Por Laura Ventura | Para LA NACION
Conduce Diario de medianoche y Pura química, en el aire y la TV paga
20.08.2012 | Publicado en edición impresa
Se ríe cuando posa para las fotos y dice que no sabe bien cómo hacerlo. Lo suyo son las cámaras, pero las de TV, allí donde no se queda ni quieto ni callado. Germán Paoloski conduce de lunes a viernes Pura química (ESPN+, de 18 a 20), un magazine en un canal de deportes que atrae a espectadores de diverso tipo. Con invitados de todos los ámbitos, el conductor es secundado por un equipo integrado por Mex Urtizberea, Mariano Zabaleta, José Chatruc y Eugenia Tobal. En el último tiempo, existen rumores de que este ciclo se podría mudar al aire, por la pantalla de Telefé, pero Paoloski ahuyenta esas versiones.
Periodista de tiempo completo, también conduce Diario de medianoche , por Telefé, por el que obtuvo el Martín Fierro a la mejor labor periodística. "Germán el carismático, quien supo agregarle una cuota de simpatía y diversión al noticiero", dijo Roberto Pettinato, quien conducía la ceremonia, cuando Paoloski subió a recibir la estatuilla.
Después de trabajar durante 14 años en Fox, Paoloski buscó un nuevo desafío: "Tenía la necesidad de hacer otra cosa, porque si no, me aburro. Estaba cómodo, tenía un lindo grupo en Fútbol para todos , pero allí éramos todos periodistas deportivos y quería cambiar".
Así, Paoloski se sumó a la programación de ESPN+. "No es un dato menor que el canal pertenece a Disney, por lo tanto, cuida mucho las formas y los contenidos", dice. Comenzó a delinear a su equipo y en lo primero que pensó fue en trabajar con sus amigos: "Me pedían que hubiese deportistas, con onda. A Chatruc lo conozco desde los ocho años y enseguida pensé en él. Sabía que tenía pasta para quedarse. Y también quería que estuviese Zavaleta, que ya estaba acostumbrado a la TV. Me costó convencerlo", cuenta. Luego llegó Mex Urtizberea, quien le aporta su cuota de humor al ciclo.
Para terminar de delinear el staff de Pura química era necesaria la presencia de una mujer. "Quería que fuese una actriz. Hablé con Anita Martínez, con Laura Oliva, con Maju Lozano y apareció Laura Azcurra. Estábamos con ella en una reunión informal de la producción, y empezó a decir: «¡Qué embole ser la mujer de un tenista!». Entonces le pregunté si sabía que delante de ella estaba Zavaleta. Es que tampoco sabía que había un tenista que se llamaba así. Esa autenticidad fue lo que definió su ingreso", cuenta. Luego vino ese famoso blooper en el que Azcurra se acercaba a un hombre y le preguntaba de modo ingenuo si le gustaba el fútbol. Ese desconocido era Rolando Schiavi, actual capitán de Boca Juniors.
Este año, en pleno revuelo mediático por su separación con Nicolás Cabré, se incorporó Eugenia Tobal, quien reemplazó a Azcurra: "Quise que ella estuviese, porque es muy divertida, algo varonera, se lleva bien con todo el mundo, es divina. Laura no podía seguir, y nos pareció que Eugenia era ideal", dice. A las semanas de su debut, la actriz dijo en una entrevista a la revista Luz: " Pura química me salvó la vida, literalmente".
El conductor cuenta que llega media hora antes de cada emisión en vivo, pero que durante el día está comunicado con la producción: "Sé, por ejemplo, que Chatruc va a presentar un video sobre tal tema, pero no quiero verlo antes, así no se pierde la espontaneidad, o sé que los viernes Mex va disfrazado, pero recién lo veo un poco antes de ingresar en el piso".
Además, Paoloski ha demostrado su habilidad para la conducción en Diario de medianoche , que posee un formato atípico para el resto de los programas de esta especie: "Arrancamos con la imagen del día, y vamos desde lo general hasta algo más distendido. No podemos presentar un asesinato y después pasar al avance de una película de Hollywood", explica, y dice que le interesa que sus espectadores se vayan a dormir informados, pero también con una dosis de alegría. Además, los viernes, para despedir la semana, Paoloski lleva al piso recitales en vivo de bandas de rock o de figuras de nuestra música.
Este año está más tranquilo que el anterior, ya que luego de Pura química (que se emitía de 14 a 16) corría hasta la radio para realizar su ciclo y luego partía hacia Telefé para hacer el noticiero. "Por entonces, mi auto se convirtió en mi casa", dice.
A los 38 años, se encuentra en un momento pleno de popularidad y crecimiento. En pareja con la actriz Sabrina Garciarena, disfruta del éxito; ahora desde Sudáfrica donde viajó para cubrir el Rugby Championship. También realizó participaciones en las dos ficciones más exitosas de la TV, Dulce amor y Graduados , y demuestra que antes que una figura del periodismo, es una personalidad de la pantalla chica: "No, jamás actuaría, no es algo que me interese. Cuando me veo, me da pudor, lo mío es la conducción, es lo que me hace feliz".
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