Dijo que lo haría en caso de una intervención militar extranjera; fuerte advertencia de EE.UU.
24.07.2012 | Publicado en edición impresaDAMASCO.- Mientras continuaban los combates entre el ejército y los rebeldes en Damasco y Aleppo, el régimen sirio reconoció ayer que posee armas químicas y amenazó con usarlas en caso de una intervención militar extranjera en el país, lo que generó una fuerte advertencia de Estados Unidos.
La agencia estatal siria Sana citó ayer al vocero de la cancillería, Jihad Makdisi, que reconoció que el gobierno del presidente Bashar al-Assad -que combate una intensa ofensiva rebelde en todo el país- podría plantearse el uso de armas químicas y biológicas si se produce una "agresión externa".
"Todos estos tipos de armas se encuentran almacenados y bajo la seguridad directa de las fuerzas armadas sirias. [El gobierno] nunca utilizará esas armas a menos que se vea expuesto a una agresión externa", dijo Makdisi, aunque aseguró que no las emplearía contra su propio pueblo. Fue la primera vez que Damasco admite que dispone de este tipo de armas, una certeza que ya tenían los servicios de inteligencia de las principales potencias occidentales e Israel.
La sospecha es que Siria posee armas que atacan el sistema nervioso, así como gas mostaza y misiles Scud capaces de portar estas sustancias químicas letales y una variedad de armas convencionales avanzadas, como cohetes antitanque y misiles antiaéreos portátiles.
Ante esta nueva amenaza del régimen de Al-Assad, el presidente norteamericano, Barack Obama, advirtió ayer a Damasco que cometería un "trágico error" y deberá rendir cuentas si utiliza sus arsenales químicos.
"Dada la reserva de armas químicas del régimen, haremos lo que sea para que Al-Assad y su entorno sepan que el mundo los observa y que deberán rendir cuentas a la comunidad internacional y a Estados Unidos si cometen el trágico error de usarlas", dijo Obama durante un discurso ante ex combatientes en Reno, estado de Nevada.
"El régimen sirio ya es responsable de niveles inaceptables de deplorable violencia contra su población y ni se les debería ocurrir pensar usar armas químicas", resaltó, por su parte, el vocero del Departamento de Defensa, George Little.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la comunidad internacional seguirá con atención la situación en Siria para prevenir un potencial uso de su arsenal de armas químicas.
En tanto, ayer continuaron los combates en Damasco entre las fuerzas de Al-Assad y los rebeldes. El ejército sirio parecía haber retomado el control de la mayor parte de la capital, después de una semana de encarnizados combates, relegando a los rebeldes a una estrategia de asedio, dijeron las autoridades y varios militantes opositores.
En Aleppo, la capital económica siria, siguieron los enfrentamientos después de que el opositor Ejército Libre Sirio (ELS) tomara el control de un barrio de la ciudad. Además, Homs fue bombardeada ayer por helicópteros del ejército.
Mientras la violencia no cede, el gobierno sirio rechazó la propuesta de los países árabes para una salida negociada de Al-Assad del poder, que pondría fin a un conflicto que ya dejó más de 20.000 muertos en 16 meses de revuelta.
Hasta el momento, la comunidad internacional se mostró incapaz de adoptar una posición común frente a la crisis -sobre todo por el veto en el Consejo de Seguridad de Rusia y China, aliados de Damasco-, por lo que los países europeos decidieron ayer reforzar sus sanciones para controlar mejor el embargo de armas que pesa sobre Siria.
Agencias DPA, Reuters, EFE y AP