El ex presidente, pesimista de cara al futuro
24.07.2012 | Publicado en edición impresaMADRID (DPA).- España ya se encuentra "en una situación de rescate" por el crédito que el Eurogrupo comprometió para los bancos españoles en problemas, según dijo el ex presidente del gobierno español Felipe González en una entrevista publicada ayer por el diario El País.
"Aquí estamos, en términos relativos, peor que cualquiera, porque estamos en una situación de rescate, nos guste o no decirlo, semejante en términos de intervención a las de Portugal o Irlanda, pero... a bajo costo. Por 30.000 millones tenemos todos los condicionamientos de una intervención plena", manifestó el líder socialista, en referencia al primer pago de los hasta 100.000 millones de euros comprometidos por el Eurogrupo, que llegará a España antes de que termine julio.
"Con 30.000 millones, por el momento, de línea de crédito, la intervención es total: de los bancos con dificultades, de los bancos buenos y de toda la política económica y fiscal", dijo el ex presidente (1982-1996).
En la entrevista se mostró además pesimista sobre el futuro de España. "Estamos a dos metros" del rescate de toda la economía, dijo.
"En España, el rescate definitivo, con cierre absoluto de los mercados, supondría 500.000 a 600.000 millones, mucho más que el rescate actual", consideró. González atribuyó la situación en la que se encuentra España no sólo al estallido de la burbuja inmobiliaria, sino también a una "responsabilidad compartida por una política monetaria que facilitó créditos por debajo de la inflación". "Eso no era responsabilidad sólo de las entidades financieras españolas, sino alemanas y francesas", explicó.
El ex jefe de gobierno dijo además que el presidente del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, está obligado a convocar a un gran acuerdo nacional para hallar una salida a la crisis de España.
"El gobierno debería ser consciente de dos cosas: una, que los ciudadanos tienen derecho a saber qué es lo que están haciendo, por qué lo están haciendo y con qué objetivo. Y punto dos, que una operación de esta naturaleza exige un consenso entre todos los actores", manifestó.
Además, dijo que la situación es resultado de diez años de errores, y responsabilizó principalmente al gobierno del conservador José María Aznar, pero también se mostró crítico con su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero. "Esto arranca con decisiones políticas a partir de 1998: Aznar, Rato, Rajoy, para entendernos, pero no se corrigen con los gobiernos que entran a partir de 2004, es decir, con Rodríguez Zapatero. No se corrige por gobiernos que vivían en un aparente mundo ideal."