Por Nicolas Balinotti | LA NACION
Desde la cárcel, Pedraza ordenó a los delegados ferroviarios apoyar a la CGT opositora a Moyano
07.08.2012 | Publicado en edición impresaNi siquiera en prisión José Angel Pedraza perdió el control de la Unión Ferroviaria (UF). La muestra más elocuente fue cuando envió desde el penal de Ezeiza una carta de puño y letra en apoyo al surgimiento de una CGT opositora al liderazgo de Hugo Moyano.
Su respaldo a los rivales del camionero fue la voz que terminó de alinear a la UF en la interna sindical. Hasta unas horas antes del día en que Moyano se autoproclamó líder de un sector de la CGT, su gremio estuvo dividido entre moyanistas y sus disidentes. Finalmente, se hizo lo que Pedraza ordenó desde la cárcel, y ahora la UF juega en la central que impulsa al metalúrgico Antonio Caló.
Su caída en prisión, en febrero de 2011, por la muerte del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, no agrietó del todo su poder en el sindicato. Aunque avivó, sí, un avance de la opositora lista Bordó, que domina apenas uno de los 32 cuerpos de delegados. Se trata de la línea Sarmiento, en la que reina Rubén "Pollo" Sobrero, un crítico de siempre de Pedraza, que logró tener en un puño a la UF desde hace casi dos décadas.
A Pedraza todavía lo estigmatiza el día de su detención. Aquella madrugada del 22 de febrero le generó tanto pudor la irrupción de la policía como que quedara en evidencia que vivía en el piso 18 de una torre de Puerto Madero, donde las expensas superan largamente los 3000 pesos mensuales.
Su mudanza de Ramos Mejía al lujoso Puerto Madero había sido apenas unas semanas antes de su detención. Su casa del Oeste fue vendida al futbolista Juan Manuel "Burrito" Martínez.
En prisión, Pedraza suele recibir dos veces por semana las visitas de sus hijos y de su segunda esposa, Graciela Coria. Por parte del gremio, el hombre que más lo frecuente es Mario "el Oso" Rodríguez, actual secretario de Relaciones Institucionales de la UF. Fue Rodríguez el representante de los ferroviarios en la reciente visita de los gremialistas antimoyanistas a la Casa Rosada para entrevistarse con la presidenta Cristina Kirchner.
Según sus familiares y allegados, la ansiedad gobernó a Pedraza la última semana previa al juicio oral que comenzó ayer. Se siente un "preso político", como cuando cayó en prisión en 1966, comparó entre sus íntimos.
Cuando declaró ante la Justicia por el episodio del 20 de octubre de 2010, que terminó con la muerte de Mariano Ferreyra, Pedraza intentó desligar su presunta responsabilidad en el ataque sobre los manifestantes que interrumpieron el paso en las vías de la línea Roca.
"Es un hecho repudiable haber matado a un pibe, a un estudiante, un acto criminal. No forma parte de nuestra idiosincrasia, no le puedo decir que los ferroviarios sean carmelitas descalzas, sí pueden ser de agarrarse a trompadas, palazos, pero en 40 años nunca vi a un ferroviario armado", dijo Pedraza, en un fragmento del interrogatorio judicial.
Desde la UF confían en que su líder será absuelto. "José va a salir bien y está tranquilo", dijo a LA NACION "el Oso" Rodríguez, un incondicional de siempre. Además del jefe gremial, hay otros ocho ferroviarios entre los acusados.
Un grupo de manifestantes de la UF tenía previsto asistir ayer a Comodoro Py para respaldar a su líder. Rodríguez neutralizó la marcha para evitar inconvenientes con los militantes de la izquierda que fueron a pedir justicia por Ferreyra.
Durante su vigencia en la escena política y gremial, Pedraza barnizó su virtud camaleónica: fue marxista en los años de su juventud y menemista en los años 90, además de declarar, tiempo después, su ferviente devoción por el kirchnerismo. Anhela ahora a que su cercanía al poder lo ayude en la resolución de un juicio que está cargado de simbolismo político.
Cristina: "La bala rozó el corazón de Néstor"En la jornada de inicio del juicio oral a los acusados del asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, Cristina Kirchner recordó que el episodio afectó a su esposo, que murió siete días después por un paro cardiorrespiratorio.
"Lo había afectado muchísimo, para él fue conmocionante", dijo la Presidenta. "Mi hijo [Máximo Kirchner] siempre dice que la bala que mató a Mariano Ferreyra rozó el corazón de su padre", sostuvo, al encabezar ayer un acto en el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa Rosada.
La Presidenta señaló, además, que fue el gobierno nacional el que acercó a la Justicia el testigo clave que permitió que la causa alcanzara la instancia de juicio oral y público, que comenzó ayer en los tribunales de Comodoro Py.
Cristina Kirchner recordó que el día que mataron a Ferreyra -el 20 de octubre de 2010- Néstor Kirchner la llamó y le dijo: "Me parece que tenemos a los tipos que hicieron esto".
Se refirió así a un testigo que acercó un intendente del Gran Buenos Aires. "Los que llevábamos a esa persona fuimos nosotros. Esta es la verdad de cómo se inició el descubrimiento del juicio que comienza", se jactó de su ayuda la jefa del Estado.
Cinco días antes de la muerte de Mariano Ferreyra, Cristina y Néstor Kirchner habían compartido un palco con dirigentes sindicales, entre los que estaba José Angel Pedraza, el hombre fuerte de la Unión Ferroviaria y uno de los acusados por instigar el homicidio del militante del PO.