Interna sindical

La CGT oficialista define a Caló como líder

Por Nicolas Balinotti  | LA NACION

Hoy se formaliza la nueva conducción

30.07.2012 | Publicado en edición impresa

Los opositores sindicales a Hugo Moyano avanzarán hoy con los formalismos para conformar su propia CGT. Será un paso clave y necesario. Definirán el temario para el congreso central confederal que oficializará el llamado a elecciones par el 3 de octubre, cuando se concrete el surgimiento de la nueva central.

El encuentro será esta tarde en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). No es pura coincidencia: el secretario general, Antonio Caló, es número fijo para liderar la CGT antimoyanista, un sector donde conviven "los Gordos" (representantes de los grandes gremios), ex aliados del camionero y sindicatos del Estado.

El antimoyanismo está obligado a tener asistencia perfecta. Es decir, debería reunir al menos a 18 de los 35 miembros del consejo directivo de la CGT, cuyo mandato extendió el Ministerio de Trabajo cuando impugnó los comicios que consagraron a Moyano.

Los mecánicos de Smata corrigieron fuera de tiempo una irregularidad administrativa de la que ya echó mano el moyanismo para poner en tela de juicio el quórum de sus rivales. El gremio de Smata comunicó tarde en la cartera laboral el reemplazo del fallecido José Rodríguez por Mario Manrique en el consejo.

"Esto no será un problema. La decisión política de impugnar el congreso de Moyano ya se tomó. No hay vuelta atrás y nosotros armaremos la CGT legítima", se entusiasmó ante LA NACION un dirigente opositor al camionero.

De no surgir inconvenientes, la CGT afín al Gobierno avanzará hoy con los formalismos para terminar de consagrar a Caló como su jefe, a pesar de que el metalúrgico quedó en el foco de la tormenta en los últimos días después de ausentarse de la reunión que tuvieron los antimoyanistas con la presidenta Cristina Kirchner.

El faltazo del metalúrgico generó malestar dentro del propio sindicalismo y algunos, como el influyente Gerardo Martínez, uno de los más cercanos al Gobierno, dijeron que la elección de Caló todavía estaba en discusión.

Sin embargo, las dificultades para hallar un candidato alternativo que conforme a todos los sectores sumadas a la ratificación que hizo Caló la semana pasada de su voluntad de presidir la CGT dejaron poco margen para sorpresas.

Pero además de la formalización de Caló al frente de la CGT oficialista hoy se debatirá sobre la posible afiliación de un puñado de gremios a la nueva central obrera.

Sin obstáculos, el sector sindical alineado a la Casa Rosada dará hoy un paso clave para el surgimiento de su central. Con esta fractura habrá tres CGT: la de Moyano, la antimoyanista de "los Gordos" e "independientes" y la Azul y Blanca, del gastronómico Luis Barrionuevo.

Antes de la retirada de Barrionuevo, en 2008, el antecedente más cercano sobre un quiebre fue en 1989. Aquella vez, se formó la CGT Azopardo, conducida por Saúl Ubaldini, y la CGT San Martín, a cargo de Güerino Andreoni. Hoy, en los tres sectores en disputa, saben que la atomización los debilita.

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