Hubo marchas y paros por la postergación del pago de la suba jubilatoria
11.08.2012 | Publicado en edición impresa
CORDOBA.- Con una nutrida y ruidosa movilización hasta la Casa de Gobierno, los gremios estatales iniciaron ayer la resistencia al ajuste jubilatorio que dispuso el gobernador José Manuel de la Sota, y anunciaron otra protesta, con paro de todo el sector público, para el miércoles.
En medio de un caos vehicular y el cierre preventivo de negocios por temor a disturbios en pleno centro de la capital, primero exteriorizaron sus reclamos frente a la Caja de Jubilaciones y luego marcharon hasta el Centro Cívico, donde un vallado metálico y un cordón policial de casi 300 metros les impidió el paso.
Algunos manifestantes apedrearon a la guardia policial y les arrojaron bombas de estruendo. Tres agentes sufrieron lesiones, pero no hubo enfrentamientos.
En el lugar convergieron manifestantes de una veintena de gremios, entre ellos, docentes, trabajadores de Luz y Fuerza, judiciales, empleados públicos, del Banco de Córdoba y los municipales capitalinos. Los docentes pararon en forma masiva por 24 horas, mientras que los lucifuercistas y bancarios abandonaron sus tareas a media mañana.
La protesta concluyó con la lectura de un documento en el que los estatales reclaman la derogación de la ley aprobada de urgencia por la Legislatura, a instancias de De la Sota, que dispone postergar por seis meses el pago a los jubilados de los aumentos que se otorguen a los activos.
Además, ratificaron un paro conjunto para el miércoles, con movilización de los trabajadores, incluidas delegaciones del interior provincial, hasta la sede gubernamental en el Centro Cívico, que se presume será mayor que la de ayer.
De la Sota tomó la medida, ahora resistida, para atenuar el elevado déficit que padece la caja previsional a raíz de que la Nación no liquidó en 2011 los $ 1040 millones comprometidos, y menos aun unos $ 970 millones correspondientes al año en curso. La deuda de 2011 fue denunciada ante la Corte Suprema.
Además de ello, la Legislatura sancionó una ley que autoriza al gobernador a renunciar al Pacto Fiscal firmado en 1992, por el cual la Nación retiene un 15 por ciento de la coparticipación para solventar a la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses).
Ante la reacción sindical, el gobernador envió una nota a los dirigentes de los gremios estatales para pedirles que lo apoyen en su reclamo a la Nación para que pague la deuda con la Caja de Jubilaciones.
"Pidan a sus sindicatos nacionales que nos apoyen en nuestra lucha para cobrar lo que nos deben y para que nos devuelvan el 15% [de la coparticipación] que injustamente nos retienen", expresó, en su carta.
Asimismo, les recordó: "Hace 19 meses que el gobierno de Córdoba viene pagando el déficit de la Caja con los impuestos que pagan más de dos millones y medio de contribuyentes cordobeses".
Acusó entonces "al gobierno nacional, que, de manera unilateral e irresponsable, dejó de pagarnos $ 1040 millones durante todo el año 2011, como se había comprometido a hacerlo ante la Corte Suprema de Justicia en el año 2010".
Pero también tiró un dardo a los gremialistas afines al gobierno. "No he visto que los dirigentes sindicales que se proclaman seguidores del gobierno K hayan puesto un gran empeño en exigirle al gobierno nacional que nos pague lo que nos debe y nos devuelva el 15% de coparticipación que nos retiene injustamente."
Y agregó De la Sota: "¿Será porque es más fácil hacer un paro y una marcha en Córdoba que ir a protestar a Buenos Aires? Porque allá está la raíz del problema".