Designan a un argelino en reemplazo de Annan
20.08.2012 | Publicado en edición impresaDAMASCO.- Mientras la solución al conflicto armado en Siria se aleja en el horizonte diplomático, la misión de observadores de las Naciones Unidas finalizó ayer su mandato en territorio sirio tras presenciar, impotente, la escalada de una abierta guerra civil.
Antes de abandonar el país, el director de la misión, el teniente general Babacar Gaye, acusó tanto al gobierno como a los rebeldes de no proteger de manera adecuada a los civiles. Los compromisos al respecto "no se respetaron", lamentó ante la prensa en Damasco, horas antes de dejar Siria.
El Consejo de Seguridad de la ONU había decidido previamente no prolongar el mandato de los observadores porque, en vez de controlar un alto el fuego como se había acordado con los bandos enfrentados, fueron testigos impotentes de cómo el país se sumergía cada vez más en una guerra civil.
También los funcionarios del organismo internacional dictaminaron que en los últimos meses se habían deteriorado gravemente las garantías de seguridad sobre los integrantes de esa misión de observadores.
La semana pasada, un audaz atentado en Damasco provocó la explosión de un camión cisterna a pocos metros del hotel en el que se hospedaban varios hombres de la ONU que pertenecen a esa misión, aunque ninguno resultó herido.
La partida de los observadores respaldados por la ONU coincidió ayer con el nombramiento del argelino Lakhdar Brahimi como mediador en el conflicto en reemplazo de Kofi Annan, después de que el ex secretario general de las Naciones Unidas abandonara la labor tras su fracaso.
Más de 17.000 personas murieron en Siria desde que comenzaron las revueltas, en marzo de 2011, según cifras de la ONU. La oposición eleva la cifra a 23.000.
Agencias ANSA, DPA y Reuters