Cumbre del G-20

Más aportes al FMI, entre exigencias de los Brics

Insisten en una reforma por sus contribuciones

20.06.2012 | Publicado en edición impresa

LOS CABOS, México.- Con la misión de frenar la expansión de la crisis financiera alrededor del mundo, 37 países anunciaron nuevas contribuciones al Fondo Monetario Internacional (FMI), que alcanzan un total de 456.000 millones de dólares. Las economías emergentes aportan un tercio de ese total, aunque con la exigencia de una reforma del organismo, como habían acordado hace dos años.

Dos meses atrás, la directora del FMI, Christine Lagarde, anunció que haría campaña para una ampliación de capital de 430.000 millones de dólares con el objetivo de fortalecer el "paraguas global" ante futuras crisis y especialmente ante el agravamiento de la debacle europea. Todavía faltaba un cuarto de ese número, pero la cumbre del G-20 en Los Cabos le dio el empujón final, hasta llevar el "cortafuegos" a los 456.000 millones de dólares.

"Países grandes y pequeños se unieron a nuestro llamado a actuar, y otros podrían sumarse. Saludo su compromiso con el multilateralismo", expresó Lagarde anteanoche a través de un comunicado.

El presidente de México y anfitrión de la cumbre, Felipe Calderón, había señalado que lograr la recapitalización del FMI iba a ser una de las pruebas cruciales del éxito del encuentro.

Los países de la eurozona en conjunto aportarán cerca de 200.000 millones de dólares, de los cuales España -que acordó un rescate con la Unión Europea para sanear su sistema bancario- contribuirá 18.800 millones de euros. Estados Unidos, el principal contribuyente del FMI, no participará de los nuevos aportes, al igual que la Argentina. En tanto, Japón desembolsará la cifra mayor: 60.000 millones de dólares.

Pedido

Los países emergentes se destacaron en la última colecta del FMI, al aportar casi un tercio del total. Pero sus millonarias contribuciones no son desinteresadas. A cambio, los países con economías en desarrollo insistirán en su exigencia de una reforma en el organismo, para que cambie la distribución del poder de voto en el organismo.

La principal voz en esta cruzada es la del bloque de los Brics, el grupo conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Los primeros tres aportarán 10.000 millones de dólares; Pekín, 43.000 millones, y la nación africana, 2000 millones.

Además de la reforma, exigen que el Fondo utilice primero el dinero del que ya dispone antes de poner en circulación cualquier aporte de los integrantes de este grupo.

"Creemos que hay un atraso por parte del Fondo Monetario y algunos países europeos en la concreción del acuerdo [de 2010]", dijo el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega.

En noviembre de 2010 el FMI aprobó una reforma para aumentar el poder de voto de varios países que hicieron aportes adicionales sobre su capital en el Fondo. Sin embargo, nunca fue puesto en práctica porque requiere la aprobación de los Parlamentos de varios países, un proceso lento y que se topa con barreras políticas.

Los accionistas del Fondo se distribuyen el poder de voto en función de la parte del capital del organismo financiero que poseen.

Las naciones emergentes sostienen que el FMI debería reflejar mejor la nueva realidad económica mundial, en la que las economías en desarrollo se constituyeron en las más dinámicas, especialmente en el contexto de crisis actual.

Otros emergentes que contribuirán serán Corea del Sur (15.000 millones de dólares), México (10.000 millones de dólares), Turquía (5000 millones) y Colombia (1500 millones).

Agencias AFP y EFE

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