Accidente fatal con jóvenes que participaban de una experiencia de trabajo

Viaje trágico para cuatro argentinos

Regresaban de jugar al fútbol cuando chocaron de frente contra un camión en Nueva Zelanda

13.07.2012 | Publicado en edición impresa
Así quedó el auto en el que viajaban los jóvenes argentinos
AgustIn D'Onofrio25 años,GermAn CAceres35 años

Había sido planeado como un viaje de aventura por Nueva Zelanda que combinaba trabajo y placer, pero anteanoche culminó de forma trágica. En lo que varios lugareños señalaron como el más cruento suceso vial de los últimos tiempos en esa zona, cuatro jóvenes argentinos fallecieron en el acto en un accidente de tránsito en la Isla Norte de Nueva Zelanda, cuando la furgoneta en la que viajaban chocó de frente contra un camión maderero con acoplado.

La policía local dijo que la colisión se produjo cuando el vehículo de los argentinos intentó sobrepasar a otro en una pendiente, una maniobra juzgada como muy riesgosa por testigos que los socorrieron y cuyos testimonios fueron recogidos por la prensa local.

Según informó el consulado argentino en Wellington, el accidente ocurrió cerca de las 22.30 de anteayer (hora local), en la autopista estatal N° 4, al sur de Erua, entre las localidades de Ohakune y Parque Nacional de Tongariro, una zona montañosa a unos 145 kilómetros de Wellington. Un quinto pasajero de nacionalidad chilena, identificado como Benjamín Blake, se encuentra internado en gravísimo estado. Las víctimas eran oriundas de Buenos Aires y de Córdoba y fueron identificadas por la policía local como Agustín D'Onofrio, de 25 años; Germán Cáceres, de 35 años; Nicolás Lallana Ursic, de 27 años, y Luciano Pucheta, de 19 años. Sus restos arribarán al país mañana, según informaron fuentes diplomáticas.

En Córdoba la noticia tuvo una fuerte repercusión. "Ansiamos repatriar los restos lo antes posible. Para mí, como madre que no lo voy a tener más vivo, lo quiero tener de vuelta acá, como el resto de las madres [de las otras víctimas] que van a estar en la misma situación que yo", manifestó con voz entrecortada por el llanto Claudia Ursic, la madre de Nicolás.

También se compadeció con la novia de su hijo, Gala Córdoba. "Está tan sola y desesperada porque no sabe qué. Porque ella lo despidió para ir a jugar un partido de fútbol y no volvió más..."

Según la tía del joven, Silvia Lallana, Nicolás se encontraba desde hacía un año de viaje por Europa, le faltaba una materia para recibirse de contador y el mes próximo pensaba regresar al país junto con su novia, quien no iba en el vehículo siniestrado. Lallana indicó que su hermano Carlos, padre de Nicolás, se enteró de la tragedia el miércoles a la noche cuando llegaba a Ezeiza de un viaje de luna de miel en Venezuela. Agregó que la noticia fue un golpe terrible para la familia.

Los jóvenes regresaban a su alojamiento en Tongariro tras jugar un partido de fútbol y trabajaban de forma temporaria en el centro de esquí de Whakapapa, que ayer los homenajeó en página web. "Gracias por sumarse a nuestras vidas. Sus amigos, colegas y familia ampliada en Ruapehu ya los extraña con tristeza", se leía.

Según consignó el New Zeland Herald, los cuatro argentinos trabajaban en la cafetería y en el local de alquiler de equipos del centro de esquí e integraban un numeroso grupo de sudamericanos que se desempeñan en los centros de esquí de Whakapapa y Turoa.

"Eran todos chicos alegres, unidos y extrovertidos, que mostraban un gran amor por la vida", según los describió el manager de Whakapapa, Dave Mazey. "En poco tiempo aquí se forjan vínculos muy estrechos, ya que ellos compartían el trabajo, el tiempo de diversión y la pasión por el esquí o el snowboarding", agregó.

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