Tránsito / Buenos Aires tiene más de treinta

Rotondas, alivio para el tránsito caótico

Por Pablo Tomino  | LA NACION

Con la construcción de cuatro y la puesta en valor de 17 se apunta al ordenamiento de las esquinas críticas de la ciudad

21.07.2012 | Publicado en edición impresa
En las esquinas de Gascón y El Salvador pronto cambiará el paisaje: es el destino de una futura rotonda

Las rotondas vuelven a la Capital y se instalarán en Palermo y en Recoleta. Antes de fin de año, el gobierno porteño planea construir tres nuevas rotondas, mientras que otras 17 que ya existen en toda la ciudad serán remozadas y señalizadas.

Esta medida de tránsito tiene un único objetivo: afinar el ordenamiento vial en algunas esquinas críticas de la ciudad, donde en algunos casos conviven tres arterias y, por ejemplo, donde hay graves accidentes o bien cruzar la calle suele convertirse en una odisea para los peatones.

De hecho, ya se puso en funciones una rotonda de tres metros de diámetro -demarcada con pintura en el suelo- en Tagle y Pagano, en Barrio Parque.

Hay en la Capital más de 32 rotondas, 17 de ellas sin semáforos. Y en los próximos 45 días se instalarán rotondas de cemento en los cruces de Gascón y El Salvador, y en Gascón, Lavalleja y Costa Rica (ambas en Palermo); y también en Libertad, Juncal y la avenida Quintana (Recoleta), según adelantó Guillermo Dietrich, subsecretario de Tránsito y Transporte porteño.

Esta disposición que a algunos vecinos toma por sorpresa -y a otros, no tanto- es un motivo de debate: la mayoría de los que transitan por los enclaves mencionados coinciden en que hoy la situación es caótica. Aunque otros dudan de que una rotonda sea la solución más atinada a los cotidianos accidentes viales.

"Hacer una buena rotonda señalizada es lo adecuado, porque las rotondas definen la prioridad de paso y ordenan el tránsito. Acá hacen falta", dijo Valentín Soria, vecino de Recoleta. Soria hace referencia a la esquina de Libertad, Juncal y la avenida Quintana, donde hay una farola cercada que ya cumple la función de una "pequeña" rotonda. Aquí, según indicaron las autoridades porteñas, se construirá otra más grande, aunque no se podrá girar sobre ella. Pero sí ordenará los pasos y, además, se demarcarán las sendas peatonales para evitar que los transeúntes crucen por zonas peligrosas.

La problemática principal de este cruce es que en la esquina de Quintana y Libertad está la Escuela N°2 Domingo Faustino Sarmiento y la zona está poblada de chicos. Además, los vecinos piden mejoras a la seguridad peatonal. Ocurre que la intersección posee curvas amplias que alientan el exceso de velocidad en los conductores imprudentes.

"La traza irregular permite ampliar las esquinas logrando la disminución de la superficie de la intersección e incrementar el espacio peatonal. De esta manera, los cruces son más cortos y menos peligrosos y mejora la visibilidad del peatón. Sumado a esto, se logra un aumento de la oferta de espacio público", dijo Dietrich a LA NACION. Y agregó: "El exceso de espacio vehicular y la inconsistencia del perfil de la calzada permiten el rediseño del espacio vial para encauzar el tránsito brindando mayor seguridad. Además, se clarifican los carriles y se evita el estacionamiento indebido".

En la calle Gascón, en los cruces con El Salvador, y luego con Costa Rica y Lavalleja, se harían dos rotondas. La intención es ordenar el flujo vehicular que continuamente transita por esta arteria y donde suele haber también numerosos accidentes.

"Acá es necesario que hagan algo, pero no sé si una rotonda es lo más viable. Tal vez sí. Por lo pronto, tendrían que venir agentes de tránsito. Porque si uno viene caminando por Lavalleja, en las horas pico, y pretende cruzar Gascón, puede tardar una hora", dijo Ezequiel Fuentes, vecino del barrio. Dietrich aseguró: "Estimamos que las rotondas estarán terminadas en 45 días".

Además, en la avenida Martín García y la avenida Patricios -en el límite de San Telmo, Barracas y La Boca-, por donde transita un gran caudal de automóviles, planean concretar demarcaciones viales para encauzar el tránsito. Vecinos de la Boca y Barracas consultados por LA NACION se mostraron satisfechos con la medida. Vale recordar que por esta zona la reconstrucción de la avenida Patricios dejó una buena impresión en el barrio. Aunque todavía muchos reclaman que faltan controles viales a los camiones. "Es muy buena idea tomar medidas que mejoren este cruce, porque es muy peligroso y los camiones provocan mucho descontrol con sus maniobras arriesgadas", explicó el vecino Lautaro García, que vive sobre Iberá, a media cuadra de Patricios.

Lo mismo cree Agustín Freire, vecino de San Telmo, aunque consideró que "lo más importante es que haya controles viales y multas para educar a los conductores irresponsables, sobre todo a los choferes de camiones que viven haciendo maniobras complicadas".

Mientras la Subsecretaría de Tránsito y Transporte de la ciudad también pondrá en valor otras 17 rotondas la ciudad, se harán modificaciones en otras esquinas para mejorar el ordenamiento vial y evitar accidentes.

Eso ocurrirá en la esquina de Cabrera, Anchorena y Paraguay (Palermo), donde se rediseñará el espacio vial canalizando la circulación vehicular, con la finalidad de brindar mayor seguridad y visibilidad al peatón; en la esquina de Cabrera y Soler se ensancharán las veredas, con el objetivo de aumentar la oferta de espacio a transeúntes, como también habrá nueva señalización en la esquina de Libertad, Alvear y Cerrito.

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