Música / Festival de tango

Un cruce "desgenerado"

Por Gabriel Plaza  | LA NACION

La orquesta El Arranque y Kevin Johansen, entre la canción y el tango

18.08.2012 | Publicado en edición impresa
Milonga, tango y rock, hermanados en el escenario del Centro de Exposiciones

Mucho público joven en el Centro de Exposiciones, una de las sedes principales del festival, pero por suerte esa ya es una normalidad en la escena del tango actual. Claro que la convocatoria de una audiencia de otro palo creció en el arranque del festival por el atractivo de la presencia de Kevin Johansen. El artista "desgenerado", (que cruza géneros sin prejuicios) fue el cantor "tanguero" de la noche y se avino al formato que le propusieron los arreglos de la orquesta El Arranque.

No es la primera vez que El Arranque incursiona con invitados de otros géneros en el festival. El año pasado ya habían realizado un cruce menos ambicioso (por la extensión) con Leo Masliah. En esta oportunidad, la colaboración con Johansen fue más fructífera en términos de repertorio y tuvo un mayor trabajo para la orquesta. Es verdad que el grupo de tango ya había colaborado para Bi , el último disco doble de Kevin Johansen, con dos temas que formaron parte de la lista de antenoche. Pero el resto de las composiciones de Johansen requirieron una adaptación especial en tiempo de tango o milonga, para que la voz crooner de Johansen sonará mucho más fluida y natural dentro de la orquesta.

El Arranque empezó con tres temas de su repertorio -"Tema otoñal", "Remolino" y El arranque"- antes de empezar con el segmento especial del show preparado con el cantautor pop. El propio Ignacio Varchausky (contrabajista y director de la orquesta) midió la ansiedad de un público que posiblemente haya pisado por primera vez por el festival. "Ahora invitamos a cantar a Juan Villareal, el cantor de El Arranque el resto de los 364 días cuando no puede venir Kevin"; o "Para los que vienen al festival por primera vez les damos la bienvenida al tango y, para los tangueros, les damos la bienvenida al maravilloso mundo de Kevin Johansen".

Con esa complicidad, el músico marcó las reglas del juego del encuentro entre los mundos aparentemente irreconciliables de Johansen y el tango. Pero no hicieron falta tantas explicaciones porque el público entró rápidamiente en el código de este concierto. Al que le costó entrar en el clima del show fue a Kevin Johansen. La historia del tango o la chapa del festival le pesó de más al principio del concierto y su inseguridad inclusive se contagió por momentos al resto del ensamble musical: hasta pidió "socorro" en dos ocasiones al cantor oficial de El Arranque, Juan Villareal.

Sin embargo, en el transcurrir del encuentro Kevin fue despojándose de sus propios prejuicios de sonar tanguero para explotar esa cadencia milonguera implícita en su clásico "Daisy" (bailado en la pista por porteños y extranjeros); o explotar su tonalidad y registro crooner en la muy buena versión del tema de Leonard Cohen, "Everybody Knows", que suena increíblemente porteña y existencial, en su interpretación bilingüe.

En otro momento Johansen cita a Samuel Beckett: "Con respeto no se logran cosas bellas". Y con ese leit- motiv en mente, tanto El Arranque como Johansen logran otro de los grandes momentos del show con la versión deforme de "Guacamole". "Nunca pensé que iban a elegir este tema para hacerle un arreglo. Este es un tema texmex, en inglés y castellano", se ataja Kevin, ante los tangueros de las primeras butacas.

Con esa audacia y "la falta de respeto" de cantar en inglés un tema que hace guiños a la cultura mexicana en clave de milonga, Kevin se luce, disfruta del momento y hace bailar al público con la contagiosa irreverencia de la canción. Es una sencilla demostración de que al tango le va bien el mestizaje "desgenerado", una mezcla que responde a su propio origen.

agenda del día

 A  A  A Tamaño de texto
SECCIONES 
Copyright 2013 SA LA NACION. Todos los derechos reservados.