Violenta entradera en Mercedes

"Fue un calvario de casi dos horas"

El contador asaltado relató los momentos de extrema angustia que vivió con su familia

30.08.2012 | Publicado en edición impresa

El contador público Luis Zuffo, quien fue maniatado y golpeado delante de su familia en una entradera, en su casa de la ciudad bonaerense de Mercedes, calificó como "un calvario" lo sufrido durante el asalto y lamentó que su vivienda quedó como si hubiese sido arrasado por "un tsunami".

Zuffo, junto a sus hijos de 8 y 10 años, fueron víctimas anteayer de un robo cometido por tres ladrones que ingresaron en su propiedad, ubicada en la esquina de las calles 616 y 659 de Mercedes, a 100 kilómetros al oeste de la Capital.

"Estaban con pasamontañas, me pedían plata. Me golpearon con la punta de un revólver y después me llevaron a una habitación. Les dije: «Muchachos llévense todo», y les señalé dónde había dinero para que se fueran rápido", relató el contador, según consignó la agencia de noticias DyN.

Durante un reportaje en el canal TN, Zuffo añadió: "A pesar de que les señalé todo para que se llevaran, se quedaron casi dos horas revolviendo absolutamente todo. "Quedó todo devastado, es como un tsunami, es un caos".

El contador admitió que creía que los asaltantes le "iban a disparar", pero principalmente estaba preocupado por sus hijos pequeños. "Lloraban de una forma terrible (en referencia a los niños), rezamos juntos, tampoco sabía el destino que iba a correr yo", afirmó Zuffo.

"Los delincuentes estaban siempre nerviosos, a pesar de haber facilitado todo. Fue un calvario de casi dos horas", subrayó el dueño del propietario de la vivienda asaltada.

Luego, contó que sus hijos "tienen pánico" por lo que tuvieron que atravesar, ya que "es muy traumático, duro y difícil".

El hombre relató luego a los investigadores que los ladrones lo golpearon delante de sus familiares para obligarlo a decirles dónde guardaba el dinero, indicó Télam.

El contador les pidió a los asaltantes que no lo golpearan delante de su familia para no asustar a sus hijos.

"Muchachos, yo ya perdí, ahora no le hagan nada a mi familia. A mí, lo que más me preocupaba eran los chicos. Ellos me pegaban adelante de los chicos y me dio miedo porque creí que me iban a disparar. Estaban muy nerviosos", dijo el contador.

Los ladrones escaparon del lugar con la camioneta de Zuffo, 6000 dólares, 6500 pesos, una notebook, dos revólveres calibre 38 largo, una escopeta calibre 12.70, una pistola 7.65 y otra 11.25.

La Policía instruyó actuaciones por robo calificado por el empleo de armas de fuego y privación ilegal de la libertad.

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