Por Silvina Premat | LA NACION
Un grupo de alumnos recibirá amonestaciones; fuerte respuesta del Centro de Estudiantes
02.08.2012 | Publicado en edición impresa
Las autoridades del Colegio Nacional de Buenos Aires se preparan para aplicar severas sanciones a algunos de los alumnos que tomaron ese histórico establecimiento hace tres semanas.
"Ya está confirmado que un estudiante fue expulsado", advirtió a la prensa un mail de la agrupación política Tendencia Piquetera Revolucionaria. "No es verdad", dijo el rector del colegio, Gustavo Zorzoli, a LA NACION. Y dio precisiones sobre las medidas tomadas tras la iniciativa de los alumnos de tomar el establecimiento en solidaridad con el reclamo del otro colegio universitario, el Carlos Pellegrini, cuyos estudiantes se oponen a la administración privada de un bar.
"Se pidieron sanciones para unos diez alumnos, pero hasta el lunes o martes no se decidirán", dijo. Si bien anticipó que las medidas serán "severas", descartó la posibilidad de que se opte por el castigo máximo: aplicar 24 amonestaciones, lo cual "dejaría automáticamente en condición de alumnos libres a los sancionados". Según el reglamento del CNBA, el límite de amonestaciones es 24. "Además, cada alumno tiene su historia de sanciones", dijo el rector. Y agregó: "Lo peor que nos puede pasar es tomar medidas en forma arrebatada sin pensar en las consecuencias".
Así, la polémica generada por las ambiguas afirmaciones del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, en torno a las tomas de los colegios por parte de sus estudiantes volvió a encenderse.
"Sancionar a quien cumple el mandato de una asamblea es criminalizar a alguien que se manifiesta", dijo por su parte Diego Belaunzarán Colombo, de 18 años y presidente del Centro de Estudiantes del Carlos Pellegrini, el otro colegio dependiente de la Universidad de Buenos Aires que fue tomado en reclamo de una nueva modalidad de administración del bar del establecimiento.
"A nosotros no nos sancionaron y seguramente no lo harán porque ya el año pasado logramos remover a la autoridad que quiso desconocer las decisiones del Centro de Estudiantes", dijo Belaunzarán Colombo.
Camila Simiani, de 17 años y titular del Centro de Estudiantes del Nacional de Buenos Aires, informó a LA NACION que la toma del colegio se levantó antes de las vacaciones y que el lunes, al retomar las clases, unos ocho alumnos recibieron un parte, según el procedimiento habitual de comunicación de pedidos de sanciones.
En ese texto, según leyó Simiani a LA NACION, dice: "En el marco de la toma del colegio del día 11 de julio el alumno impidió el ingreso y egreso al departamento de alumnos forzando al personal docente a no poder entrar o salir de su puesto de trabajo formando parte de una barricada". La estudiante agregó: "Se refieren al cordón humano que hicimos ese miércoles para impedir que entrara personal, porque de otra forma no se hubiese tratado de una toma, pero no es verdad que no dejáramos salir a la gente".
Ni el rector ni la presidenta del centro supieron precisar ayer el número de los alumnos sobre los que pesaría la medida disciplinaria, que, según sus afirmaciones, serían entre ocho y diez. Aunque podrían ser hasta 15 en virtud de los dichos de otros jóvenes que ayer rendían exámenes en el mítico edificio de la Manzana de las Luces.
"La situación viene muy complicada. Está todo muy tenso y agresivo en el sentido de que los espacios de comunicación son siempre de mala manera", dijo Camila, y dio por hecho que las sanciones se aplicarán.
"Ellos (por las autoridades del CNBA) tienen clara intención de sancionar a algunos. A mí, que soy la presidenta del centro, no me sancionaron. Quiero suponer que los eligieron a ellos porque son a los que pudieron identificar rápidamente porque son muy conocidos en el colegio por su actividad política", indicó.
La estudiante recordó también que el lunes último dos compañeras suyas que atendían un "quiosco paralelo" al autorizado por el CNBA "vivieron una situación muy violenta cuando el rector les pidió sus nombres, les sacó fotos y les ordenó que levantaran todo y se fueran".
IdentificaciónZorzoli admitió que pidió a las dos estudiantes que se identificaran y se retiraran porque "no tienen autorización para vender alimentos". El rector agregó: "Una de ellas no me quería dar su nombre y le expliqué que no podía negarse a identificarse frente al rector".
El directivo negó haberles tomado fotografías. "No fue necesario porque después entendió y me dijo su nombre. De todas formas debo decir que se pueden tomar fotos para identificar a un alumno si no es para usar en Internet. Tenemos 2300 alumnos y no podemos conocer a todos", afirmó.
Zorzoli también puso en duda las agresiones físicas de las que los estudiantes acusan al vicerrector, Agustín Zbar, durante la toma del colegio el mismo miércoles 11. "Si pasó algo así estamos dispuestos a iniciar la investigación sumaria. Por eso pedí que hagan una presentación por escrito, pero hasta ayer nadie había presentado nada", dijo.
Según informó Zorzoli, las posibles sanciones serán analizadas hoy en el Consejo de Convivencia del CNBA, y en los próximos días se conversará en reuniones personales con los alumnos.
La tensión renovada en ese colegio se contrapone con el clima del Carlos Pellegrini. "Ayer (por el martes) nos propusieron que el bar sea administrado por una cooperativa u organización sin fines de lucro y la estamos analizando", dijo Belaunzarán Colombo.
"Lo que está pasando en el Nacional me da vergüenza. No creo que la forma sea la de la sanción sino la de responder a los reclamos", dijo el alumno. Y agregó: "Estas actitudes espantan a la gente para que no participe en política".
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