Por Nicolas Balinotti | LA NACION
Moyano no asistirá al Ministerio de Trabajo; pide un alza de más del 50% y sus rivales, del 25%
10.08.2012 | Publicado en edición impresa
Después de reunirse con los opositores a Hugo Moyano, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, convocó para la última semana de este mes a las centrales obreras y a las cámaras empresarias para debatir sobre el aumento del salario mínimo, que actualmente es de 2300 pesos.
Pero Moyano y su tropa ya adelantaron que no asistirán a la negociación, a pesar de que serán citados. El camionero hará su pedido a través de afiches callejeros, en los que exigirá elevar el haber a 3500 pesos, una cifra superior a la que solicitaron sus adversarios, que reclamaron llevarlo a $ 2900, afirmaron Juan Belén (UOM) y Gerardo Martínez (Uocra).
"Si vamos al Consejo del Salario estaríamos avalando la impugnación de la elección que reeligió a Moyano", dijo ayer uno de sus laderos. Y desafió: "Iríamos sólo si el Gobierno acepta a la nueva conducción de la única CGT".
Participarán del debate por la suba del salario los representantes del Estado, las cámaras empresarias y miembros de las centrales obreras, entre ellos Hugo Yasky, de la CTA oficialista. El aumento que se determine se efectivizaría a partir de septiembre, según confirmaron fuentes gremiales.
Tomada y los antimoyanistas decidieron que por la CGT se mantuviera el listado de 13 consejeros de 2011 porque entienden que el mandato pasado del camionero está vigente hasta el 3 de octubre, cuando surja la CGT de sus rivales. Así, deberían sentarse a la misma mesa Moyano, sus opositores y el Gobierno.
Pero el camionero no aceptó estas condiciones, ya que considera que estaría avalando la impugnación oficial de su reelección. Además, aclaró entre sus íntimos que sería ir a un debate en inferioridad numérica, ya que diez de los trece dirigentes cegetistas que participaron el año pasado están hoy alineados a la Casa Rosada y tomaron distancia de su conducción.
Encuentro en el ministerioUn grupo de antimoyanistas fue recibido ayer por Tomada. La única certeza que se llevaron los sindicatos es que el Gobierno está decidido a aislar a Moyano. Pero no hubo nada concreto sobre los reclamos para universalizar las asignaciones familiares y elevar el umbral del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias.
Sobre las asignaciones familiares (las perciben los que tienen salarios inferiores a los $ 5200), gremialistas aliados y funcionarios trabajan en secreto para intentar un acuerdo. Se evalúa un aumento escalonado hasta llegar a la universalización. Es todavía un borrador.
"En el Consejo del Salario pediremos que el aumento se extienda a los municipales de todo el país", comentó Héctor Daer, que hizo de vocero de los antimoyanistas.
A pesar de ser el candidato a liderar la CGT que rivaliza con Moyano, Antonio Caló no participó del encuentro en el ministerio. El metalúrgico ya se había ausentado a la reunión en la Casa Rosada con Cristina Kirchner, en julio.
Si bien Caló recibió el apoyo de un sector de la disidencia moyanista, aún quedan otros grupos que no están del todo convencidos de brindarle el respaldo. Entre ellos están "los Gordos" (grandes gremios) y los sindicatos estatales. A la candidatura de Caló, por ahora, la mantiene la falta de un plan alternativo.
Las demandas
PEDRAZA DIJO QUE COBRABA 25.000 PESOS
El líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, se negó a declarar ayer en la cuarta audiencia del juicio que se le sigue por la muerte de Mariano Ferreyra, pero se definió como "empleado" y vecino de Puerto Madero cuando se le tomaron los datos personales en la audiencia. Vestido con una camisa blanca y suéter gris, el dirigente sindical reveló que antes de ser detenido cobraba 25.000 pesos, fruto de dos ingresos. "Voy a declarar pero lo voy a hacer más adelante", le dijo dos veces Pedraza al presidente del Tribunal Oral en lo Criminal N° 21, doctor Horacio Díaz, que lo convocó al estrado.