Por Carlos Guyot | LA NACION
09.09.2012 | Publicado en edición impresa
El origen de la versión moderna de la bicicleta a pedal puede rastrearse hacia las primeras décadas del siglo XIX en la ciudad de Mennheim, Alemania. Pero doscientos años después, China encontró una versión eléctrica que soluciona de forma barata, eficiente y sustentable el problema de la movilidad en las metrópolis del siglo XXI. A este ritmo, hacia 2020 y con 500 millones de bicicletas con batería en la calle, un tercio de la población china se trasladará de su casa al trabajo sin depender del transporte público. La visión china de una ciudad movida por energía eléctrica nació en 1986 con el Programa 863, cuando el país era aún pobre y transitaba de la economía heredada de Mao hacia la economía de mercado a-la-China de Deng Xiaoping. Casi todas las decisiones de China tienen impacto planetario, y en este caso el efecto mariposa llega hasta la Argentina: para las baterías de sus bicicletas y autos eléctricos, China importa desde nuestro país litio, mineral ya bautizado como el petróleo del siglo XXI.