Grabaciones

Canciones para pasar el invierno

Por Adriana Franco  | LA NACION

Cerca de las nubes es el nuevo e introspectivo disco del grupo Las Pelotas

05.08.2012 | Publicado en edición impresa
El álbum del ahora sexteto liderado por Daffunchio fue grabado en Traslasierra

Las cuerdas del comienzo son el perfecto inicio para este álbum melancólico, crepuscular, sombrío, otoñal, introspectivo. Algo que podríamos llamar "dark serrano" sobrevuela las doce canciones de Cerca de las nubes, el nuevo trabajo de Las Pelotas.

El grupo, reunido este verano en Traslasierra, trabajó colectivamente en la composición; muchas de las canciones están firmadas por los seis integrantes actuales (Germán Daffunchio, Sebastián Schachtel, Gabriela Martínez, Tomás Sussmann, Gustavo Jove y Alejandro Gómez Ferrero) y el resto por los tres (o cuatro en un caso) primeros. Esa quizá fue la clave para lograr un álbum tan parejo en su clima que escucharlo induce a un estado particular; como si, sin quererlo, hubieran apuntado a la reivindicación del valor del álbum como todo, como obra, así como en otros tiempos los discos inducían viajes interiores o despertaban fantasmas y terrores.

Esta vez, la banda parece haber hecho un viaje al corazón mismo de la canción, como una investigación en acto (en acto de grabar) del arte mismo del transmitir, para romper así con los estereotipos. Quizá por ello, en Cerca de las nubes no domina el consabido formato de estrofa y estribillo salvador y cómplice. Aquí son los climas los que mandan, y los temas pasan de uno a otro, sin que haya sobresaltos sino mutaciones sutiles que crean un transcurrir, un dejarse llevar por la música sostenida sobre todo en los teclados esponjosos y climáticos de Schachtel y la voz de Daffunchio como nexo central, con los aportes de Martínez, produciendo nuevos equilibrios. El devenir del álbum es tal que no queda más que desear alguna presentación en vivo así, tal cual, en ese orden que arma espacios de silencio en sus comienzos, se deja dominar por el ritmo cruzado de "Eso que pasó"; se acelera en los tramos medios (con teclados casi disqueros y minimalistas) para volver sobre el final a la sobriedad y el equilibrio.

Cerca de las nubes también es un viaje a las profundidades del ser. Un disco con menos guitarras y más introspectivo, que piensa y se pregunta sobre el tiempo (el poder frenarlo "en el preciso instante que sos feliz") en el tema que abre el álbum y su caprichosa percepción; sobre el lugar que se ocupa como un manifiesto de la descentralización, sobre el amor y su capacidad revolucionaria, en un pícaro juego de palabras ("vamos a darnos vuelta, de tanto amor"); sobre la angustia, las pérdidas y los vacíos. Por eso, la tentación irresistible de citar algunos de los versos de Cerca de las nubes, (sabiendo de antemano que, despojadas de su música, las palabras no dicen lo mismo) como "Flotando por el aire, las copas no se ven, las horas que no pasan más, los días que están por llegar". Que sea así.

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