Se desmorona el régimen sirio

Una ola de deserciones aísla a Al-Assad

Unos 2000 militares dejaron las fuerzas del gobierno desde el atentado del miércoles; se intensifican los combates y miles huyen del país

23.07.2012 | Publicado en edición impresa

DAMASCO.- Mientras los combates entre el ejército sirio y los rebeldes se intensifican en las principales ciudades del país, una ola masiva de deserciones está dejando cada vez más aislado a Bashar al-Assad, cuyo régimen habría perdido unos 2000 soldados desde el miércoles, cuando un atentado en Damasco descabezó a su cúpula militar.

Las deserciones son una nueva señal del desmoronamiento del régimen, golpeado ya por la masiva fuga de civiles que buscan refugio en países limítrofes, los combates en la capital del país y la toma por parte de los rebeldes de fronteras y centros militares estratégicos.

Según informó ayer el vocero del Ejército Libre Sirio (ELS), Sami Kurdi, las deserciones en las filas del ejército regular son constantes y aumentaron de forma masiva desde la semana pasada. "Después del golpe que le cortó la cabeza, el régimen ya no puede hacer nada salvo seguir perpetrando matanzas", dijo Kurdi.

Los insurgentes protagonizaron el miércoles su mayor golpe contra el gobierno de Al-Assad desde el inicio de las revueltas, en marzo de 2011. Un atacante suicida mató al ministro de Defensa , Daoud Rajha; al viceministro y cuñado de Al-Assad, Asef Shawkat, y a otros dos altos cargos militares.

Las deserciones que más preocupan al régimen son las de los altos oficiales. Otro general sirio cruzó la frontera en las últimas horas para refugiarse en Turquía, según fuentes de la cancillería de ese país.

Turquía dio refugio a cientos de desertores que engrosaron después las fuerzas del ELS. Con la huida de ese general, cuya identidad no fue revelada, son ya 25 los militares de ese rango que abandonaron a Al-Assad desde que empezó el conflicto.

Mientras cada vez menos lugares del país quedan a salvo del horror, los civiles también están dejando el país masivamente. En los dos últimos días, unas 30.000 personas cruzaron la frontera hacia el Líbano, refugiándose en casas de familiares o amigos, según informó ayer la Cruz Roja en Beirut.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) estima que alrededor de un millón de personas (de los 21 millones de habitantes de Siria) dejaron su hogar ante la escalada de la violencia y que unos 250.000 sirios se refugiaron en los países limítrofes. Los ministros de Interior de la Unión Europea, que temen por las consecuencias que pueda tener en el bloque el desembarco de un aluvión de refugiados sirios, debatirán hoy sobre este asunto en un encuentro en Chipre.

Combates

En tanto, los combates se intensificaron ayer en las dos principales ciudades del país, Damasco y Aleppo, y en las zonas fronterizas, donde los rebeldes lograron expulsar a los soldados en los últimos días en varios puestos de control en las fronteras de Turquía e Irak. Según fuentes del régimen, el ejército logró recuperar ayer el paso fronterizo de Al-Yarbia, en el límite con Irak. Además, soldados sirios penetraron en territorio libanés en busca de rebeldes.

Qassem Saadeddinem, uno de los voceros del ELS en el interior de Siria, explicó que la resistencia está desplegando un mayor número de brigadas en Aleppo, "con el fin de controlarla en los próximos días".

Los enfrentamientos se registraron especialmente en los barrios centrales de la ciudad, así como en distritos del Sudoeste. Según Mohammed al-Aquidi, comandante rebelde en la provincia de Aleppo, la mayoría de los alrededores de la ciudad están bajo control del ELS. Desde Aleppo, el activista Toni al-Taieb explicó que los rebeldes atacaron la sede principal de la policía de la ciudad. Además, tomaron la escuela de infantería del ejército de Musalmiyeh, a 16 kilómetros de la segunda ciudad siria.

Mientras, la pugna por Damasco continúa y, según fuentes opositoras, los rebeldes están intentando tomar el control de sitios estratégicos, como las sedes de la comandancia general del ejército, los servicios secretos y la radio y televisión. También persisten los bombardeos de las fuerzas gubernamentales con helicópteros y artillería contra los barrios de Al-Qadam, Al-Mezzeh, Al-Asali y Kafr-Susa, entre otros, así como contra localidades de la periferia.

Los Comités de la Coordinación Local (CCL) informaron que unas 30 personas perdieron la vida en los enfrentamientos en la capital.

Por su parte, la agencia oficial Sana informó que "el ejército persigue en Aleppo y en Damasco a grupos terroristas, decenas de cuyos miembros murieron o se rindieron".

Según denunció el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que opera en la capital siria junto con la Media Luna Roja, la situación de los habitantes de Damasco es crítica y empeora día a día, dado que ya no quedan lugares donde protegerse.

Además de en Damasco y Aleppo, las operaciones de las fuerzas del régimen siguieron atacando otras provincias como Homs (centro), Idleb (Norte) y Deir el-Zur (Este), en una jornada que se saldó de nuevo con decenas de muertos, según la oposición.

Desde que comenzó el conflicto, murieron en el país unas 19.000 personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). De ellas, más de 13.000 son civiles; cerca de 5000, soldados, y casi 1000, desertores alistados en el ELS.

LOS FRENTES En fuga

Agencias AFP, EFE, DPA y Reuters

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