La crisis en Europa

España, a un paso de pedir el rescate

Por Adrián Sack  | Para LA NACION

El riesgo país alcanzó otro récord histórico

24.07.2012 | Publicado en edición impresa
El presidente Mariano Rajoy, junto al rey, ayer, en Madrid

MADRID.- Acosada como nunca antes por los mercados y abandonada a su suerte por la Unión Europea (UE), España se vio forzada ayer a intervenir en la Bolsa de Madrid para intentar frenar un derrumbe histórico que podría haber precipitado el colapso de su sistema financiero en cuestión de días.

Sin embargo, la medida desesperada del gobierno de Mariano Rajoy apenas sirvió para moderar la caída en el índice bursátil, que contagió además al resto de las bolsas europeas y a Wall Street.

La falta de confianza en España se tradujo en una nueva escalada del riesgo país -cerró con un récord de 632 puntos- y dejó al país a un paso de tener que pedir un rescate total de su economía. Además, la jornada negra provocó la inmediata adhesión de la región de Murcia a un rescate financiero. Así, esa comunidad autónoma se transformó en la segunda en tres días en adherir al fondo de salvataje de 22.000 millones de dólares creado por el gobierno español para aquellas regiones con serias dificultades en sus cuentas públicas.

La Comunidad Valenciana ya había aceptado acudir a este procedimiento de auxilio de la administración central el viernes pasado, y los analistas locales temen que otros gobiernos regionales -como los de Cataluña, las islas Baleares, Castilla y León, e incluso Madrid- también se vean forzados a aceptar estos préstamos oficiales en los próximos días o semanas.

El pesimismo por un posible "efecto dominó" del déficit autonómico, de consecuencias impredecibles, condicionó severamente la primera jornada de operaciones de la semana.

El interés que paga España por colocar sus bonos de deuda a 10 años, uno de los indicadores para determinar la necesidad de un rescate financiero soberano del país, trepó sobre el inicio de la jornada de ayer al 7,25%, un nivel considerado insostenible por los especialistas económicos, incluso los cercanos a Rajoy.

Este incremento del interés, sin precedente en la serie histórica desde la creación del euro, empujó a un ya desorbitado riesgo país español desde los 610 puntos hasta los 642, para cerrar luego en 632 unidades.

Esta inédita marca obligó al ministro de Economía español, Luis de Guindos, a negar por enésima vez ante la prensa la necesidad de un rescate financiero total para España, que expertos de Alemania ya calculan en unos 364.000 millones de dólares. Pero sus declaraciones no bastaron para calmar la histeria de los mercados.

Tampoco fueron suficientes las palabras de Rajoy, que ayer insistió en que su gobierno hará "lo posible y lo imposible" para superar la crisis. El mandatario, que ayer despidió en Madrid al equipo olímpico español, utilizó un símil deportivo para referirse a las turbulencias financieras. "Cuando un deportista está lesionado puede caer en el desánimo, pero lo supera rápidamente. Vamos a trabajar, a esforzarnos, a dedicarnos y dar lo mejor de nosotros para superar esta situación", señaló.

El envión del riesgo soberano, que ascendía sin freno en las primeras horas de ayer, fue reforzado por el anuncio del Banco Central Europeo (BCE) de no comprar más títulos de deuda griegos, con lo que ratificó así su política de no adquirir bonos de países europeos periféricos.

Y, a su vez, el efecto negativo sobre España de esta decisión, que en la práctica ya lleva vigente 19 semanas, fue apuntalado por las declaraciones del presidente de la máxima entidad bancaria del continente, Mario Draghi, como tácita respuesta a los reclamos del Palacio de la Moncloa de una "urgente" ayuda del BCE a España.

"Nuestra institución no está para solucionar los problemas financieros de los Estados", dijo Draghi el sábado pasado en una entrevista con el diario francés Le Monde.

Freno a la especulación

Esa frase también influyó en la caída en picada de la Bolsa, que ayer llegó a desplomarse más de un 5% cerca del mediodía. Fue entonces cuando la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CMNV), organismo que depende del Ministerio de Economía, decidió prohibir las llamadas "posiciones cortas" en todos los títulos en cotización por un período de tres meses.

A través de esta restricción oficial, que nunca había sido aplicada a la totalidad de las empresas que cotizan en el índice bursátil madrileño, el organismo rector de la Bolsa busca inhabilitar las operaciones impulsadas por los hedge funds británicos y estadounidenses para especular con el derrumbe de los precios de determinados títulos.

La medida de emergencia moderó la caída de la Bolsa, que cerró con una pérdida del 1,1%, pero en el mercado aún se ignora si podrá frenar la sangría bursátil sin traer aparejados nuevos problemas de liquidez.

Los problemas en Madrid también tuvieron eco en otras bolsas, en especial la italiana y la griega. En Milán, el organismo supervisor bursátil italiano (Consob) también aplicó restricciones a los hedge funds , aunque sólo prohibieron las posiciones cortas para las acciones del sector financiero.

Gracias a esta intervención, Italia logró moderar los efectos de la alta volatilidad de los mercados, aunque igualmente su índice registró una caída del 2,89%.

También cerraron en rojo las bolsas de Atenas (7,1%), Londres (2,09%), Fráncfort (3,18%) y París (2,89%).

Por otra parte, el euro tampoco pudo detener su depreciación frente al dólar estadounidense y ayer llegó a cotizar a 1,2117 por unidad.

"NO SER LA ARGENTINA"

MADRID (EFE).- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, advirtió la necesidad de que España reduzca su gasto público "para no convertirse en la Argentina, con un corralito y una inflación del 20 o el 40 por ciento".

En declaraciones publicadas por el diario español ABC, Aguirre -del gobernante Partido Popular- destacó que "se tienen que acabar los subsidios y las subvenciones". La funcionaria conservadora, que intentó justificar las medidas de ajuste aplicadas por el gobierno de Mariano Rajoy para combatir la crisis, destacó que el país debe "tomar las medidas necesarias para equilibrar las cuentas" si no quiere convertirse "en la Argentina, con corralito y con inflación del 20 o el 40%".

Aguirre propuso disminuir los gastos ante la baja de los ingresos y dijo que es algo sencillo y aplicado por las amas de casa: "No hay que gastar más de lo que ingresa".

 A  A  A Tamaño de texto
SECCIONES 
Copyright 2013 SA LA NACION. Todos los derechos reservados.