentina y también advertir que los hechos políticos de los últimos meses no indican que el Gobierno Nacional puede hacerle favores de urgencia al gobierno cordobés. Con los aviones sin destino directo entre las ciudades y otros países, la sede de Mar del Plata se fortalece por la comunicación terrestre con la Capital Federal.


Desde  la alta política argentina advirtieron que no deseaban que la ciudad de Buenos Aires tuviera la  final de la Copa Davis. Descartado el Parque Roca por cuestiones deportivas, la idea de jugar en el Luna Park duró menos que un eclipse. "Mauricio Macri propuso cortar las calles para la organización de la final pero jamás abrió la billetera", dijeron fuentes de la AAT, ya sobrepasados por la compulsa entre Mar del Plata y los 9 millones de dólares ofrecidos para la final y la tardía cotización cordobesa del evento valuada en 7 millones de dólares. "Desde arriba no querían que Macri tuviera esta final", también se comentaba en los distintos ámbitos del tenis. Finalmente la Davis en Buenos Aires quedó entreverada en  la sensatez de no gastar dineros gestionados y arrimados por la función pública y la paradoja de que fuera el propio gobierno porteño el que cortara calles durante una semana y en Puerto Madero. "Igualmente una semana no alcanzaba para montar nada...", decían los especialistas en armar el "circo"de la Davis.


Desde este jueves y hasta el lunes Justine Albert, Jefa de Operaciones de la ITF, recorrerá las sedes de Mar del Plata y Córdoba antes de viajar nuevamente a Londres en la noche del lunes. El viernes por la mañana irá a la costa bonaerensea para ver el Polideportivo de Mar del Plata ,se quedará hasta el sábado y el domingo a media mañana irá a Cordoba para mirar el Estadio Orfeo. Albert tal vez no tenga que experimentar las peripecias de los turistas para volar entre ciudades porque, según dicen, las gobernaciones de Buenos Aires y Córdoba pondrán sus propios aviones para el traslado de la encargada del área de operaciones de la Copa Davis, cargo que ocupa desde julio de 2007 aunque su labor en la ITF la tiene vinculada desde 2002. Por las dudas, para no tener intromisiones, Justine Albert desactivó las posibilidades de contactarla en Linkedin, la red virtual de profesionales que nuclea a 25 millones de personas de 150 industrias diferentes.


Con los informes ya elaborados en los escenarios propuestos, el Comité de la Copa Davis de la ITF dará su veredicto. Su lugar predilecto era el Parque Roca. Lo conocen al dedillo, les resulta práctico y da bien por televisión. "¿Mirá si salen con una bombita y dicen se tiene qué hacer en Buenos Aires sí ó sí...?", aventuraban algunos, justo cuando el recién el martes de esta semana comenzaron a desmontar, lentamente, las carpas de la serie contra Rusia. El Orfeo de Córdoba y toda Córdoba mueven todos los resortes posibles para garantizar la preferencia que les dió la AAT y Mar del Plata aguarda con una extraña tranquilidad.


A Justine Albert le esperan días agitados en la Argentina. Conocerá el mar y las sierras. Y tendrá de primera mano un registro del  manoseo inédito que hicieron los argentinos de una final de la Copa Davis. "Define la ITF...", dicen unos y otros. Así fue siempre. Así debe ser.


Por Marcelo Gantman


Especial para lanacion.com


 


Autor:
Marcelo Gantman

El análisis de la octava fecha

Publicado: 29.09.2008 | 09:04 en General, Audios, Boca, River, Racing, San Lorenzo

 


 


 


 

 


 


 


 


 


 


Autor:
Víctor Hugo Morales

Lance Armstrong: ¿Héroe o farsante?

Publicado: 30.09.2008 | 09:53 en

Lance Armstrong, protagonista tal vez de la mayor epopeya en la historia del deporte mundial al ganar siete veces seguidas el Tour de Francia tras sobrevivir a un cáncer y que la semana pasada anunció su retorno al ciclismo, estaba por ingresar al quirófano. En 1996, los médicos detectaron que su cáncer de testículos se expandía peligrosamente. Tenía un tumor justo sobre su campo de visión y otro sobre un centro de coordinación. Flaco, demacrado, sin pelo y acostado en la camilla, Armstrong comenzó a hablarles a médico, anestesista y enfermera sobre "Malicia", una película en la que Alec Baldwin, un cirujano hábil pero arrogante, se defiende en un juicio por negligencia. Baldwin -contó Armstrong- describe la tensión y la presión de la cirugía cuando hay un paciente sobre la mesa y el médico debe tomar decisiones instantáneas, que decidirán si vive o si muere. Armstrong comenzó a imitar voz y gestos de Baldwin y dijo: "En aquellos momentos, caballeros, no creo que soy Dios. Soy Dios".


Armstrong cuenta la anécdota en uno de sus dos libros autobiográficos ("Mi vuelta a la vida"). La operación duró dos horas. Tenía una docena de tumores. Un cuarenta por ciento de posibilidades de seguir viviendo. Luego siguieron tres meses interminables de quimioterapia. "Cuando no sentía dolor era porque estaba vomitando", graficó Armstrong. El periodista irlandés David Walsh revive en su último libro sobre Armstrong ("From Lance to Landis") otro dramático momento en el hospital, ya dos días después de la operación. En la habitación de Armstrong estaban, entre otros, su gran amigo y compañero de equipo Frankie Andreu junto con su esposa, Betsy Kramar. Entraron dos médicos. Armstrong dijo a todos que podían quedarse. Uno de los médicos preguntó a Armstrong si había consumido drogas. Y Armstrong respondió que sí, y mencionó cinco: esteroides anabólicos, hormona de crecimiento, EPO, cortisona y testosterona. 


Armstrong negó siempre la acusación de Andreu y de su esposa. Pero sí contó que tomó EPO (eritropoyetina) como parte de su tratamiento anticáncer. Quinientos dieciocho días después de esa operación Armstrong volvió a las competencias. Y en 1999 reapareció en el Tour de Francia, acaso la prueba más exigente del deporte mundial. En 1993, en su primer Tour, Armstrong, que tenía 21 años, fue el corredor más joven ganador de una etapa de la posguerra, pero abandonó en la 12ª etapa, con el físico destrozado. "Era un corredor de un día, pensé que jamás podría ganar el Tour", contó Phil Anderson, uno de sus compañeros en el equipo Motorola. En el Tour siguiente duró hasta la 15° etapa. En 1995 por fin completó el recorrido de 3.635km, aunque terminó en el puesto 36. Volvió a abandonar en el '96, en la 7° etapa, cuando el cáncer ya minaba su físico. Dejó al Tour como un moribundo y volvió en el '99 como Superman. Ganó ese año a una velocidad media de 40,2km por hora. Repitió de 2000 a 2004, corriendo a una media de entre 39,5 a 40,9km/h. Y se despidió en 2005 con su séptimo triunfo seguido, a una media record de 41,6km/h, con 34 años de edad. Unico en la historia del ciclismo, la disciplina reina del sacrificio y el esfuerzo. "Lo siento por los cínicos, por los escépticos que no creen en el ciclismo, que no creen en los milagros", dijo en el podio del adiós, con sus tres hijos y poco antes de recibir un mensaje de felicitación de George W.Bush, quien lo citó como "ejemplo de vida". 


Armstrong habló de ese modo porque eran cada vez más los que sospechaban de su milagro. Semanas antes había aparecido el primer libro que Walsh escribió junto con el francés Pierre Ballester ("L.A. Confidential: The Secrets of Lance Armstrong"). Aparecía allí el relato de Emma O'Reilly, la masajista que contó que Armstrong le pidió que arrojara una vez un paquete con numerosas ampollas y jeringas y que en otra ocasión le maquillara las marcas de misteriosas inyecciones cerca de los hombros. Walsh cuenta que fue Eddy Merckx, mito del ciclismo, quien conectó a Armstrong con Michele Ferrari, el médico condenado en Italia por doping y con quien Lance mantuvo secretamente "una de las relaciones más infames doctor-paciente en la historia del deporte". Walsh, en rigor, cuenta que Armstrong, si bien un portento físico ya en sus tiempos de triatleta juvenil en Texas, advirtió que le sería imposible ganar sin doping en Europa, donde todos los ciclistas recurrían a la cultura de las drogas. Walsh, cuyos libros sobrevivieron a las amenazas de demanda de Armstrong, sugiere a través de testimonios y data médica, que las drogas provocaron el cáncer del ciclista texano. Y que el tratamiento anticáncer favoreció su vuelta a lo campeón. Es algo imposible de digerir para quienes sostienen el mito del gran ídolo que derrotó al cáncer. Del hombre que creó su Fundación, que dio ejemplo a millones y que tiene como símbolo de su lucha las pulseras amarillas "Livestrong" que recorren el mundo. 


Un mes atrás, tres cientistas australianos pulverizaron el informe médico del fisiólogo Edward Coyle, citado históricamente por Armstrong como prueba de que un duro trabajo físico, y no el EPO, fue la causa de la  "increíble trasformación de sus fibras musculares". Coyle admitió el error, pero lo relativizó. La Universidad de Texas también aceptó la falla, aunque consideró que el fisiólogo no debía ser sancionado. Nadie habla de ello. Como tampoco de los rastros de EPO detectados en 2005 en la orina congelada de Armstrong correspondiente al primer Tour que ganó en 1999. O del único doping de cortisona que sí le fue descubierto en ese mismo Tour, pero que fue omitido porque fue atribuído a una prescripción médica. La rabia, el orgullo y el amor propio motorizaron tal vez a un Armstrong abandonado por su padre a los 2 años, golpeado luego por su padrastro y que debe su carácter a Linda, la madre que lo parió con apenas 17 años y que de niño lo despertaba antes de las cinco de la madrugada para llevarlo a entrenamientos de natación. 


Armstrong, el deportista modelo, acaba de anunciar su retorno rodeado de Bill Clinton y del ex alcalde republicano de Nueva York Rudolph Giuliani. Volverá en el equipo Astana, que debe su nombre a la capital de Kazajistán, un país euroasiático rico en gas y petróleo, gobernado con mano dura desde 1989 por Nursultán Nazarbayev y ridiculizado por el actor cómico inglés Sacha Baron Cohen en el filme Borat. El Astana no fue autorizado a correr el Tour 2006 por sospechas de doping contra varios de sus ciclistas. Fue expulsado del Tour 2007 y prohibido de correr en el de 2008 por el doping del kazajo Alexandre Vinokourov. Volverá en 2009 con Armstrong. Al que le será difícil estar allí será al periodista Walsh. Desde su primer libro, hasta sus amigos del Tour le piden que se aleje, porque saben que serán fotografiados hablando con él y pasarán a formar parte de la "lista negra" de Armstrong. Especialmente lo marginan sus colegas de Estados Unidos, donde Lance es un héroe con futuro politico. "El chauvinismo -me dijo Walsh en noviembre pasado en Islandia- mata al deporte, pero también mata al periodismo".


Autor:
Ezequiel Fernández Moores

El Pelotero (toma VIII)

Publicado: 29.09.2008 | 08:56 en

PELOTA PARADA: Agustín Alayes (Estudiantes L.P). Del guante que tiene en el botín derecho Juan Sebastián Verón partió el centro desde la mitad de la cancha y allí estaba el defensor para decir presente. Aplicó el cabezazo con precisión e inauguró la tarde goleadora del clásico platense. Después vino la victoria y el festejo por el quinto triunfo consecutivo ante el eterno rival.


PELOTA AL VACIO (asistencia): Víctor Zapata (Vélez) a Leandro Somoza (Vélez). El equipo de Tocalli exhibió el modelo de contraataque perfecto frente a Banfield. Tres toques y adentro. La inició Cabral, la continuó el zurdo ex Ríver y la definió el flaco picándola por encima de la salida de Luchetti.


PELOTA AFUERA: Daniel Ramasco (Gimnasia Jujuy) y Fabio Pieters (Gimnasia Jujuy). Ambos jugadores abandonaron la cancha antes del final, uno por dura infracción como último recurso y el otro por un codazo descalificador. Los dos recibieron la segunda tarjeta roja del campeonato en un equipo que ya suma ocho expulsiones. Los números son elocuentes de los nervios que más de una vez se apoderan de los hombres del equipo norteño.


PELOTA CURIOSA: El gol en contra de Facundo Quiroga (Ríver). Hacer un gol de chilena resulta muy difícil. Es necesario tener plasticidad, técnica y mucha precisión. El zaguero de Ríver tuvo todo eso pero le agregó la mala fortuna como elemento no deseado. La conclusión fue un remate hacia el arco de su compañero Ojeda y el primer gol de Racing. La bronca le duró hasta que convirtió de cabeza el tercer empate y de algún modo pudo sacarse la mufa.


PELOTA ATAJADA: Sebastián Peratta (Newell's). El arquero de los rosarinos tuvo un par de acciones decisivas para sostener el cero en su valla. Sus compañeros se encargaron de hacer el resto en el arco de enfrente y "la lepra" se llevó una goleada contundente frente a Argentinos Juniors. Después de una lesión complicada, el "uno" pudo recuperar la sonrisa.


PELOTA AL ANGULO: Nicolás Herrera (San Martín de Tucumán). Se sabe que el conjunto tucumano es la revelación del Apertura y tal afirmación se sostiene con fútbol y resultados. El último, un valioso empate frente a Central en Arroyito, tuvo una obra maestra. El zurdo había ingresado un ratito antes, recogió  un rechazo en la medialuna del área y de volea la clavó arriba con tremenda violencia. Una joyita de colección.


PELOTA AL ANGULO II:  Pablo Barrientos (San Lorenzo). El mediocampista volvió de Rusia en una versión goleadora. Su última perla fue frente a Arsenal el sábado pasado. Recibió en posición de "diez" y despachó un remate precioso. Fue el segundo del líder y sirvió para solidificar la victoria ante los del Viaducto.


PELOTA DE TRAPO: Independiente. El "rojo" no escapa de la irregularidad  común a casi todos los equipos, pero lo suyo va empeorando con el correr de las fechas. Lanús se aprovechó de sus debilidades, le ganó bien por dos a cero y le añadió nuevas preocupaciones. Borghi no encuentra la fórmula y el equipo continúa sin rumbo.


PELOTA DE CUERO: El clásico Ríver- Racing. El duelo más añejo del fútbol argentino tuvo de todo. Goles, situaciones, expulsiones, polémicas y mucha adrenalina. Los de Llop estuvieron al frente tres veces y los del Cholo reaccionaron en todas. Individualidades en alto nivel como Maxi Moralez (Racing) y Buonannotte (Ríver) le pusieron brillo a una tarde que por culpa de la lluvia entregó mucho dramatismo y un partido muy entretenido.


PELOTA DE ORO: Jairo Castillo (Godoy Cruz). El colombiano estuvo intratable y fue la gran figura del inolvidable triunfo frente a Boca. Uno de cabeza, otro cruzado y uno más recto y abajo. Tres gritos de Jairo le dieron al equipo de Oldrá la primera victoria en su historia jugando ante el xeneise. Todos se brindaron al máximo, pero el delantero le puso su impronta a una tarde para el recuerdo.   


Son decisiones: San Lorenzo también disfruta del efecto Russo

Publicado: 29.09.2008 | 02:01 en

 El domingo 16 de diciembre de 2007, Miguel Ángel Russo tuvo un día triste. La derrota de Boca ante Milan en la final del Mundial de Clubes lo dejó sin empleo. Pedro Pompilio quería elegir su propio entrenador. De regreso en la Argentina, el presidente le pidió hacer cambios en su cuerpo técnico. El DT no aceptó y se fue. Había llegado exactamente un año antes tras el colapso del Apertura 06, que dejó a Boca sin tricampeonato. Ni siquiera le alcanzó haber salido campeón de América.


El extraordinario nivel de Riquelme en el primer semestre de 2007 lo benefició en la furiosa actualidad pero lo perjudicó después. El 10 se llevó los elogios y los reflectores. Muy pocos registraron la irrupción de Banega en el centro del campo y la inclusión de Caranta en el arco. Tampoco se le valoró que haya encontrado tan rápido al equipo titular. En la segunda mitad del año, Román volvió a su exilio en Villarreal. El equipo no logró títulos en ninguna de las tres competiciones y además perdió el clásico con Ríver. Russo siempre supo que la mudanza de Macri a la Ciudad de Buenos Aires y el deseo de Pompilio de darle otro perfil a la gestión influyeron decisivamente en su salida.


Nació en Lanús el 9 de abril de 1956. Desde 1975 hasta 1988, jugó en Estudiantes con 418 partidos en Primera y 11 goles. Formó parte del seleccionado de Bilardo en la clasificación para México 86 pero se quedó afuera del Mundial. Nada más que un año pasó desde su retiro hasta su primer trabajo como entrenador. Hincha de Lanús desde chico, el granate le ofreció tomar el equipo en la B Nacional. Así comenzó un ciclo notable de cinco años que incluyó dos ascensos (89-90 y 91-92) y un descenso (90-91). Consolidó al club en Primera y potenció las divisiones juveniles. Terminó en junio de 1994. Días más tarde, ya era presentado como DT de Estudiantes en dupla con Eduardo Luján Manera. Logró el objetivo de volver a Primera pero no terminaron el Apertura 95. El comienzo de 1996 lo puso en Chile para dirigir a la U, un equipazo con Matador Salas como estrella.  Llegó hasta las semifinales de la Libertadores y cayó ante el Ríver de Ramón Díaz. Año nuevo, club nuevo. En mayo de 1997 asumió en Central. 


Su paso por Rosario le cambió la vida. El 23 de noviembre celebró el día del abandono y terminó revoleando su saco ante la hinchada canalla tras el 4 a 0 ante Newells.  En ese momento de su vida, Russo tenía un perfil altísimo. A través de una muy buena relación con los medios y con los periodistas, siempre figuraba como candidato a reemplazar a un entrenador en problemas. En cada reportaje dejaba un par de títulos: "Sí, creo en los resultados. ¿Y qué?  El fútbol está lleno de Judas". En julio del 98, saltó a Salamanca. Duró poco. En enero de 1999, la Junta Directiva lo echó por malos resultados. "Es la primera vez que me pasa. El tiempo dirá quién tiene la razón. Quizás me pidieron demasiado y demasiado pronto", desafió en su última rueda de prensa.


 En el Apertura '99 batió un récord. Dirigió a Colón desde la 1° hasta la 12ª fecha. Despedido, asumió en Lanús en la 16ª y ¡se enfrentó con Colón en la 18ª?! "Por más que ponga cuatro delanteros, si mando marcar hombre a hombre van a decir que destruyo el fútbol", provocaba por aquellos días. Hoy Russo se cuida. Sigue hablando porque es parte de su trabajo pero ya  no dice mucho. Sus frases como "son decisiones" o "no hay que enloquecerse" reflejan cuánto ha aprendido de aquellos años tan vertiginosos. Hace rato que sus equipos se expresan por él dentro de la cancha. No le dio vergüenza admitir cuánto lo ha ayudado haber hecho terapia para cambiar algunas actitudes.


 Pero volvamos a aquellos años locos. En 2000, mejoró su propia marca. Tras dirigir a Lanús durante todo el Clausura, renunció tras la 10ª fecha del Apertura. Apenas dos jornadas más tarde, se puso al frente de Los Andes. No pudo evitar el descenso. La calesita de equipos giraba y Russo siempre conseguía empleo. Desde octubre de 2001 hasta febrero de 2002 estuvo en el Morelia de México, otra frustrante experiencia que terminó demasiado pronto. Allí dijo basta y descansó durante nueve meses. Rechazó trabajos del estilo que antes había aceptado y se sentó a esperar una propuesta interesante. Rosario siempre estuvo cerca. Su segunda etapa en Central fue aún más productiva que la anterior. Sucedió al Flaco Menotti en la 16ª fecha del Apertura 02 y tuvo un 2003 excelente con la dupla ofensiva Delgado-Figueroa. Sacó al equipo de la zona del descenso y lo llevó a la Copa Libertadores 04. Casi elimina a Sao Paulo en octavos pero cuando tenía el triunfo en los penales el arquero  Gaona le pegó con el diario y lo falló. Renunció tras la derrota en Morumbí. En diciembre de 2004, lo contrató Vélez, que venía de perder el Apertura ante Newells. El equipo ganó su primer partido en la cuarta fecha pero en la séptima ya salía de memoria. Puso a Jonás Gutiérrez de ocho, le confió la conducción a Gracián y lo mandó a Castromán arriba para acompañar a Roly Zárate. Y salió campeón del Clausura 05. "Es como tener un hijo" comparó en plena vuelta olímpica. El Mundial de Alemania desdobló los cuartos de final de la Libertadores 06. La ida en junio y la vuelta a fines de julio. Su Vélez lo sufrió porque durante ese paréntesis se fueron Somoza y Gracián. Chivas de Guadalajara le cortó el sueño que un año más tarde concretaría con Boca.


Hoy dirige a San Lorenzo. Marcelo Tinelli lo convenció de encarar el desafío de devolverle paz y tranquilidad a un club que se había autodestruido por culpa de los caprichos de Ramón Díaz desde julio de 2007 post título. Hace seis meses, Diego Rivero era suplente de Emiliano Díaz, el hijo del entrenador.  Russo no la pasó bien al comienzo. Tras las ventas de D'Alessandro y Placente, se enojó por la transferencia de Bottinelli a dos días del estreno en el Apertura ante Tigre.


 Levantó el perfil en una conferencia de prensa para mandarles un mensaje a los dirigentes. La respuesta llegó enseguida con las incorporaciones de Ledesma, Barrientos y Solari. Probó con tres centrales en la Sudamericana y en las primeras dos fechas del campeonato. Aprovechó el receso por eliminatorias para poner en condiciones a los refuerzos. Y en la tercera fecha, con el rotundo 3 a 0 ante Estudiantes, encontró el equipo que hoy sale de memoria: Orión ? González, Méndez, Aguirre, A. Torres ? Rivero, J.M. Torres, Ledesma, Barrientos ? Bergessio y Silvera, que reemplazó al lastimado Romeo. Como en el campeón del Clausura 07, Lobo Ledesma maneja al equipo con su juego simple.  Rivero volvió a ser aquel mediocampista profundo y de muy buen pase. Barrientos regresó desde Moscú con una versión mejorada. Adrián González es mucho más que un gran pateador de tiros libres. En el ataque, Bergessio y Silvera se completan e intercambian roles con naturalidad y eficacia. Bianchi Arce rinde como alternativa a Méndez.


Pero la gran figura es el equipo. Sin la pelota, presiona con intensidad y orden, obligando al rival a jugar incómodo y apurado. Usa muy bien el balón para atacar y para defenderse, con triangulaciones permanentes. Siempre hay un compañero dispuesto a recibir el pase. El sábado, Miguel y todo el estadio aplaudieron una secuencia de casi 30 toques en el campo de Arsenal. Juega al ritmo que más le convenga, según como se le presente el partido. Va primero con dos puntos de ventaja sobre Tigre y a cuatro de Vélez, su próximo rival. Todavía falta mucho pero está convencido de lo que quiere y con confianza para ejecutar su plan. El domingo 14 de diciembre de 2008, San Lorenzo jugará ante Argentinos Juniors por la última fecha del Apertura. Ese puede ser un día muy feliz en la vida de Miguel Angel Russo. 


Autor:
Juan Pablo Varsky

Se los juro, alguna vez el fútbol fue los domingos

Publicado: 26.09.2008 | 10:43 en

La escena fue extraña pero logró el efecto deseado, no pasó inadvertida. La hinchada de San Lorenzo dando una muestra más de creatividad y ratificando su chapa de "la más original del fútbol argentino" recibió a sus jugadores con una cantidad de papelitos extraordinaria y una euforia definitivamente desmedida para la reaparición de sus jugadores para jugar el segundo tiempo. Por supuesto, la acción solo la observaron aquellos que estaban en el Nuevo Gasómetro, ya que la transmisión de la televisión estaba pasando su tanda publicitaria, lo cual no resultaría desdoroso si no fuera por el hecho de que por culpa de ella los partidos comienzan,  si y sólo si, la misma ha terminado. Además, el destinatario de la protesta era precisamente el "establishment" del fútbol argentino que si es incapaz por órdenes de la superioridad de mostrar escenas de violencia en las tribunas, mucho más lo será de difundir cualquier idea que manifieste el descontento ante su despótica organización.


Lo cierto es que los hinchas "santos" mostraron su disgusto por el destrato que sufren y por tener que ir a ver a su equipo los viernes mucho, los sábados bastante y casi nunca los tradicionales domingos. "Recibamos al equipo con todo, pero, para el segundo tiempo, demostremos que es una locura jugar  los viernes a las siete de la tarde". "Muchos de nosotros trabajamos todo el día y recién podemos escaparnos del laburo a la hora en la que empieza el partido". "Somos los punteros del campeonato y merecemos otro trato". Los comentarios reprobatorios surgieron al por mayor y la bronca se desató, más allá del triunfo ante Colón. Es que, además, ya sabían que ante Arsenal jugarán otra vez un sábado (mañana), igual que en la novena jornada cuando tengan que enfrentarse a Vélez.  Los damnificados resultaron ser los hinchas de San Lorenzo pero el descalabro organizativo de las fechas del fútbol argentino es un mal que, salvo Boca y Ríver, los afecta a todos por  igual sin distinción de camiseta. Pero si quiere hay más ya que si se presta atención el partido que abre la fecha siempre tiene mayor trascendencia que el de las veintiuna horas, debido a que da la "casualidad" que el mismo no se emite de forma codificada sino por la señal pública de canal siete.


Técnicos y jugadores aceptan la medida entendiendo que son las reglas del juego, que si ganan tienen un fin de semana tranquilo y que las copas internacionales obligan a adelantar algunos partidos. Los hinchas? los hinchas bien gracias. No importan los abonados que compran su platea para todo el año y deben adaptar su vida a las decisiones del negocio de  la TV  y de los dirigentes, que, en permanentes actos de genuflexión, aceptan todo con el clásico "sí, Julio". No importan los fanáticos que observan como su equipo cambia en una semana tres veces su fecha y hora de partido. No interesa la actividad del resto de la sociedad, sometida a los desórdenes del fútbol como si éste fuera el único interés de toda la comunidad.


Para reforzar la idea, nada mejor que algunas precisiones. El San Lorenzo de Ramón Díaz, campeón del Clausura 2007, descompuso su título de la siguiente manera: un partido jugado en día viernes, siete, los sábados, y once, los domingos. Puede darse por satisfecho al lado del Estudiantes de Simeone, que se quedó con el Apertura 2006 y que jugó dos partidos los viernes, siete los sábados y una decena los domingos y ni que hablar si la comparación es con el Lanús campeón del Apertura 2007 al que Ramón Cabrero debió preparar para jugar dos viernes, cinco sábados, tres miércoles, un martes y sólo ocho domingos.


Los datos son lapidarios y mucho más si la comparación es con las grandes ligas de Europa, a las cuales supuestamente se intenta copiar, ya que en ellas puede haber dos o tres adelantos, pero el grueso de la fecha siempre se juega el domingo, día del fútbol por excelencia.


Podrán argumentarse razones de seguridad para desmenuzar de manera salvaje cada fecha del campeonato o intentar explicaciones de todo tipo, lo cierto es que resulta lamentable encontrarse con domingos de dos o tres partidos. Es un domingo vacío, triste.


Habiéndose entregado la totalidad de los partidos para la transmisión codificada, el panorama aparece desolador y lejos de encontrarse soluciones todo apunta para ser escépticos respecto de algún cambio. Lejos en el tiempo quedaron los domingos en los que todo el mundo futbolero concurría masivamente a las canchas. Las calles se poblaban de hinchas y el placer de cantarle al resto de los compañeros de tribuna los goles que llegaban de las otras canchas era indescriptible. Uno se sentía importante y su información era tan valiosa que determinaba el humor de unos cuantos. Era sensacional, pero sobre todas las cosas, era en domingo.


Copa Davis: la madre de todas las finales

Publicado: 25.09.2008 | 09:36 en




 


Rafael Nadal vendrá gratis a jugar a la Argentina. Sabiendo que nada es gratis en la vida conviene hacer algunas aclaraciones: a los organizadores argentinos no les costará ni un peso, ni un dólar, ni un euro que Nadal venga a jugar a la Argentina. La final de la Copa Davis hace posible su visita porque los resultados de la competencia así lo marcaron De otra manera no habría forma que el número uno del tenis mundial venga a nuestro país, más allá que todos los puentes están tendidos con Carlos Costa, uno de sus managers, el tío Toni que lo entrena, lo cuida y lo interpreta y con el propio Rafa, tan amigo de playstation de tantos tenistas argentinos, en una relación tan estrecha como para saber comprender el exabrupto de Juan Martín Del Potro con respecto al destino final de la ropa interior del campeón de Roland Garros, Wimbledon y los Juegos Olímpicos.


Que Nadal venga al país es otro enfoque para darle a la final de la Copa Davis mientras esperamos que los dirigentes argentinos elijan la sede para el choque. "La elección del escenario tiene el ritmo del rating televisivo, cambia minuto a minuto", nos confían desde la Asociación Argentina de Tenis, mientras la ruleta gira entre el Parque Roca, el Orfeo de Córdoba y el Luna Park. La final contra España despertó una euforia deportiva y comercial que hacía rato no se desataba en nuestro medio. La manera en que la Argentina eliminó a Rusia en semifinales, la salida a la superficie de Del Potro y el hecho de que el partido decisivo se juegue contra Rafa Nadal y el resto de la Armada española, desataron un interés que el tenis, aún siendo muy popular, no consigue alcanzar en su dinámica habitual. Suele suceder ,cuando varios medios comienzan a incluír un tema ajeno a sus agendas cotidianas, que se escuchen y se digan barbaridades que indignan a los que respiran y viven todo el tiempo la marcha de una actividad. La tolerancia es un bien imprescindible que debe acompañar siempre a los fenómenos deportivos. Lo sabe el rugby, lo saben los atletas olímpicos y lo sabe el tenis, como en tantas ocasiones desde Guillermo Vilas para acá.


David Nalbandian tomó un descanso en Bariloche por unos días y Juan Martín Del Potro mantuvo un ahora recotizado compromiso con el torneo de Tokio que empieza el lunes y está a punto de viajar. Rafa Nadal está ahora con un caña de pescar lanzada al mar en la costa de Ibiza para ver si saca algo. Más amigos y menos tío Toni para Rafa, quien recién volverá al ruedo con los Masters Series de Madrid y París, luego el Master en Shangai y finalmente la Copa Davis. Ellos son los nombres principales de esta serie que se jugará en noviembre y los que esperan con más ansias que se revele el escenario de la final. Nadal ya sabe que no tendrá polvo de ladrillo como cuando visitó Buenos Aires en febrero de 2005. Por entonces recién se había metido entre los 50 mejores del mundo, no había ganado ningún Grand Slam, pero ya había contribuído para que España ganara la Copa Davis contra Estados Unidos.


Es difícil encontrar un acontecimiento deportivo organizado en la Argentina que  tenga la dimensión de esta final de la Copa Davis. Siendo el fútbol un deporte absolutamente incorporado a la dieta de los argentinos es difícil darle un carácter de excepcional a las propuestas que pueda plantear. Que venga Lionel Messi al Monumental para jugar las Eliminatorias ó que Javier Mascherano deje de patrullar Liverpool para jugar acá, por dar apenas unos ejemplos, son hechos normales que encima están teñidos por la exigencia del resultado. El fútbol puede brindar grandes espectáculos y ofrecer muchas sensaciones, pero es lo que debe ser y se lo entiende con naturalidad.


La final de la Copa Davis en casa y contra España tiene la dimensión de lo único y ocasional. La presión mediática de esta semana para saber dónde se jugará el partido, cuántas entradas habrá a la venta y cuánto costarán se emparentan con la circunstancia de volver a jugar la tercera final de la Davis de la historia, la segunda en dos años. Pero también con la visita de Rafa Nadal para ese acontecimiento. No habría otra forma de tenerlo acá si no fuera por el cruce de los equipos en el sorteo de la Davis de 2008. De otro modo, imposible.No sería extraño que en estos días Nadal reciba una propuesta de "pegar" una exhibición a la final  de la Davis para aprovechar su presencia en el país. Mientras tanto,  vendrá acá sin que cueste nada y la Real Federación Española de Tenis, con la que mantiene una pelea que no admite sonrisas, correrá con los "costes". ¿Qué inversión sería necesaria para que estrellas del deporte como Michael Phelps y Usain Bolt puedan visitar la Argentina? ¿O para que alguna vez vuelva Tiger Woods? Nadal vendrá sin que nadie tenga que amagar abrir su billetera y encima permitirá generar ganancias en formas de palcos corporativos. Y si los resultados se dan y el azar lo permite, hasta podría llegar Roger Federer en 2009.


El cierre de la Copa Davis en la Argentina da para todo. Es un hecho deportivo insoslayable que generó un entramado de intereses políticos y comerciales en un juego que todos juegan, hasta los tenistas. Se vienen dos meses agitados. Pocas veces el tenis produjo tanta adrenalina sin salir de los límites del país. Entre el 21 y el 23 de noviembre todos van a querer estar  a cualquier precio en la cancha rápida y cubierta. Dentro de unos años, aunque no hayan estado, todos dirán que estuvieron.


Autor:
Marcelo Gantman

La belleza del tenis

Publicado: 23.09.2008 | 08:43 en

"¿Has leído alguna vez a Homero?", pregunta Barbara Hershey. 


  "Si no es cronista deportivo no", responde Robert Redford. 


 


Roy Hobbs (Redford) es una estrella del béisbol y Hershey, su amante. Emocionada tras un partido, ella intenta hablarle a él del poeta de la Antigua Grecia, que "escribía sobre dioses y héroes" y que "si hoy hubiera estado aquí -dice Hershey-, habría escrito sobre béisbol". Ocurre en el filme El Mejor (The Natural), de 1984, de Barry Levinson. Si todos fuéramos como Hobbs y leyéramos sólo algunas crónicas deportivas, tal vez creeríamos hoy que, como lo sugieren numerosos informes, la final de la Copa Davis Argentina-España de noviembre próximo será poco menos que una guerra. El torneo, es cierto, debe su nombre a Dwight Filley Davis, gran jugador de tenis, y  también Ministro de Guerra de Estados Unidos en la década del '20. Pero una final de Copa Davis no es una guerra. Habrá pasión, emoción, clima caliente y lunáticos que griten tonterías. Pero no la connotación bélica que le dan aquí algunos que se ponen eufóricos porque Argentina jugará la final con hinchada propia, como si fuera un ejército armado. O quienes exageran en España y dicen que el caliente público argentino será aún más difícil que David Nalbandian o Juan Martín Del Potro. No citaremos a Homero, como quería hacer la Hershey con Redford. Pero sí a David Foster Wallace. El gran escritor estadounidense que se mató la semana pasada, agobiado por la depresión, fue campeón regional de tenis en su juventud y escribió, entre sus numerosos textos, uno de los artículos más bellos que puedan leerse sobre tenis. Su recuerdo sirve, por un lado, de homenaje póstumo a su autor y, del otro, para recordar que el tenis, lejos de una batalla sangrienta, es un deporte hermoso.       


"Por razones que no se comprenden muy bien los códigos de la guerra son más seguros para la mayoría de nosotros que los del amor", concede Wallace. "La belleza no es el objetivo de los deportes competitivos, pero la alta competencia es un escenario central de la belleza humana". Wallace aclara que se refiere a un "particular tipo de belleza", que "podría ser llamada belleza kinestésica", que "no tiene nada que ver con el sexo o normas culturales", sino con "la reconciliación del ser humano con el hecho de tener un cuerpo". Esa kinestesia, o lenguaje corporal, según Wallace, alcanza su máxima expresión en el gran Roger Federer. No por nada, el artículo, publicado en 2006 en The New York Times Magazine, lleva por título "Federer como Experiencia Religiosa". Y destaca lo que el autor denomina "los Momentos Federer". Esos que, tras un golpe increíble, "tu mandíbula se cae y tus ojos se salen de órbita y emites sonidos que hacen que tu esposa llegue desde otro cuarto para ver si está todo bien. Los Momentos Federer son más intensos -dice Wallace- si has jugado tenis lo suficiente como para entender la imposibilidad de lo que acabas de ver que ha hecho". La TV repite jugadas en cámara lenta, brinda primeros planos y ofrece otras ventajas. Pero es "una ilusión de intimidad". No nos da la más mínima idea de la velocidad y la fuerza con que se ejecutan golpes tan precisos. Y, menos aún, sobre la inteligencia de Federer para crear ángulos. "La verdad es que el tenis por TV -dice Wallace- es al tenis real como lo es una película porno a sentir realmente el amor humano".   


Wallace contrapone el tenis de fuerza, biomecanizado, de maratonistas de play-station, al juego "elegante" de Federer. A su "inteligencia kinestésica", esa "capacidad del organismo para determinar sus propios movimientos corporales", a los que compara con otros grandes como Muhammad Alí, Michael Jordan y Diego Maradona. Movimientos raramente atléticos, pero que les permiten contar siempre con un tiempo más pleno para golpear o lanzar balones que parecen más grandes y hacerlo siempre de modo balanceado. "Criaturas de cuerpos de carne y hueso, pero de alguna forma etéreos", resume Wallace. Su artículo casi no habla de Federer-persona (Para ello se recomienda otro formidable texto de Wallace del que podremos hablar en otra columna: "Cómo Tracy Austin me rompió el corazón", sobre la tenista precoz número uno del mundo en 1980, con 17 años, y rápidamente arruinada). El artículo sobre Federer habla de tenis. Es un tratado sobre topspin, comparación entre las viejas raquetas de madera y las nuevas de alta tecnología y de la evolución del juego. Y destaca que no basta con decir que Federer es un jugador de "primera clase". Sino que gana ante todo por "su inteligencia, su poder de anticipación, su sentido de la cancha, su habilidad para interpretar y manipular a sus rivales, para mezclar spins y velocidades, para desorientar y disfrazar, para usar previsión táctica y visión periférica y amplitud kinestésica en lugar de limitarse a un ritmo de rutina" y, finalmente, por "revelar los límites y las posibilidades del tenis masculino tal como se juega hoy día". No es que Federer deseche el trabajo físico. Hace pesas. Y una vez dijo que "entre el talento y trabajar duro" eligió "trabajar duro". Aún así, dice Wallace, Federer demuestra que la velocidad y la potencia son apenas el "esqueleto" del tenis actual, no la carne. Y que sigue "silbando a Mozarth en pleno concierto de Metallica".   


Federer, que ahora sí se decidió a jugar Copa Davis, bien podría visitarnos por la "Ensaladera" en 2009. Nuestro próximo visitante será el "Rafa" Nadal. A él, justamente, cita Wallace como antítesis de Federer. Con su tenis de fondo de cancha, musculoso, marcial, y de festejos extrovertidos. Wallace escribió su extenso artículo luego de asistir a la final de Wimbledon que Federer ganó a Nadal en 2006. Tal vez, tras la victoria de Nadal ante Federer en Wimbledon 2008, Wallace habría podido escribir de modo más amplio sobre el español. Sobre esa tremenda fuerza de voluntad que, a despecho de su técnica inferior, le permite correr pelotas imposibles, ganarle a Federer en su superficie favorita y quitarle el número uno al que quizás sea el número uno de todos los tiempos. Con su sangre y temperamento latinos. Pero, igualmente, aceptando siempre el tenis más rico del suizo, sin quejas ante una derrota y sin siquiera haber roto una raqueta en toda su carrera. De ello se enorgullece su tío y entrenador, Toni Nadal. Entrevistado este lunes por Radio América, Toni Nadal confió en que los argentinos, jugadores y público, "sean gente educada" en la final de noviembre. Estudioso de la historia y del arte, Toni Nadal contó una vez que "a Rafa no le quedó más remedio que adaptarse" a su "forma de ver la vida". Que fue "duro" con él y lo educó "austero", porque "creerse alguien por jugar al tenis sería tan estúpido como creerse alguien por jugar bien al escondite". Y agregó: "Ya desde los tiempos de los filósofos griegos se cuestionaba de dónde venía la felicidad,y si se llegaba a ella por el trabajo o el placer. Los estoicos o los hedonistas. Yo -concluyó Nadal tío- creo que a la felicidad se llega antes por el trabajo y la disciplina".       


Autor:
Ezequiel Fernández Moores

Estaba escrito: Del Potro y la Davis se iban a encontrar

Publicado: 22.09.2008 | 10:14 en

 
El domingo 23 de septiembre de 2001, Juan Martín Del Potro cumplió 13 años y los festejó con toda su familia en Tandil. Ese mismo fin de semana,  Argentina ascendió al Grupo Mundial de la Copa Davis después de diez temporadas en la categoría regional. En Córdoba, el equipo integrado por Franco Squillari, Gastón Gaudio, Luis Lobo y Guillermo Cañas completó su rotundo 5 a 0 ante Belarús.


 En 2002, la Argentina llegó hasta las semifinales de Davis. Tras derrotar a Australia y a Croacia de locales, perdió ante Rusia en Moscú. A Gattone se le escapó un partido increíble ante Kafelnikov: lo tenía 5-2 40-15 arriba en el quinto.  Nalbandian se bautizó con el extraordinario triunfo en dobles junto con Lucas Arnold (18-16 en el quinto) pero el domingo Marat Safin le arruinó su debut en singles. Durante ese año, también formaron parte del equipo Juan Chela y Willy Cañas.


De aquella temporada era, hasta ayer,  la última victoria argentina como local conseguida con el quinto punto: Gaudio al croata Karlovic en sets corridos por los cuartos de final con el Buenos Aires Lawn Tennis Club como escenario. En 2002, el chico Del Potro logró un título importante, nada menos que el Orange Bowl para menores de 14 años. Mientras alimentaba su sueño con grandes partidos, el boca a boca se expandía por todo el ambiente. "Mirá que en Tandil, hay un pibe que es bueno en serio. No sabés cómo saca y cómo le pega a la bola de los dos lados".


 En 2003, apareció Ríver como sorprendente sede para las series como local. Gaudio, Nalbandian, Chela y Arnold contribuyeron con el 5 a 0 ante Alemania. Mariano Zabaleta se sumó en el 5 a 0 ante Rusia por cuartos de final. Sin los lesionados Coria y Nalbandian, el equipo viajó a Málaga para disputar las semifinales ante España con Gaudio, Zabaleta, Arnold y Calleri. Agustín, que regresaba a la Davis después de tres años, ganó sus puntos en el dobles y en la memorable paliza ante Ferrero, número uno del mundo en ese momento. Sin embargo, el duelo aún se recuerda por la lesión y los nervios  de Zabala cuando lo estaba pasando por arriba a Moyá y por la debacle de Gaudio en sus singles contra Ferrero y Moyá, primer y último puntos del triunfo español por 3 a 2. Mientras tanto, el chico que generaba comentarios y pronósticos ya se animaba a jugar sus primeros partidos como profesional en los torneos llamados Futures.


En aquel 2003, la ATP no le registró ranking y le computó tres derrotas en tres partidos ante los argentinos Diego Cristín, Juan Ignacio Destéfano y otro chico prometedor llamado Juan Mónaco, también de Tandil. En 2004, por fin debutó Guillermo Coria en la Davis ante Marruecos de visitante, un cómodo 5 a 0. En cuartos, Belarus puso una superficie imposible. No hubo chances. Calleri y Cañas, los que siempre estuvieron y nunca se borraron, jugaron los singles. Lucas Arnold integró el dobles junto a Calleri. La única nota positiva del 0-5 la provocó el estreno de Juan Mónaco en el decorativo quinto punto. Por su parte, Del Potro siguió creciendo. En mayo de 2004, atrapó su primer punto de ATP en un torneo F-3 con una victoria contra Matías Niemiz por 6-4 y 6-2. Quizás muchos de ustedes no sepan cuánto vale para un tenista ese primer punto de ATP, un hito en cada carrera. Disputó 9 torneos, ganó 6 partidos y terminó el año en el puesto 1077 de la clasificación mundial. Mientras tanto, otro joven llamado Rafael Nadal ganaba una Copa Davis con España con un clave triunfo ante Andy Roddick en la final.


 En 2005, Alberto Mancini reemplazó a Gustavo Luza como capitán a pedido de los jugadores que lo habían expresado en una carta pública. La Argentina arrancó la Davis con otro 5 a 0 casero ante República Checa. Por primera vez en el país, Coria y Nalbandian jugaron los singles del viernes. Cañas se sumó a Davis en el dobles. En cuartos, sobre el césped de Sydney, David se transformó en el definitivo líder del equipo. Ganó sus tres puntos y le dio un sublime repaso a K-Mon Hewitt en el partido decisivo. Tras su final de Roland Garros perdida ante Nadal, Mariano Puerta integró el grupo y formó parte del dobles. Gastón Etlis fue el cuarto hombre. El equipo, con Gaudio por Etlis como número cuatro, se repitió en las semis de Bratislava contra Eslovaquia, el último país en ganar una serie en la Argentina hace exactamente 10 años. Coria llegó tarde de un torneo en Pekín, no pudo prepararse bien para la incómoda superficie y entregó sus duelos ante Beck y Hrbaty. No alcanzó la victoria de David ante Hrbaty porque en el dobles ganaron los eslovacos.


En 2005, Croacia se convirtió en la 12° nación en ganar la Copa Davis. Es el último campeón debutante en el rito de levantar la ensaladera. Del Potro despegó aquel año. Lo empezó más allá del puesto 1000 y lo terminó 159º como el jugador de mayor crecimiento en el ranking. Ganó su primer Future en Buenos Aires y su primer challenger en Montevideo ante el serbio Pashanski en la final 7-6 en el tercero. Sin embargo, aún hoy recuerda al desagradable austríaco Daniel Koellerer que lo sacó de quicio en el Vilas Club durante la primera rueda de la Copa Petrobras. "Crazy Dany" le gritó los puntos en la cara, le tiró al cuerpo, le hizo gestos y le ganó el partido 7-5 en el tercero. "Mejor que le gane ahora porque en un año no lo ve más", dijo premonitoriamente Mariano Zabaleta.


En 2006, la Argentina llegó a la final de la Davis. En Moscú, Nalbandian fue otra vez el héroe con sus triunfos en los singles ante Safin y Davydenko. Pero Kolya superó a Chela el viernes, Tursunov hizo todo bien en el doble del sábado y el gran Marato quebró a José Acasuso en el quinto y decisivo punto. En el camino habían quedado Suecia, Australia y Croacia. Vale resaltar la irrupción de Chucho en el equipo con grandes triunfos sobre polvo de ladrillo ante Johansson y Hewitt. Mientras tanto, en enero de 2006, Del Potro debutaba en el ATP Tour con una victoria ante el español Portas en Chile. Una semana más tarde, en su presentación en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, perdía ante Ferrero por la primera rueda de la Copa Telmex. Sería su último partido aquí hasta este glorioso fin de semana. Se estrenó en Rolanga con otra derrota ante Ferrero. Y cerró el año con cuartos de final en Basilea y un lugar entre los cien mejores: 91º, el más joven de la lista. Estaba muy cerca del gran escenario. Tan cerca que en febrero de 2007, Delpo y Davis se cruzaron por primera vez. Mancini lo convocó para la serie con Austria en Viena, junto con Acasuso, Cañas y Prieto. Chucho y Willy ganaron el viernes. Tras la derrota del dobles el sábado, Luli le dio la responsabilidad de jugar el cuarto punto ante el zurdo Melzer, número uno de los austríacos. Y Juan Martín estuvo a la altura de las circunstancias con su estupenda victoria por 6-2 en el quinto. En Suecia, por la serie de cuartos, luchó pero no pudo ante "Psycho" Soderling y superó a Lindtsedt en un partido protocolar. Terminó 2007 como el 51º del mundo. Este año había comenzado bien para la Argentina pero muy mal para él.


Mientras el equipo con Nalbandian, Cañas, Calleri, Acasuso y Mónaco despachaba a Gran Bretaña y Suecia entre febrero y abril; Del Potro sufría su maldito trimestre. Derrota en la primera ronda de Adelaida, abandono ante David Ferrer en la segunda de Australia, dos meses sin jugar por una lesión en la espalda y un regreso sin gloria en el Masters Series de Miami. Volvió a parar entre marzo y abril. Allí se concretó el cambio de cuerpo técnico. Franco Davin como entrenador y Martiniano Orazi en la preparación física le dieron el salto de calidad. Del resto se convenció él mismo. Con sus cuatro títulos consecutivos y los 23 triunfos que Andy Murray cortó en el US Open, se puso solito en el equipo para la semifinal ante Rusia.


El viernes, debutó en el Parque Roca con una furiosa paliza sobre Davydenko. Todo lo que hizo ayer está reflejado en las páginas anteriores de este suplemento. El domingo 21 de septiembre de 2008, a dos días de cumplir los 20 años, Juan Martín Del Potro se puso de novio con la Copa Davis. Ojalá haya casamiento en noviembre.


Autor:
Juan Pablo Varsky

El Pelotero (toma VII)

Publicado: 22.09.2008 | 10:39 en General, Boca, River, San Lorenzo

PELOTA AL ANGULO: Juan José Arraya (Gimnasia de Jujuy). Tremendo derechazo desde treinta y cinco metros, para hacer gritar a toda la provincia norteña. El pibe se animó y gracias a su audacia tuvo  premio. La pelota viajó a una violencia inusitada para transformarse en uno de los goles más lindos de la fecha.


PELOTA PINCHADA: Banfield. Los de Burruchaga habían arrancado bien con buenos resultados ante Estudiantes y Ríver, pero después llegó la malaria. El punto más bajo se dio en ésta fecha frente a Arsenal. Ganaban dos a cero pero la reacción del Viaducto de Sarandí y el cabezazo de Matellán en la última jugada los dejó otra vez con las manos vacías.


PELOTA AFUERA: Sebastián Battaglia (Boca). En una fecha de pocas expulsiones el mediocampista de Boca se fue de la cancha muy temprano. Cortó un contraataque con falta sobre Rusculleda (Tigre) y el árbitro Furchi le mostró la roja directa. La jugada disparó algunas polémicas, pero exagerada o no, la decisión dejó a Boca con diez y condicionado para el resto del partido.


PELOTA AL V